viernes, 26 de abril de 2013

FRANCISCO MARTÍN MORENO, ¿HISTORIADOR?





En el post del programa de trabajo para 2013, había afirmado lo siguiente: <<No veremos en el blog la frívola opinión de pseudo historiadores como Francisco Martín Moreno o de escritores de “best sellers”, ya que la profundidad del pensamiento -generalmente- no es acompañada por la fama.>> Ahora llega el momento de aclarar el porque de mí dicho, respecto a Martín Moreno. 

Existen en nuestros días -dentro de la lengua hispana-, dos escritores de novela histórica de gran éxito, uno de ellos es el español Arturo Pérez-Reverte y otro el mexicano Francisco Martín Moreno. La diferencia entre uno y otro es que el español nunca se presenta como historiador, sino como periodista, escritor, y novelista, -no obstante su acuciosidad histórica-, en tanto que el mexicano que gusta de emitir opiniones frívolas, acostumbra ostentarse como historiador e investigador, su argumento “es que su investigación histórica está basada en mas de cincuenta libros y que él habla de lo que nadie aborda”[1]. 


Perfil 



Marín Moreno nació en 1946 en la Ciudad de México y se desarrolló dentro de la aristocracia priista lo que le permitió efectuar sus estudios en el Colegio Alemán Alexander von Humboldt, seguir la carrera de derecho en la Universidad Iberoamericana y posteriormente acceder a una de las codiciadas Direcciones en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y al Consulado General de México en Barcelona. De ahí paso a su oficio de escritor-historiador. Últimamente ha sido arropado por el canal 40, en donde conduce un programa de carácter histórico: “El Refugio de los Conspiradores”, junto al poeta Benito Taibo, el escritor Eugenio Aguirre y el escritor Alejandro Rosas. 

Su mérito indudable es, su gran facilidad para escribir, su gran defecto es dar vuelo irrefrenable a su imaginación, saltando la evidencia histórica; así sin más. Como si sus obras fueran una revista sobre las estrellas de la farándula, convierte a Sor Juana Inés de la Cruz en amante de la esposa del Virrey en turno; siguiendo la tendencia actual de presentar a toda artista famosa como lesbiana. 


La voz de un auténtico historiador e investigador 



A raíz de una entrevista que le efectuó la revista Contenido a fines de 2010 [2] tras publicar sus Arrebatos Carnales II; como réplica, el historiador Manuel Ramos Medina, Director del Centro de Estudios de Historia de México Carso, escribió una artículo para la revista Contenido [3], en donde señala lo siguiente: <<Moreno dice que la Historia que nos enseñan en la escuela es aburrida, sin ninguna debilidad o pasión Que son seres “descafeinados”. Que la historia la escriben los mercenarios, los mojigatos y los hipócritas>>

A continuación Ramos Medina abunda en el oficio del historiador: <<Un historiador medianamente serio escribe en función de las fuentes de información de primera mano, con el fin de comunicar a los demás lo que sucedió en un momento dado. La consulta de fuentes primarias, es decir de archivos, es estrictamente necesaria para recrear un momento histórico. Desde luego, de formas accesibles para el público [...] Se consultan los archivos para interpretar la historia pero no para desvirtuarla y menos inventarla. [...] 

No podemos “inventar” la historia porque no sería ético. El que inventa no sólo no informa sino que daña y empaña de forma morbosa el acercamiento a la verdad. 

La historia no pretende ser un chisme. Menos una transmisión de la imaginación de un individuo que recrea “los hechos” pensando lo que un hombre o una mujer con toda su carga emocional pudo o no pudo vivir. En última instancia, con que derecho nos entrometemos en la vida privada de un actor de la historia que no se puede defender de lo que se le inventa. A los muertos se les respeta. [...] 

Si lo que quiere el señor Moreno es vender sus obras, podría ser más aventurado al decir que todo lo que interpreta a su manera es producto de su imaginación, al menos sus diálogos en “paños menores” y no afirmar que su trabajo es de investigación histórica realizada en archivos. [...] 

Sirvan estas líneas de reflexión. La finalidad es advertir al público que no se deje engañar. Que la historiografía es una invitación a reconocer a los grandes hombres, independientemente de sus vidas privadas, de sus tendencias, lo que de ninguna manera afecta su desarrollo como hombres que se comprometieron con su país. Que cuando lean literatura histórica se cercioren de la seriedad de sus autores>>

Que diferencia la de Francisco Martín Moreno, que se siente historiador por la cincuentena de libros consultados, con la de una auténtica autoridad en la materia histórica como es la doctora Guadalupe Jiménez Codinach, que para sustentar el trabajo de sus investigaciones sobre la independencia nacional, se ha pasado la friolera de 10 años en el Archivo General de la Nación, consultando, ordenando, “descubriendo” cartas, evidencias, de gran valor histórico, entre los miles y miles de documentos que ahí se guardan. En forma similar, en el siglo pasado, el gran historiador e investigador que fue José Fuentes Mares, pasó meses y meses en la biblioteca de la Universidad de Austin, Texas y en el Archivo del Congreso de Estados Unidos, documentando sus obras sobre la intervención norteamericana en la independencia de México y en los gobiernos posteriores. 
Si bien, la “mente calenturienta” de Martín Moreno” dio para tres libros de Arrebatos Carnales; ahora publica 100 Mitos de la historia de México II, o como diríamos coloquialmente: “el burro hablando de orejas”. 




[1] Entrevista en Radio Red por Sergio Sarmiento
[2] Revista Contenido, No.571, Fin de año 2010 
[3] Revista Contenido, No.573, marzo de 2011, págs. 118-121

4 comentarios:

Jorge Pérez Uribe dijo...

A mis estimados lectores: Esta valiente opinión es la única que disiente de adulaciones, elogios y demás hacia Francisco Martin Moreno, en las primeras tres paginas de Google que se refieren a su nombre. Ha habido al menos tres comentarios anónimos buscando ridiculizar lo afirmado por este post. Seguramente adivinaron que fueron de un lector "anónimo", por lo que considero no merecen distraer la atención de ustedes, por lo cual los he eliminado.
Son bienvenidos los comentarios inteligentes y de personas con un poquito de valor civil como para identificarse.
Un afectuoso saludo.

El caudillo dijo...

que escritor tan perverso haciendo conspiracion judia y negar sus raices,ahora que dira,si pretende no saber su biografia que verguenza

Fernando dijo...

De acuerdo con el autor del blig y historiador Manuel Ramos Medina. Yo lo ubico como la Paty Chapoy de la historiografía




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PROFRA. LULÚ dijo...

¡Que gran artícullo! Cómo me gustaría que pudiera publicar nuevamente, acerca de este individuo que siempre se ha ostentado como conocedor de la verdad histórica de nuestro país, teniendo cabida en la mayoría de los medios de comunicación, quienes lo adulan y presentan como el gran crítico histórico, analista y literato. Lo que aprovecha para mentir y persuadir a ilusos, sobre sus perversos planes para calumniar al gobierno en el poder, ostentándose en poseer la verdad a través de su conocimiento de la historia.