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sábado, 17 de junio de 2017

PAPA FRANCISCO: CORRUPCIÓN, EL CÁNCER QUE DESTRUYE NUESTRAS VIDAS




Ary Waldir Ramos Díaz | Jun 15, 2017

El papa Francisco denuncia que la corrupción es un “cáncer” y “la peor plaga social” y el origen de muchos crímenes. Lo escribe en el prólogo del libro Corrosione (Corrosión), que el diario italiano Il Corriere della Sera ha publicado este jueves 15 de junio de 2017.

Para el Papa la corrupción es “el lenguaje de las mafias y de las organizaciones criminales en el mundo” y sostiene que el corrupto “olvida pedir perdón porque está sacio y lleno de sí”. Apenas ayer en la Audiencia general había analizado el narcisismo del hombre de hoy.

“La corrupción es la peor plaga social porque genera gravísimos problemas y crímenes que implican a todos”, explica Francisco en la introducción de la obra escrita por el cardenal ghanés Peter Tuckson, prefecto del nuevo Dicasterio del Desarrollo Humano Integral, junto al filósofo y miembro de esa institución vaticana Vittorio Alberti.

Mientras en el Vaticano se realiza este jueves 15 de junio un Debate internacional sobre la corrupción, que tienen lugar en la Casina Pio IV, Bergoglio también hace un ‘mea culpa’ por este flagelo que tocas las puertas de la Iglesia y sus fieles.

En este sentido, el Papa cita al teólogo francés, Henri de Lubac que decía: “el peligro más grande es la mundanidad espiritual, que es la corrupción, y que es más desastrosa que la infame lepra”.

Por ende, “nuestra corrupción es la mundanidad espiritual, la tibieza, la hipocresía, el triunfalismo, el hacer prevaler solo el espíritu del mundo sobre nuestras vidas y la indiferencia”, explicó.

Por un nuevo humanismo, el Pontífice invita a cristianos y no cristianos” a ser “como copos de nieve que forman una avalancha, un movimiento fuerte y constructivo”. Juntos por un “renacimiento […] contra la corrupción que podemos realizar con audacia profética”.

“Trabajar todos juntos, cristianos, no cristianos, personas de cualquier fe y no creyentes, para combatir esta forma de blasfemia, este cáncer que destruye nuestras vidas”, insiste.

En el prólogo, el Obispo de Roma llama a actuar con urgencia para sensibilizar sobre el problema. Por eso, insistió: “Se necesita educación, cultura misericordiosa, cooperación por parte de todos, según las propias posibilidades, talento y creatividad”.

En su mensaje es directo cuando afirma que la corrupción es un mal origina otros males como “la explotación del hombre”, “la degradación y de la falta de desarrollo”, “el tráfico de de armas”, la falta “de la injusticia social” y la falta de “mérito”.

Francisco da a la corrupción el rostro nefasto de la “esclavitud”, del “desempleo”, de la falta cuidado “de las ciudades, de los bienes comunes y de la naturaleza”.

Al respecto, el Debate internacional sobre la corrupción que tiene lugar en el Vaticano, organizado por el Dicasterio (ministerio) para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y la Academia de las Ciencias, es la primera reunión que reúne a varios expertos de diversos continentes para reflexionar sobre este problema global.

Un flagelo que tiene relación con el crimen organizado y con la mafia. Precisamente, hacen parte del grupo de trabajo; cristianos y no cristianos, personalidades eclesiásticas e institucionales, jueces, representantes de la policía, miembros de movimientos y organizaciones, víctimas de delitos, periodistas e intelectuales.


Fuente:https://es.aleteia.org/2017/06/15/papa-francisco-corrupcion-el-cancer-que-destruye-nuestras-vidas/

sábado, 8 de abril de 2017

FRANCISCO: "DIOS LLORA POR NOSOTROS SI NOS ALEJAMOS DE SU AMOR"






En su homilía en Santa Marta, el Papa invita a hacer este breve examen de conciencia cada día:

Guardémonos de seguir fantasías y falsos ídolos, sólo Dios nos ama como un padre y nos espera siempre. Lo subrayó el papa Francisco en la misa de la mañana en la Casa Santa Marta del Vaticano. El pontífice, al comentar la Primera Lectura del Libro del Éxodo, enfatizó el amor de Dios por su pueblo, a pesar de la infidelidad de este último. También hoy, dijo el Papa, nos hará bien preguntarnos si nos alejamos del Señor para recurrir a ídolos y a la mundanidad.

