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sábado, 26 de septiembre de 2015

EL PROCESO DE LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO Y "LOS GUADALUPES"


Logo usado por Los Guadalupes para identificarse



Preámbulo


De la sociedad secreta de Los Guadalupes, puede no ser mucho lo que se conoce, sin embargo su huella es visible en el proceso de la Independencia de México. Podría en las siete cuartillas de este trabajo haber resumido su actuación con algunos nombres y fechas, pero no habrían quedado claros ni su origen, ni su participación.

La historia de México se enseña a saltos, destacando sus batallas o a ciertos personajes. Así hay enormes huecos entre el movimiento autonomista de 1808 y el movimiento armado de 1810, encabezado por Hidalgo, y de ahí brincamos a la figura de Morelos. En mi post “El mando insurgente tras la captura de Miguel Hidalgo” quise subsanar el hueco dejado entre Hidalgo y Morelos y reivindicar el liderazgo de Ignacio López Rayón, en cuya época se manifiesta plenamente ésta sociedad secreta. Ahora busco subsanar el hueco existente entre los movimientos de 1808 y 1810 y principalmente ofrecer a ustedes como se reescribe la historia de la Independencia bajo la pluma de la doctora Virginia Guedea, investigadora por excelencia de Los Guadalupes. Serán testigos de cómo el proceso de la independencia se dio de una manera natural y lógica, evolucionando de acuerdo a las circunstancias y sin ninguna interferencia externa.


Este trabajo se referirá exclusivamente al proceso de gestación de esta sociedad, y en posterior análisis expondré ya su actuación durante la lucha de Independencia.


Introducción


Desconocido por muchos, minimizado por otros, el grupo secreto de Los Guadalupes que funcionó en la Ciudad de México durante los inicios de la lucha de independencia, ha querido ser reivindicado por la masonería como suyo, pero la verdad es que antes que una sociedad secreta, fue una corriente de pensamiento y de voluntad de los criollos novohispanos y de algunos mestizos y peninsulares que la compartieron. Ignorado por la “historia oficial” de los regímenes emanados de la “revolución mexicana”, fue un movimiento importante que puso en jaque al virreinato y a sus instituciones, que tuvo sus propias conspiraciones, aunque abortadas y que finalmente prestó una ayuda invaluable a nuestros “Padres de la Independencia” Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio López Rayón y José María Morelos.

Años después, muchos de sus miembros, se adhirieron al movimiento encabezado por Agustín de Iturbide y algunos de ellos signaron el Acta de Independencia del 28 de septiembre de 1821, aunque los detractores de Iturbide -en su ignorancia- los señalen como amigos e incondicionales del consumador de la Independencia de México.


El proceso de emancipación de la Nueva España


Absurdo sería suponer que este proceso se inició en las tertulias celebradas en la casa del Corregidor de Querétaro don Miguel Ramón Sebastián Domínguez Alemán y con el posterior grito de independencia dado en la madrugada del 15 de septiembre de 1810. El proceso de emancipación fue un proceso lento, generado a través de los tres siglos que duró la Colonia. Fue un proceso de formación de un pueblo nuevo, de maduración de los novohispanos, que inicialmente aspiraron a la autodeterminación y posteriormente a la total independencia del Imperio Español para formar un Estado nacional.

A muchos sorprenderá, que por siglos, -una vez terminada la conquista de los territorios descubiertos-; no hubo un ejército en la Nueva España, simplemente porque no se le necesitaba. Fue el monarca absolutista Carlos III (1759-1788) quien mediante las llamadas “Reformas Borbónicas” decretó la creación de un ejército en las colonias, que a pesar de todo no llegó a ser muy numeroso.

La dinastía de los Borbones, que sustituyó a la Casa de los Austria a partir del año 1700, con sus Reformas, impuso graves cargas impositivas y financieras a los novohispanos y a los americanos de todas las colonias españolas, además de que lastimó sus creencias y sentimientos con la expulsión de los Jesuitas en 1767, lo que llevaría a un descontento que afloraría políticamente a partir de 1808.

Finalmente está la coyuntura que representó la invasión de Napoleón a España en 1808 y la subsecuente abdicación forzada de Carlos IV y Fernando VII, lo que llevó a la formación de Juntas Soberanas de Gobierno, -en las que recaía el poder ante la ausencia del rey- tanto en España como en América.


El antecedente autonomista de 1808


Fueron los letrados criollos del Ayuntamiento de México: licenciados Francisco Primo de Verdad y Ramos y Juan Francisco de Azcárate, quienes sesión del 19 de julio de 1808, propusieron la reunión de una junta de autoridades que se ocupase de defender el reino del peligro francés y que llenase el hueco existente entre las autoridades novohispanas y la soberanía. Así pues “el Ayuntamiento de México se convirtió en portavoz de aquellos sectores criollos capitalinos cuyos intereses no tenían mayores ligas con la metrópoli y que en una u otra forma se hallaban descontentos, presentándoles una alternativa de acción concreta. El virrey José de Iturrigaray (1803-1808), se sintió atraído por la propuesta del Ayuntamiento y la apoyó, iniciando una serie de sesiones para determinar la forma de ponerla en práctica. Por su parte los ministros de la Audiencia de México –con excepción del Alcalde de Corte, el criollo, Jacobo de Villaurrutia- se opusieron, dando un golpe de estado la noche del 15 de septiembre, apresando al virrey. En ello fueron encabezados por el hacendado peninsular Gabriel del Yermo, con la anuencia de la mayoría de ministros de la Audiencia, del arzobispo Francisco Javier de Lizana y Beaumont y del inquisidor Isidro Sáinz de Alfaro. Para la aprehensión del virrey, sus captores habían constituido un llamado cuerpo de Voluntarios de Fernando VII, el cual previamente había adquirido gran prepotencia y que se convirtió en el guardián del nuevo orden.

Se declaró a Iturrigaray separado del mando, nombrándose en su lugar al mariscal de campo Pedro Garibay. Los licenciados Francisco Primo de Verdad y Ramos y Juan Francisco de Azcárate, conjuntamente con el mercedario fray Melchor de Talamantes, el canónigo José Mariano Beristáin y el auditor de guerra, licenciado José Antonio del Cristo y Conde, fueron puestos en prisión. Este último sería después reconocido como miembro del grupo de Los Guadalupes.