Dios ha soñado a su pueblo, pero éste lo ha desilusionado: el papa Francisco se inspiró en el Libro del Éxodo para detenerse en el “sueño y las desilusiones de Dios”. El pueblo, dijo, es “el sueño de Dios, soñaba porque amaba”. Ese pueblo, sin embargo, traicionó los sueños del Padre y así Dios “empieza a sentir la desilusión” y pide a Moisés que baje del monte donde estaba para recibir la Ley.

El pueblo “no tuvo paciencia para esperar a Dios” sólo 40 días. Se hicieron una ternera de oro. Un dios para divertirse” y se “olvidaron del Dios que los había salvado”, recordó el Papa.

En el corazón del hombre siempre está la tentación de la infidelidad hacia Dios

El profeta Baruc, recordó Francisco, “tiene una frase que representa bien a este pueblo: ‘Se han olvidado de quien les ha criado’”:

“Olvidar a Dios que nos ha creado, que nos ha hecho crecer, que nos ha acompañado en la vida: esta es la desilusión de Dios. Y muchas veces en el Evangelio, Jesús en las parábolas, habla de ese hombre que hace un viñedo y fracasa, porque los trabajadores lo quieren para ellos. En el corazón del hombre, siempre está esta inquietud. No está satisfecho de Dios, del amor fiel. El corazón del hombre tiende siempre a la infidelidad. Y esta es la tentación”.

Dios es “desilusionado” por la infidelidad de su pueblo que busca a los ídolos dioses, por lo tanto, “por medio de un profeta, le reprocha al pueblo” que “no tiene constancia, no sabe esperar, se ha pervertido”, se aleja del verdadero Dios y busca otro dios:

“Esta es la desilusión de Dios: la infidelidad del pueblo… Y también nosotros somos pueblo de Dios y conocemos bien cómo es nuestro corazón y cada día debemos retomar el camino para no resbalar lentamente hacia los ídolos, hacia las fantasías, hacia la mundanidad, hacia la infidelidad”.

El Papa invitó a cuestionarse: “Creo que hoy nos hará bien pensar en el Señor desilusionado: ‘Dime Señor, ¿tú estás desilusionado de mí?’. En algunas cosas sí, seguro. Pero piensen y háganse esta pregunta”.

En Cuaresma preguntémonos si nos hemos alejado de Dios

Dios, afirmó el Papa, “tiene un corazón tierno, un corazón de padre”. Y recuerda también cuando Jesús lloró “por Jerusalén”. Preguntémonos, dijo una vez más, si “Dios llora por mí”, si “está desilusionado de mí” y si yo “me he alejado del Señor”.

“¿Cuántos ídolos tengo que no soy capaz de quitarme de encima – advirtió – que me esclavizan? Esa idolatría que tenemos dentro…. Y Dios llora por mí”.

“Pensemos hoy en esta decepción de Dios que nos ha hecho por amor y nosotros vamos a buscar amor, bienestar, pasarla bien en otros lugares y no su amor. Nos alejamos de este Dios que nos ha criado. Y este es un pensamiento de Cuaresma. Nos hará bien. Y esto, hacerlo todos los días; un pequeño examen de conciencia; ‘Señor, tú que has tenido tantos sueños para mí, yo sé que me he alejado, pero dime dónde, cómo, volver…’. Y la sorpresa será que Él siempre nos espera, como el padre del hijo pródigo, que lo vio venir desde lejos, porque lo esperaba”.

Radio Vaticano | Mar 30, 2017

domingo, 26 de marzo de 2017

LA GRACIA DE LA VERGÜENZA




Es necesario pedir a Dios «la gracia de la vergüenza», porque «es una gran gracia avergonzarse de los propios pecados y así recibir el perdón y la generosidad de darlo a los demás». Es la invitación del Papa Francisco en la misa celebrada el martes 21 de marzo, en Santa Marta.

Comentando como es habitual las lecturas del día, el Pontífice se detuvo en Mateo 18, 21-35. Jesús, explicó, habla «a sus discípulos sobre la corrección fraterna, sobre la oveja perdida, de la misericordia del pastor. Y Pedro piensa haber entendido todo y valiente como era él, también generoso, dice: “pero, entonces ¿cuántas veces debo perdonar, con esto que tú has dicho de la corrección fraterna y de la oveja perdida? ¿Siete veces está bien?”. Y Jesús dice: “siempre”, con esa forma “setenta veces siete”». En realidad, hizo notar el Papa «es difícil entender el misterio del perdón, porque es un misterio: ¿por qué debo perdonar —se preguntó— si la justicia me permite seguir adelante y pedir que esa justicia haga lo que tiene que hacer?».