Este intento de participar legalmente en la conducción de la vida política y su represión por un puñado de peninsulares, que actuaron con cautela y sigilo, parece ser que fue lo que llevó a los novohispanos a seguir el camino del secreto y la conjura, pero también les hizo comprender la posibilidad de la independencia y su poder para sostenerla.

Carlos María de Bustamante afirma que: “Desde aquel momento y por tan escandalosa agresión quedaron rotos para siempre los lazos de amor que habían unido a los españoles con los americanos”


Los viveros de Los Guadalupes


<<Fueron dos instituciones capitalinas que en un principio y de manera formal, facilitaron a los Guadalupes su eventual integración. Una, el Colegio de Abogados, del que eran miembros muchos de ellos y cuyo sentido de corporatividad reforzó la cohesión que les brindaba el lazo de su profesión. La otra el Ayuntamiento de la Ciudad, del que algunos de ellos fueron también miembros y cuyos esfuerzos por alcanzar una mayor participación en la vida pública de la Nueva España atrajeron y articularon los intereses autonomistas de numeroso criollos capitalinos.>>[1]


El virreinato de Pedro de Garibay (16 de septiembre de 1808 al 19 de julio de 1809)


<<Fue la suya una época muy propicia a la inquietud y al desasosiego, tanto por los sucesos que habían provocado su elevación al puesto más alto del virreinato y que despertaron bastantes y bien fundadas dudas sobre su legitimidad, como por la situación tan crítica en la que se hallaba la propia España. La metrópoli parecía incapaz de mantener el control sobre su vasto imperio; mucho más de ocuparse de su defensa.

El corto periodo de Garibay, que debió ser de pacificación y conciliación, lo fue de discordia y división. El influjo y preponderancia que durante los primeros meses de su gobierno alcanzaron los peninsulares golpistas, así como la injerencia de la Audiencia en todas las decisiones de gobierno, no hicieron más que avivar el rencor y el desconcierto de numerosos criollos capitalinos, que veían a sus agresores dueños por completo de la situación.>> [2]

El virrey temeroso tanto de los golpistas que lo habían nombrado como de los militares criollos que había servido bajo el gobierno de Iturrigaray, -inconformes con su prisión- dispuso la disolución del Cantón de tropas que existía en Jalapa[3], así mismo dispuso la disolución del cuerpo de Voluntarios de Fernando VII, lo que molestó muchísimo a sus integrantes.

Hubo algunos inconformes como el capitán Joaquín Arias que intentó liberar a Iturrigaray o protestas de algunos peninsulares que consideraron ilegal lo ocurrido, como las del coronel Joaquín Colla o las del mayor Martín Ángel Michaus, ambos del Regimiento de Comercio de México. Sin embargo la mayoría permaneció en aparente pasividad, por temor a persecuciones o sanciones de otra índole. Pero en el fondo, se empezó a tomar conciencia de la imposibilidad de lograr un cambio por la vía legal, así como de la efectividad de los peninsulares que con pocos individuos había podido deponer y apresar a la máxima autoridad, gracias a la cautela y sigilo de su proceder, es decir, mediante el camino del secreto y la conjura.

Señal del descontento fueron los numerosos pasquines, cedulitas y otros escritos anónimos que se repartían y fijaban. No se conoce en esta época aún la existencia de un grupo o un plan de acción definido, ya que las expresiones se hacían de manera individual.

La actuación de Garibay tampoco satisfizo a los golpistas, quienes pidieron a las autoridades de la metrópoli su relevo, solicitando una persona enérgica y capaz, así como el envío de tropas suficientes para sostener el control peninsular.

Mientras tanto en España, a partir del 25 de septiembre de 1808, se había logrado instalar en Aranjuez una Suprema Junta Central Gubernativa del Reino, misma que fue reconocida por las autoridades novohispanas y a la que se enviaron cuantiosos auxilios en efectivo. Para conseguir el apoyo de los dominios que constituían la monarquía, el 22 de enero de 1809 se emitió un decreto que reconocía que los reinos americanos debían tener una participación en ella. Este decreto dado a conocer en la ciudad de México el 15 de abril del mismo año, venía a avalar las pretensiones que en 1808 había sostenido el Ayuntamiento de México de ser parte integrante de la monarquía española y no meramente una colonia. Por otra parte al designar a los ayuntamientos de las capitales de provincia el proceso de elección de candidatos, reconocía que era en estas instituciones en quienes residía la representación de las provincias del reino. Este decreto vino pues, a abrir a los novohispanos una vía de participación política, que parecía cancelada con el golpe de 1808 y reavivó las esperanzas de los autonomistas.

Otra preocupación de la Suprema Junta era defender los territorios de ultramar, no tanto de una invasión armada de los franceses, sino más bien de la infiltración de agentes subversivos enviados por Napoleón.


El virreinato de Francisco Javier de Lizana y Beaumont (19 de julio de 1809 al 8 de mayo de 1810)


La Suprema Junta Central, con fundamento en los informes recibidos desde la Nueva España Y buscando restablecer la armonía en ella, nombró como virrey al arzobispo de México Francisco Javier de Lizana y Beaumont, quien tomó posesión el 16 de julio de 1809. Su actitud como virrey iría con la que le correspondía como obispo, lo que no satisfizo a los peninsulares golpistas.

<<La actitud benevolente de Lizana fue percibida por todos los novohispanos y varios de ellos como José Beye de Cisneros, reconocieron que obró “…con imparcialidad, sin distinción entre Europeos y Americanos”. Sin embargo para los novohispanos descontentos el arzobispo-virrey no dejaba de ser una más de las autoridades que habían apoyado el golpe peninsular, por lo tanto opuesta a sus intereses y cuyos intentos de conciliación no les parecían mucho de fiar. Por ello consideraron a su gobierno como el momento propicio, no ya para zanjar diferencias, como Lizana pretendía, sino para organizarse con más calma y eficiencia para lograr sus aspiraciones. tanto fue así, que durante su gestión surgió el primer movimiento organizado en contra del régimen que encontramos después del golpe de estado de 1808, la conspiración llamada de Valladolid, planeada por un grupo de criollos descontentos, partidarios de alcanzar una mayor autonomía, que intentaban cambiar el estado de cosas>>[4]

Una de las preocupaciones de Lizana fue defender al territorio de una invasión francesa y para ello reinstaló el Cantón de Jalapa, formó nuevos cuerpos de milicias y concentró tropas en San Luis Potosí. Varios novohispanos compartieron esta inquietud, entre ellos habría que mencionar a futuros “Guadalupes” como el licenciado Juan Nazario Peimbert y Hernández quien propuso a Lizana la creación de un ejército de 200,000 indígenas que se llamaría “El Irresistible de Naturales Voluntarios de Fernando VII”. También el gobernador de la parcialidad de San Juan, Dionisio Cano y Moctezuma (futuro Guadalupe), ofreció a los indios a su cargo para participar en la defensa del reino, pero ningún de estas propuestas fue aceptada por Lizana.


La conspiración de Valladolid (septiembre a diciembre de 1809


Entre los conjurados se encontraban militares, eclesiásticos, abogados y propietarios cuya finalidad era evitar que la Nueva España fuera entregada a los franceses por los peninsulares que aquí residían. Para ello planeaban establecer una junta que gobernase a nombre del rey si la península era sometida por los franceses. Su objetivo si bien era similar al del ayuntamiento de México de 1808, en su ejecución era totalmente distinto, ya que el secreto, el actuar en sigilo, eran ahora fundamentales. Así mismo se pensaba ahora en un golpe de fuerza mediante el apoyo de grandes grupos armados, para lo cual contaban con el regimiento provincial de infantería, con los piquetes comandados por Michelena y Quevedo y con los indios de los pueblos aledaños.

Las cabezas eran el capitán José María García Obeso, el teniente José Mariano de Michelena, y el franciscano fray Vicente de Santa María, pero aparecen nombres interesantes como el de Antonio Cumplido, quien junto con José María Morelos y José María Liceaga integraría el poder ejecutivo en septiembre de 1815. Se menciona aunque sin pruebas suficientes a Ignacio Allende, Mariano Abasolo y al mismísimo Agustín de Iturbide.

La conspiración fue denunciada por Luis Gonzaga Correa uno de los conjurados, apresándose a muchos de ellos, los que fueron tratados con mucha suavidad, gracias a la actitud benevolente del obispo-virrey. Su abogado defensor fue Carlos María de Bustamante, a quien se relaciona con Los Guadalupes.

Finalmente los comerciantes de la Nueva España intercedieron a través de los comerciantes de Cádiz que integraban la Junta para que fuese removido el arzobispo Lizana. La Regencia del Reino, -recién instalada- así lo hizo y en su lugar nombró a la Audiencia de México.


El gobierno de la Audiencia de México (8 de mayo al 14 de septiembre de 1810)


La Audiencia de México constituía el más firme apoyo de los peninsulares, lo que la había llevado a apoyar el golpe de estado de Gabriel del Yermo. Por esta razón se identificaba ya con un grupo minoritario y era vista con suspicacia por la mayoría de los novohispanos. Por otra parte en la misma Audiencia existían desacuerdos a raíz de la prisión de Iturrigaray.

<<Los criollos descontentos continuaron buscando la manera de alcanzar una mayor participación política y algunos de ellos fueron ya más lejos al pretender excluir del poder a los europeos. El gobierno de la Audiencia fue, pues un periodo de preparación, de incubación en el que esperaban de un momento a otro poder lanzarse a una acción decisiva. “En el poco tiempo que la Audiencia gobernó, iba tomando más cuerpo el mal que todos los días se hizo más y más terrible. No hubo estado, ni clase de la sociedad que no se iba inficionando de aquel veneno”, diría Salaverría algunos años después […] A pocos días de encargarse la Audiencia del gobierno de la Nueva España dio a conocer en la ciudad de México el decreto, dado por la regencia el 14 de febrero de 1810, que establecía que los dominios españoles de América y Asia debían tener representación en las Cortes que próximamente se celebrarían en la península. Para ello ordenaba proceder de inmediato a la elección de sus representantes, la que debía hacerse por medio de los ayuntamientos de las capitales de las provincias. Se dio paso a su cumplimiento desde luego y a finales de 1810 y principios de 1811 los diputados propietarios por la Nueva España tomaron posesión en las Corte generales y extraordinarias instaladas en la Isla de León desde el 24 de septiembre de 1810.>>[5]

Si bien este proceso vino a reafirmar los sentimientos autonomistas de muchos novohispanos y a abrirles una nueva vía de participación política, estos ya tramaban una nueva conspiración contra el régimen virreinal, puesto que ya habían perdido la confianza de lo que se hacía en España para mejorar su suerte. <<En vez de esperar de la metrópoli la solución de sus problemas consideraron mejor actuar concentrados en sus propias fuerzas. Mier describe dramáticamente el momento: “Sí, la ira estaba ya atesorada: los sucesos de España no han prestado sino la ocasión favorable de sacudir el yugo insoportable: la persecución de los criollos por los oidores encendió la mecha, la impericia, parcialidad e injusticia del gobierno de España la sopló: vamos a ver como se aplicó a la mina, y resulto por fin la explosión.”>>


El virreinato de Francisco Xavier Venegas de Saavedra y Rodríguez de Arenzana (14 de septiembre de 1810 a 4 de marzo de 1813)


Obviamente el gobierno de la Audiencia de México fue temporal. La Regencia del Reino designó como virrey a Francisco Xavier Venegas, militar destacado en la península en su lucha contra los franceses. Venegas desembarcó en Veracruz a mediados de agosto y tomó posesión unas horas antes de que el cura Miguel Hidalgo se lanzara a la rebelión. Es más el mismo día 15 de septiembre el virrey celebró una junta en Palacio, para dar a conocer a las nuevas autoridades, las gracias otorgadas a los donantes y la solicitud de envío de nuevas remesas a la península.

La difusión del pronunciamiento de Miguel Hidalgo, indudablemente alegró a los novohispanos inconformes, no así la actuación sanguinaria de la chusma incontrolable que lo seguía y les planteó un dilema con dos caminos igualmente peligrosos: <<Por un lado apoyar una rebelión que les era en cierta medida ajena, no por quienes se hallaban al frente de ella sino por la composición, origen, intereses y comportamiento de los grupos rebeldes, que además se mostraba terriblemente destructiva y cuyos objetivos no estaban definidos con claridad, pero a la que quizás por esto último se podría encauzar para el logro de determinados propósitos. Por otro, aceptar indefinidamente la sujeción, la represión, el sometimiento, en espera de la ocasión adecuada. Semejante disyuntiva haría difícil la toma de una decisión. En muchos casos, llevaría a mantenerse a la expectativa e, incluso, a jugar a la vez con ambas posibilidades.