La respuesta, sugirió el Papa, la ofrece la Iglesia, que «hoy nos hace entrar en este misterio del perdón, que es la gran obra de misericordia de Dios». Y lo hace ante todo con la primera lectura (Daniel 3, 25.34-43), a través de la cual «nos lleva a la oración de Azarías, momento muy triste de la historia del Pueblo de Dios. Son despojados de todo, han perdido todo y tienen la tentación de creer que Dios les ha abandonado». Descrita la escena, Francisco repitió sus palabras: «Pudiéramos ser acogidos con el corazón contrito y con el espíritu humillado. Pudiéramos encontrar misericordia, tal sea hoy el corazón contrito, el espíritu humillado y nuestro sacrificio delante de ti. Señor, no nos cubras de vergüenza, haz con nosotros según tu clemencia, tu gran misericordia. Sálvanos con tus prodigios».

En particular el Pontífice confirmó: «Señor no nos cubras de vergüenza». Ellos, comentó, «sentían la vergüenza dentro porque permanecieron así, como dice antes: “a causa de nuestros pecados”». En definitiva «Azarías entendió bien que esa situación del Pueblo de Dios es por los pecados. Y se avergüenza. Y por la vergüenza pide perdón». He aquí entonces el “primer paso” que hay que dar: “la gracia de la vergüenza. Para entrar en el misterio del perdón debemos avergonzarnos». Pero, precisó el Papa, «no podemos solos, la vergüenza es una gracia: “Señor, que yo tenga vergüenza de lo que he hecho”. Y así la Iglesia se pone ante este misterio del pecado y nos hace ver la salida, la oración, el arrepentimiento y la vergüenza».

Sucesivamente, prosiguió Francisco, «la Iglesia retoma el pasaje del Evangelio y explica qué significa ese “setenta veces siete”». Quiere decir, aclaró, «que siempre debemos perdonar. Y Jesús narra esta parábola de los dos siervos: el primero fue a ajustar cuentas con el señor y el señor quería hacer justicia y él le suplicaba: “ten paciencia”, pidió perdón y luego el señor tuvo compasión y le perdonó». Pero luego, al salir, encontró al otro, cuya deuda «era muy pequeña, le debía cien denarios, monedas». Y en lugar de perdonarle, «le toma por el cuello y: “¡págame, págame!”». Entonces «el señor, cuando se entera de esto, se ofende y llama a los captores y le hace ir a la cárcel»: “Así también mi Padre celeste lo hará con vosotros, si no perdonáis de corazón cada uno al propio hermano”». Por esto la necesidad de preguntarse: «¿por qué ha sucedido esto? Este hombre al que se le había perdonado pero mucho dinero, hasta el punto que debía ser vendido como esclavo él, la mujer, los hijos y vendido todo lo que tenía», después sale «y es incapaz de perdonar pequeñas cosas». En resumen, «no ha entendido el misterio del perdón».

Recurriendo a una especie de diálogo imaginario con los presentes, el Papa preguntó: «Si yo pregunto: “¿Pero todos vosotros sois pecadores?” — “Sí, padre, todos” — “¿Y para tener el perdón de los pecados?” — “Nos confesamos” — “¿Y cómo vas a confesarte?” — “Pues, yo voy, digo mis pecados, el sacerdote me perdona, me da tres Avemarías para rezar y después vuelvo en paz”». En este caso, advirtió el Pontífice, «tú no has entendido. Tú solamente has ido al confesionario a hacer una operación bancaria, a hacer una gestión de oficina. Tú no has ido ahí avergonzado de lo que has hecho. Has visto algunas manchas en tu conciencia y te has equivocado porque has creído que el confesionario era una tintorería» capaz solo de quitar «las manchas». La experiencia concreta de cada día lo enseña: «el misterio del perdón es muy difícil» de entender. Por eso, observó Francisco, «hoy la Iglesia es sabia cuando nos hace reflexionar sobre estos dos pasajes». De hecho, «yo puedo perdonar» solamente «si me siento perdonado. Si tú no tienes conciencia de ser perdonado nunca podrás perdonar, nunca». En el fondo, en cada persona «está siempre esa actitud de querer ajustar cuentas con los otros». Mientras «el perdón es total. Pero solamente se puede hacer cuando yo siento mi pecado, me avergüenzo, tengo vergüenza y pido el perdón a Dios y me siento perdonado por el Padre. Y así puedo perdonar. Si no, no se puede perdonar, somos incapaces. Por esto el perdón es un misterio». Esta es la enseñanza de la parábola del siervo, «al cual le han sido perdonadas muchas, muchas, muchas cosas», pero que aún «no ha entendido nada: ha salido feliz, se ha quitado un peso de encima, pero no ha entendido la generosidad de ese señor. Ha salido diciendo en su corazón: “¡No me ha ido mal, he sido astuto!” u otras cosas». Y actualizando la reflexión, el Pontífice advirtió: «saliendo del confesionario, cuántas veces no decimos pero sentimos que no nos ha ido mal». Pero, añadió, «esto no es recibir el perdón: esta es la hipocresía de robar un perdón, un perdón fingido. Y así, si como yo no tengo la experiencia de ser perdonado, no puedo perdonar a los otros, no tengo capacidad, como este hipócrita que ha sido incapaz de perdonar a su compañero». De aquí la conclusión del Papa: «Pidamos hoy al Señor la gracia de entender este “setenta veces siete”. Por otro lado, «si el Señor me ha perdonado tanto, ¿quién soy yo para no perdonar?».