Esta indecisión se percibiría claramente al acercarse Hidalgo a la ciudad de México a fines de octubre. Sólo unos cuantos individuos acudieron al llamado del virrey para defenderla de los insurgentes. También por ello fue que, a pesar de las simpatías con que contaba Hidalgo entre ciertos sectores capitalinos, nadie hizo nada para facilitarle la entrada “…en una ciudad que habiendo sido el foco principal de la revolución, contenía más que ninguna otra los elementos de ella”, según Alamán. Y sin duda esta actitud influyó en la retirada de Hidalgo y sus huestes […] Zerecero nos dice que a la llegada de Hidalgo cerca de México estos partidarios actuaban sin orden ni concierto y que al retirarse las tropas insurgentes comenzaron ya a tratar de organizarse. Según él, fue entonces cuando se fundó una sociedad secreta partidaria de la insurgencia llamada de "El Águila", que se convertiría posteriormente en la de "Los Guadalupes". También nos informa que Antonio del Río e Ignacio Valverde –este último pariente suyo-, que salieron de México y se unieron a Hidalgo cuando éste se hallaba en Las Cruces, fueron los primeros en establecer comunicaciones entre los jefes insurgentes y aquella sociedad. Para Timmons, “Aunque existe algún desacuerdo entre los distintos autores sobre cuando se originó la sociedad, probablemente se creó después del Grito de dolores”. Con lo anterior coincide Ernesto de la Torre, al afirmar que, “La formación de este grupo debió partir de la existencia de diversos núcleos comprometidos en el movimiento de 1810, los cuales trataron de apoyarlo de diversas formas. Por desgracia Zerecero no nos da mayor información sobre la manera en que esta agrupación inició sus trabajos. Tampoco la dan los otros autores mencionados. Por mi parte, no he encontrar nada que confirme estas aseveraciones.>>[6]



Jorge Pérez Uribe



[1] Virginia Guedea, En busca de un gobierno alterno: Los Guadalupes de México, Universidad Autónoma de México, México, 2010
[2] Ibídem
[3] En este Cantón entablaron amistad el capitán José Mariano de Abasolo y el capitán Ignacio María de Allende y Unzaga, también participarían el capitán José María García Obeso, el teniente José Mariano de Michelena y el subteniente Agustín de Iturbide.
[4] Ibídem
[5] Ibídem
[6] Ibídem

martes, 15 de septiembre de 2015

SE REESCRIBE LA HISTORIA DE MÉXICO A PARTIR DE SU INDEPENDENCIA





Jorge Pérez Uribe


El paradigma de la Independencia nacional



Por décadas padecimos una historia oficial circunscrita a un paradigma[1] que era el marco de pensamiento que sostenía a los regímenes políticos “emanados de la revolución mexicana” y que dieron origen al Partido Nacional Revolucionario, posteriormente al Partido de la Revolución Mexicana y finalmente al Partido Revolucionario Institucional (PRI). Este grupo político gobernó a México por 71 años, bajo un sistema corporativo inspirado el fascismo de Mussolini y con un sistema electoral ad hoc, que permitía la “aplanadora del “partido oficial” y que fue conocido como el priiato. 

Fundamental dentro de este grupo era el control de las mentes y de la cultura, por lo que la Secretaría de Educación Pública, creada por el humanista José Vasconcelos, -que a la postre sería el gran enemigo de éste grupo-, fue adaptada como el instrumento para moldear la mente de las nuevas generaciones. Para ello se creó el “libro de texto único” en el cual se cambió la palabra de “único” por la de “gratuito”. Se conformó un grupo de artistas y literatos -que generosamente retribuidos por el gobierno- contribuirían al fortalecimiento de la ideología revolucionaria, entre ellos figuran los “genios" del muralismo mexicano.


Las generaciones posteriores a la revolución mexicana y a la institución del partido hegemónico resultante de la misma, fuimos educados –gracias a la Secretaría de Educación Pública y al libro de texto único- dentro de ciertas ideas que llegaron a ser verdaderos dogmas históricos. Se seguía la “antítesis liberalismo versus absolutismo”. Quién osara disentir de ellos era marginado, dentro de las instituciones académicas, editoriales y colegiadas que controlaba el todopoderoso sistema político del Estado Mexicano.

Uno de los dogmas históricos de esta enseñanza es que los padres de la independencia eran lectores asiduos de los ideólogos y próceres de la Revolución Francesa, así como su pertenencia a logias masónicas, en dónde habrían abrevado las nociones de libertad, igualdad e independencia; y gracias a las cuales se obtuvo finalmente la independencia. Este dogma era fundamental ya que en el sustrato del sistema revolucionario liberal, los postulados de la revolución francesa y del jacobinismo eran fundamentales, además de que las logias masónicas gozaban de una gran influencia dentro del partido de Estado y las instituciones del gobierno, incluyendo las fuerzas armadas.


El “descubrimiento” de un amante de la historia nacional


Inicié mi inmersión sistemática dentro de nuestra historia colonial e independiente, en el año de 2009 dentro del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), entonces bajo la dirección del licenciado Luis Manuel Villalpando, considerado por el sector oficial como conservador, (aunque he conocido pocos historiadores con la devoción que él profesa a Benito Juárez y a otros liberales, así como el repudio que ostenta frente a Agustín de Iturbide). Como quiera que sea, desmarcó al INEHRM del control ideológico de la “Revolución Mexicana”.

Se acercaba el bicentenario de nuestra independencia que se celebraría en 2010, así es que en el segundo bimestre de 2009, el INEHRM ofreció el curso sobre “La Nueva España borbónica preludio de la Independencia”. En 2010 se ofrecieron dos cursos semestrales sobre “La Independencia de México 1810-1821”. Posteriormente siguieron cursos sobre el Siglo XIX, EL Siglo XX. También me incorporé a los cursos ofrecidos por la Academia Mexicana de Historia. 

Esta inmersión me llevó a conocer a la nueva generación de historiadores (ya conocía a la vieja generación conformada por Jean Meyer, Enrique Krauze, Josefina Zoraida Vázquez, Javier Garciadiego, Ernesto de la Torre Villar (qepd), etc.). También descubrí una amplia bibliografía –desconocida para mí hasta entonces-. Quizá lo más importante fue participar de sus inquietudes e investigaciones. Fue así como percibí que estos nuevos historiadores e investigadores (doctores en su mayoría) estaban reescribiendo la Historia Nacional, libre ya de prejuicios y dogmas de la ideología post revolucionaria, en forma callada, pero eficiente y científica.



La reescritura de la historia nacional


Es en los 90´s, cuando aparece una nueva generación de jóvenes historiadores, distinta a la anterior. Estos nuevos historiadores libres del paradigma mencionado, buscan la verdad histórica en las evidencias, en la documentación existente. Si no hay evidencia histórica sustentable se desechan las suposiciones y así se afirma “hasta la fecha no hay evidencia histórica de esto o de lo otro”.


También a partir de esta década se da la proliferación de escritores pseudo historiadores como Francisco Martin Moreno, José Luis Trueba Lara, Paco Ignacio Taibo II o Sara Sefcovich. Algunos de ellos gozan de un gran éxito literario, explotando las filias y fobias de la juventud actual.

Los nuevos historiadores son más científicos que novelistas, y han decidido sumergirse por años en El Archivo General de la Nación, en los Archivos de Indias de Sevilla, en los de la Universidad de Austin, Texas, en la Biblioteca del Senado de los Estados Unidos, etc.



Estos historiadores se han ganado mi respeto no nada más por su sapiencia, sino por su honestidad intelectual y humildad, demostrada al no querer hacer afirmaciones fáciles y suposiciones aventuradas frente a lo no demostrado y que contrasta con la soberbia del “historiador de cafetería” o de “sobremesa” al que todos conocemos cuya fuente es alguna novela o distorsionada película, a la que defiende como la “verdad absoluta”, sin mayores argumentos.



Habla la nueva generación de historiadores


<<El primer cambio fundamental que llevó a la formulación de nuevas interpretaciones y la ampliación de las temáticas fue la reconsideración sobre el pensamiento político que alimentó el proceso de emancipación. La historiografía tradicional, heredada del liberalismo decimonónico, presentaba a la independencia como resultado de las ideas de la Ilustración, y en particular de la filosofía francesa; pero desde hace poco más de cincuenta años ese planteamiento comenzó a ser cuestionado. Alfredo Ávila relata cómo diversos autores, en particular Luis Villoro, recuperaron la filiación teológica, la importancia del saber jurídico y del constitucionalismo histórico en los pensadores novohispanos y próceres de la independencia como Hidalgo y Morelos. Después el estudio del pensamiento político de la emancipación tuvo un receso de aproximadamente dos décadas, y ha sido recuperado en fechas recientes, con trabajos interdisciplinarios y metodologías novedosas —que incorporan propuestas de la nueva historia intelectual y campos de estudios más amplios—. Estos análisis han procurado localizar no sólo las rupturas sino también las continuidades del proceso; han evidenciado que de un “sustrato cultural común” podían surgir posiciones políticas muy distintas (p. 42); y sobre todo, han redimensionado el impacto de las ideas, al mostrarlas como hechos históricos en sí mismos, que por una parte dependen del contexto, las circunstancias y la forma en que son enunciadas, y por otra inciden directamente en los acontecimientos y en la toma de decisiones políticas

Colocar dentro de la tradición hispánica las ideas de los novohispanos que participaron en la independencia favoreció que hechos antes entendidos simplemente como antecedentes del movimiento ahora se consideren parte integral del mismo. Así, prácticamente en todas las áreas de la disciplina se concede mayor importancia a los acontecimientos ocurridos en la metrópoli a partir de 1808, a las reacciones que despertaron en los miembros del Ayuntamiento de México y al movimiento en contra del virrey Iturrigaray. Como menciona Alfredo Ávila, ese momento fue un punto de quiebre, que colocó a los actores políticos y sociales frente a una realidad que seguramente hasta ese momento les era desconocida: el presente y el futuro estaban en sus manos, no en un orden preestablecido.>>[2]





El regreso del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al gobierno de la República.


EL 1° de diciembre de 2012 regreso el PRI al gobierno de la República, tras doce años de ausencia en que gobernó el Partido Acción Nacional. Con el PRI regresó al INEHRM la “vieja guardia” de la historia representada por la Dra. Patricia Galeana Herrera, esposa de otro conocido político de la “Revolución Mexicana”, Diego Valadés Ríos, -Procurador General de Justicia del Distrito Federal, Procurador General de la República y Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación-, entre otros cargos desempeñados durante el priiato.

La Dra. Galeana, actual directora del INEHRM es fiel observante del paradigma comentado. A su decir, es relatora de la logias masónicas y quizá por ello sostiene que Miguel Hidalgo y Costilla fue iniciado en la masonería en el callejón de “Las Ratas”. Al respecto la nueva generación está de acuerdo en que la masonería es introducida en Nueva España hacia 1812, traída por las tropas expedicionarias que venían a combatir a los insurgentes. Los historiadores como la Dra.Galeana, además pasan por alto, lo selectivo y la observancia del prejuicio de las castas de los primeros masones que llegaron a Nueva España, que no nada más rechazaban a las mujeres, sino a todo aquél que no fuera español nacido en España (peninsular), por lo que un criollo como Hidalgo sería rechazado inmediatamente y qué decir de un mulato como Morelos.

Por su parte los historiadores españoles afirman que en España, siempre existió poco interés en la masonería y que su fundación se debió a una carta en donde un grupo de ciudadanos británicos residentes en España solicitaban la constitución oficial de una logia en Madrid, la cual se recibió en la Gran Logia de Inglaterra el 17 de abril de 1728. Sin embargo ésta fue fue borrada en 1768 por falta de actividad. En 1729, la logia Saint John of Jerusalem solicitaba el permiso para su constitución en Gibraltar. Los historiadores consignan que en 1750, 1755 y 1772, otros grupos de ciudadano extranjeros intentaron crear logias en Madrid, Barcelona y Cádiz.

Para empeorar la situación de la masonería en España, el 20 de abril de 1738, el papa Clemente XII condenó de forma rotunda a los francmacons o Liberi muratori en su bula In eminenti, con castigo de excomunión. Ese mismo año, el 11 de octubre, Andrés de Orbe y Larreategui, Inquisidor general en España, emitía el edicto de prohibición sobre la Orden del Gran Arquitecto a todos los tribunales del Santo Oficio.


Podemos afirmar que la masonería existió sólo en forma latente en España y se reactivó con la invasión de Napoleón a España en 1808, gracias a las poderosas logias francesas, que paradójicamente, se difundieron entre los militares que luchaban contra Napoleón y de aquí fueron llevadas a Nueva España por las tropas enviadas a combatir a los insurgentes.

No obstante lo anterior la reescritura de la historia es un proceso que ya no se detendrá y cuyo proceso se advierte en los ciclos de conferencias que imparte la Academia Mexicana de Historia, en las investigaciones que se vienen realizando, así como en las recientes publicaciones de la nueva generación.

Connotados miembros de este movimiento son los Doctores en Historia: Virginia Guedea, Guadalupe Jiménez Codinach, Ana Carolina Ibarra, Jaime del Arenal Fenochio, Rafael Estrada Michel, Alfredo Ávila, y Gerardo Lara Cisneros, entre otros.

En el próximo post referido al movimiento de Los Guadalupes, se podrá apreciar plenamente este nuevo enfoque de nuestro movimiento de Independencia



[1] Teoría cuyo núcleo central se acepta sin cuestionar y que suministra la base y modelo para resolver problemas y avanzar en el conocimiento; p. ej., en la ciencia, las leyes del movimiento y la gravitación de Newton y la teoría de la evolución de Darwin. R.A.E 

[2] Alfredo Ávila y Virginia Guedea (coordinadores), La independencia de México, temas e interpretaciones recientes, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, 2007, 257 p


jueves, 10 de septiembre de 2015

EUROPA: LA AVALANCHA MIGRATORIA


Miles de personas de Siria, Libia, Irak y Afganistán buscan asilo en la Unión Europea, sin embargo, aunque este bloque se creó bajo las premisas de solidaridad y justicia, y algunos integrantes abren sus puertas, otros fortifican fronteras y endurecen sus leyes.


ÚN.- Macedonia quedó colapsada tras la creciente avalancha de inmigrantes provenientes de la vecina Grecia, a donde llegaron en este año unos 160 mil foráneos, sobre todo, de Siria, Iraq y Afganistán.


6 de septiembre de 2015 | Ana Anabitarte / Corresponsal/ Madrid

Durante varios siglos, millones de europeos se vieron obligados a abandonar sus países por las guerras, el hambre y la pobreza. Sólo en Alemania entre 12 y 14 millones de personas huyeron al finalizar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), pero también lo hicieron los italianos del fascismo y los españoles del franquismo tras la Guerra Civil y la llegada de la dictadura de Francisco Franco.

Hoy es esa misma Europa a la que tratan de llegar miles de personas de distintas partes del mundo, protagonizando la peor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Para muchos inmigrantes el hecho de que es un continente en paz es motivo suficiente para recorrer miles de kilómetros. Pero además, aunque Europa empieza a salir de una crisis económica después de ocho años, algunos países como Alemania, Francia, Dinamarca y Finlandia tienen los mejores estados de bienestar del mundo, con sistemas de educación y sanidad universales y gratuitos, un mercado laboral que ofrece puestos de trabajo, prestaciones por desempleo y ciudades con altos niveles de seguridad.

Pero esa Unión Europea (UE) que se creaba hace unas décadas bajo los principios de la solidaridad y la justicia, hoy apenas si les abre las puertas. Alemania y Austria dieron muestras de lo anterior, al recibir a miles de personas, en su mayoría sirios. En contraste, muchos países del bloque ven a estos migrantes como una amenaza a su estabilidad y sus gobiernos ordenan construir muros, vallas y alambradas, endurecen sus leyes migratorias para evitar que vengan y esgrimen criterios económicos para no concederles asilo.

Hasta hace unos meses España e Italia eran los países que recibían mayor número de inmigrantes a través del Mar Mediterráneo. Hoy en día es la ruta de los Balcanes la que está desbordada. Desde que comenzó la guerra civil en Siria en 2013, unos 4 millones de personas han abandonado el país en busca de asilo. Huyen de la guerra civil, pero también del grupo yihadista Estado Islámico (EI), y se dirigen hacia el norte, ya que la vecina Jordania ha cerrado la frontera. Muchos son víctimas de las mafias y otros mueren en la larga travesía, pero eso no impide que cada día sean más los que emprenden el viaje pese a los fuertes controles fronterizos.

¿Y qué hace Europa? Incumpliendo el artículo 14 de la Declaración Universal de Derechos Humanos que establece que “en caso de persecución toda persona tiene derecho a buscar asilo y a disfrutar de él en otros países”, restringe las cuotas de refugiados e incluso hay países como Reino Unido y Hungría que se niegan a aceptar a alguno.

Los sirios no son los únicos que sueñan con alcanzar el Viejo Continente. También personas de países que están en guerra como Irak, Ucrania, Afganistán y Libia o emigrantes económicos que vienen de Irán y Paquistán, o de países africanos como Marruecos, Argelia, Somalia, Etiopía y Nigeria. Unos lo hacen a través del Mar Mediterráneo hacia España, Italia y Grecia; otros por la ruta de los Balcanes. Y no son sólo hombres, también hay mujeres, ancianos y niños.


Siria, una nación en fuga

Hoy en día es la población siria la que está huyendo de manera generalizada. Según la ONU, hay al menos 7.6 millones de personas desplazadas dentro de Siria, que tenía 23 millones de habitantes al inicio de la guerra, y 4 millones fuera del país. Todos cruzan Serbia y al llegar a Hungría, según el Acuerdo de Dublín, deben pedir asilo allí, ya que es el primer país de la UE que pisan.

En caso de ser encontrados en otro país, deben ser devueltos a Hungría. Pero esto no se cumple porque Hungría, que acaba de levantar una valla en su frontera y de anunciar que deportará a todos los emigrantes económicos, no los registra y les permite seguir su ruta hacia el norte de Europa argumentando que no se puede hacer cargo de todos ellos.

Además, aunque la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE de 2007 garantiza el derecho de asilo, no hay un procedimiento común en los 28 países miembros. Mientras en España hay un tipo de asilo en función de la situación de la nación de origen y se revisa por si cambia, en Alemania, la mayor economía de la UE y donde 10% de sus 80 millones de ciudadanos son extranjeros, el estatus de refugiado es permanente e irrevocable y facilita la nacionalidad. Por eso es Alemania el país que más solicitudes recibe (se estima que este año recibirá 800 mil, batiendo un récord) y de los que más concede, junto con Suecia.

De nada sirvió que hace unos días se aprobara la distribución obligatoria de refugiados: 40 mil, entre los 28 países que conforman la UE según unos criterios de reparto (basados en la fortaleza económica, la productividad y el tamaño de cada país) establecidos por la Comisión Europea. Muchos gobiernos se negaron a aceptar el número que les correspondía, como España, Hungría, Reino Unido y Lituania.

La terrible noticia de la muerte, hace unos días, de 71 refugiados sirios, entre ellos cuatro niños, asfixiados en un camión abandonado en Austria; y las fotos del niño kurdo-sirio Aylan muerto en una playa turca cuando intentaba llegar a la isla griega de Kos han conmocionado al mundo. Y en países como Islandia, la opinión pública, a través de Facebook, ha pedido al gobierno que acoja a un mayor número de refugiados sirios, y el Ejecutivo lo está considerando.

También los líderes europeos han vuelto a poner sobre la mesa un asunto que llevan años sin solucionar. Como se demuestra en cada Consejo Europeo, existe una división entre los Estados sobre la estrategia a seguir y mientras países como Alemania y Francia (fundadores de la UE) continúan con su tradición de ser receptores de asilados y refugiados, hay otros menos solidarios y partidarios de cerrar las fronteras.

Los expertos coinciden en que la situación es muy trágica y que Europa debe trabajar de manera conjunta para acabar con esta sangría humana. “Los países de la UE deben reconocer la preocupante crisis humanitaria que existe”, dice el director de la oficina para Europa de ACNUR, Vincent Cochetel, “He estado trabajando 30 años con ACNUR. He visitado muchos países africanos y europeos y nunca había visto una situación como esta”, añade. “Está ocurriendo en la Unión Europea, lo que es algo totalmente vergonzoso”.

Todos coinciden en que es necesaria una política exterior y de seguridad común. Es necesario un operativo marítimo conjunto con un mandato explícito de rescate; son necesarios más recursos a la asistencia humanitaria para los refugiados una vez que llegan a territorio europeo; hay que luchar contra los traficantes de personas en los países de donde parten los inmigrantes, pero también se debe actuar sobre las causas que provocan en algunos países las salidas masivas de personas.

Es necesario establecer condiciones legales con garantías de seguridad para las personas que huyen de la guerra, pero también habría que invertir en algunos países africanos donde el índice de pobreza es muy alto. A lo largo de estos años se han reforzado las políticas orientadas al control de fronteras. Y como se ha demostrado, han fracasado.

El profesor de Ciencias Políticas Sami Naïr considera que “si las políticas de contención de estos últimos 30 años saltan hoy es principalmente porque han llevado a la acumulación de una enorme demanda migratoria insatisfecha, sin percatarse de que la única manera de limitarla era el aumento significativo de la ayuda al desarrollo en los países no comunitarios a fin de estabilizar in situ las poblaciones”.

Una de las consecuencias de esta migración masiva es que en muchos países europeos como Francia, Alemania y Holanda han crecido la xenofobia y el racismo. Ya son muchos los partidos políticos que reclaman aislamiento, deportaciones masivas y la construcción de nuevos muros y vallas. Y que en sus discursos electorales comparan la inmigración con la delincuencia. Sin embargo, Europa envejece más rápido que otras regiones del mundo porque los ciudadanos cada vez tienen menos hijos y cada vez viven más años. Por todo ello, el continente necesita a los inmigrantes.

Sólo en Alemania se calcula que en el año 2050 el número de personas en edad de trabajar habrá caído un tercio, de manera que el país necesitará entre 275 mil y 490 mil inmigrantes al año para mantener sus niveles de prosperidad económica y para pagar a los pensionistas alemanes. Una razón lo bastante importante como para que los europeos dejen de tratar a los inmigrantes como una amenaza y empiecen a verlos como una oportunidad.


http://www.eluniversal.com.mx/articulo/mundo/2015/09/6/europa-la-avalancha-migratoria

jueves, 3 de septiembre de 2015

¿CRISIS CAPITALISTA EN EL IMPERIO CHINO?





El inicio, la devaluación del yuan


Todo empezó cuando el martes 11 de agosto, el banco central chino decidió depreciar el renminbi/yuan en un 2%, (la mayor caída desde 1993).

El estadunidense Stephen Roach –prominente becario de la Universidad Yale–, considera que una devaluación de 1.9 por ciento es apenas el comienzo de otras depreciaciones posteriores, cuando nos encontramos apenas en escaramuzas cada vez más desestabilizantes en vísperas de una guerra global de divisas.

Analistas de la city (Londres) esperan que el yuan se deprecie en forma gradual otro 4 por ciento a lo largo del año a partir de ahora.

La agencia informativa china Xinhua, maniofestó que si bien es cierto que un yuan más débil favorece las exportaciones, también una depreciación prolongada desencadenaría fugas de capitales que perturbarían el sistema financiero y acabarían por afectar al yuan;  juzga que China no libra una guerra de divisas, sino que meramente arregla una discrepancia.

El “lunes negro”


Fue el lunes 21 de agosto cuando la Bolsa de Shangai perdió 8.5%., lo que ocasionó, que como fichas de dominó cayeran las bolsas de Asia y Europa, luego de que Las plazas americanas operaban a la baja Los mercados mundiales sufrieron este lunes una de sus peores jornadas desde la crisis de 2008.

Tanto el mercado accionario como el de materias primas está asustado por los síntomas de debilitamiento de China, la segunda economía mundial y también el segundo mayor consumidor de petróleo después de Estados Unidos.

El petróleo cerró el lunes 21 en Nueva York a menos de 40 dólares el barril por primera vez en seis años, derribado por la alarma mundial sobre la economía de China.

El barril de "West Texas International" (WTI) para entrega en octubre perdió 2.21 dólares, bajando a 38.24; el menor precio de cierre desde febrero de 2009.

"El nerviosismo por China es malo para la Bolsa pero es aún peor para el mercado petrolero mundial", dijo John Kilduff de la firma Again Capital.

Economía y problemática china


Sobre el PIB de China en términos de poder de paridad de compra, el año pasado el país asiático superó ya a EU, mientras en términos nominales (valor en dólares estadunidenses) se ubica en segundo lugar detrás de EU después de 30 años. El año pasado China alcanzó 7.4 por ciento de crecimiento económico rebasando a EU (2.4 por ciento), a la Eurozona (0.8 por ciento) y Japón (0.2 por ciento), y es solamente cuestión de tiempo para que el PIB nominal de China rebase al de EU.

Según estadísticas del gobierno chino la tasa de crecimiento promedio para el periodo 1991-2014 fue de 10 por ciento. Sin embargo, desde 2010 la economía china ha sufrido una desaceleración de 35 por ciento y en 2014 se registró la tasa de crecimiento más baja desde 1991.

El pronóstico oficial es que en este año el PIB de China crecerá 7 por ciento, por debajo del 7.5% de 2014. El FMI estima una cifra de 6.8% este año y de 6.3% para 2016.

<<Al respecto, Leticia Armenta, directora del Centro de Análisis Económico del departamento de economía, del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores Monterrey (ITESM), destacó que la desaceleración en China es el resultado del debilitamiento de su sector exportador.

Explicó que “muchos de sus productos elaborados tienen como destino el exterior, de este modo la caída de 8 por ciento registrada en julio seguramente está continuando (…) ya que los fundamentales de la industria manufacturera dependen del comercio exterior.”

Pablo López, coordinador de estudios económicos de Banamex, dijo que si bien el resultado podría parecer preocupante, hay que tomar en cuenta que esto se da en un contexto en el que la economía global se está desacelerando.

“Que China esté creciendo a ritmo de 6.8 por ciento para 2015 no debe de preocuparnos pues es un buen avance (…) Además debemos de considerar que el índice similar, pero que mide el sector servicios está en expansión.”

Al parecer el efecto negativo registrado por el gigante asiático arrastró a la economía global en agosto, ya que representa 8.4 por ciento del PIB global, de acuerdo con Markit, pues el índice manufacturero mundial cayó a su mayor nivel en dos años y medio, ubicándose en 50.7 puntos.>>[1]


<<China: la gran muralla de la especulación


Todo mundo sabía que la crisis llegaría a China. Había demasiados canales de comunicación como para pensar que los efectos del descalabro en Estados Unidos y Europa no se transmitirían a China. Pero la crisis en el gigante asiático tiene también los ingredientes de su propia cocina. Otros se relacionan con la política económica que aplicó el gobierno chino al sentirse los efectos de la contracción del mercado mundial.

La crisis financiera y sus efectos sobre la economía mundial terminaron por frenar la expansión de las exportaciones chinas. Pero ese no fue el único problema. Contrario a lo que muchos piensan, la fuente de mano de obra en China no es inagotable: en 2011 la oficina de estadísticas anunció que la población en edad de trabajar se contrajo por primera vez. Es el resultado de 30 años de una política demográfica restrictiva (un hijo por familia) y del retiro de una generación nacida entre 1950 y 1975.

Contra este telón de fondo y para combatir la contracción provocada por la caída en la demanda mundial, las autoridades del banco central chino comenzaron a aplicar una política de expansión crediticia desde 2012. Y para compensar la pérdida de dinamismo del sector exportador, un año después hasta se anunciaron planes para ir modificando la estrategia de crecimiento de la economía china: en adelante se estaría descansando más en el consumo doméstico.

Pero para los gobiernos provinciales en China el crecimiento de la inversión en la industria de la construcción es una fuente muy importante de recursos. Así que el auge del sector de la construcción va de la mano con las necesidades fiscales: promover el crecimiento de una burbuja de bienes raíces es algo casi natural. En 2013 había más de 10 mil millones de metros cuadrados en construcción en diversas ciudades chinas. El valor de mercado de esas obras era equivalente a casi dos veces el PIB: es una burbuja en cantidades y precios que no tiene paralelo en la historia del capitalismo. Y ha sido inflada por un sistema en el que la sed de ingresos fiscales y la especulación van de la mano. En muchos casos, la argamasa que mantiene unido este enredijo es la corrupción.

La expansión crediticia permitió una ola de inversiones en la bolsa y un espectacular crecimiento de precios en títulos y acciones. La expansión de las operaciones bursátiles con dinero prestado genera mayor volatilidad de la que ya existe en esos mercados. Y a esto hay que añadir el hecho de que otra parte de las inversiones de corto plazo en China proviene de la estrategia de empresas, bancos y fondos de inversión para obtener divisas a un costo bajo e invertir en títulos denominados en divisas que tienen rendimientos superiores. Este llamado carry trade en el mercado mundial de divisas es resultado de un arbitraje en el que se toman en cuenta tasas de interés y estabilidad cambiaria. Estas operaciones han existido desde hace mucho, pero en los últimos años la flexibilidad de la política monetaria en Japón, Estados Unidos y, más recientemente, en Europa ha permitido su expansión sin freno.

El crédito interno y el carry trade crearon una gigantesca burbuja en el mercado de valores en China. En los 12 meses anteriores a junio de este año, el índice de precios de las acciones creció 150 por ciento. Hoy el desplome en los índices Shanghai y Shenzhen es espectacular: cuando reventó la burbuja todas las ganancias de los últimos dos años se perdieron en cuestión de días (en las últimas tres semanas se han perdido más de 2.4 billones de dólares de riqueza de papel). La corrección en el mercado de valores no tiene precedentes y todavía no se acaba. El gobierno chino ha intentado todo para detener el baño de sangre: quitó restricciones a los bancos para mantener la expansión del crédito, redujo nuevamente la tasa de interés y hasta prohibió la venta de nuevas acciones. Todo ha sido en vano.

En los pasados dos trimestres del año pasado la cuenta de capitales china registró la salida de 148 mil millones de dólares (mmdd). Es decir, por primera vez en su historia reciente la cuenta de capitales de su balanza de pagos acusa un déficit de este calibre. Esto puede ser la señal de que el auge de la entrada de capitales especulativos asociados a las inversiones con divisas (carry trade) se ha terminado. Es posible, pero el ajuste promete terminar como un brutal aterrizaje forzoso para toda la economía china. Y las medidas de política para reactivar el crédito que se anunciaron hoy no presagian nada bueno.>>[2]

Otras repercusiones de la crisis china


El presidente chino, Xi Jinping, afirmó el  jueves 27 de agosto, que China reducirá su número de soldados en 300 mil, al iniciar el enorme desfile militar para conmemorar los 70 años desde el final de la Segunda Guerra Mundial en Asia.

Pero el coloso chino no está derrotado y así a solo cinco años de su fundación, la firma china Xiaomi saltó a las primeras filas de la industria mundial de teléfonos inteligentes ofreciendo dispositivos elegantes con componentes de primer nivel a precios de rango mediano. Ahora Xiaomi analiza introducir su primera laptop a comienzos del próximo año, abriendo un nuevo frente en su batalla contra Apple y Lenovo Group.



Jorge Pérez Uribe


[1] Periódico El Financiero, 1 de septiembre de 2015
[2] Periódico La Jornada, 26 de agosto de 2015, China: la gran muralla de la especulación por Alejandro Nadal.