Homilía del Papa Francisco, 21 de marzo de 2017.

Fuente:http://w2.vatican.va/content/francesco/es/cotidie/2017/documents/papa-francesco-cotidie_20170321_gracia-verguenza.html

sábado, 4 de marzo de 2017

LA PALABRA ES UN DON. EL OTRO ES UN DON


Lázaro pidiendo las migajas del rico Epulón (Grabado flamenco y holandés)

Mensaje para la Cuaresma del Santo Padre Francisco



La Cuaresma es un nuevo comienzo, un camino que nos lleva a un destino seguro: la Pascua de Resurrección, la victoria de Cristo sobre la muerte. Y en este tiempo recibimos siempre una fuerte llamada a la conversión: el cristiano está llamado a volver a Dios «de todo corazón» (Jl 2,12), a no contentarse con una vida mediocre, sino a crecer en la amistad con el Señor. Jesús es el amigo fiel que nunca nos abandona, porque incluso cuando pecamos espera pacientemente que volvamos a él y, con esta espera, manifiesta su voluntad de perdonar (cf. Homilía, 8 enero 2016).

La Cuaresma es un tiempo propicio para intensificar la vida del espíritu a través de los medios santos que la Iglesia nos ofrece: el ayuno, la oración y la limosna. En la base de todo está la Palabra de Dios, que en este tiempo se nos invita a escuchar y a meditar con mayor frecuencia. En concreto, quisiera centrarme aquí en la parábola del hombre rico y el pobre Lázaro (cf. Lc 16,19-31). Dejémonos guiar por este relato tan significativo, que nos da la clave para entender cómo hemos de comportarnos para alcanzar la verdadera felicidad y la vida eterna, exhortándonos a una sincera conversión.


1. El otro es un don


La parábola comienza presentando a los dos personajes principales, pero el pobre es el que viene descrito con más detalle: él se encuentra en una situación desesperada y no tiene fuerza ni para levantarse, está echado a la puerta del rico y come las migajas que caen de su mesa, tiene llagas por todo el cuerpo y los perros vienen a lamérselas (cf. vv. 20-21). El cuadro es sombrío, y el hombre degradado y humillado.

La escena resulta aún más dramática si consideramos que el pobre se llama Lázaro: un nombre repleto de promesas, que significa literalmente «Dios ayuda». Este no es un personaje anónimo, tiene rasgos precisos y se presenta como alguien con una historia personal. Mientras que para el rico es como si fuera invisible, para nosotros es alguien conocido y casi familiar, tiene un rostro; y, como tal, es un don, un tesoro de valor incalculable, un ser querido, amado, recordado por Dios, aunque su condición concreta sea la de un desecho humano (cf. Homilía, 8 enero 2016).

Lázaro nos enseña que el otro es un don. La justa relación con las personas consiste en reconocer con gratitud su valor. Incluso el pobre en la puerta del rico, no es una carga molesta, sino una llamada a convertirse y a cambiar de vida. La primera invitación que nos hace esta parábola es la de abrir la puerta de nuestro corazón al otro, porque cada persona es un don, sea vecino nuestro o un pobre desconocido. La Cuaresma es un tiempo propicio para abrir la puerta a cualquier necesitado y reconocer en él o en ella el rostro de Cristo. Cada uno de nosotros los encontramos en nuestro camino. Cada vida que encontramos es un don y merece acogida, respeto y amor. La Palabra de Dios nos ayuda a abrir los ojos para acoger la vida y amarla, sobre todo cuando es débil. Pero para hacer esto hay que tomar en serio también lo que el Evangelio nos revela acerca del hombre rico.

2. El pecado nos ciega


La parábola es despiadada al mostrar las contradicciones en las que se encuentra el rico (cf. v. 19). Este personaje, al contrario que el pobre Lázaro, no tiene un nombre, se le califica sólo como «rico». Su opulencia se manifiesta en la ropa que viste, de un lujo exagerado. La púrpura, en efecto, era muy valiosa, más que la plata y el oro, y por eso estaba reservada a las divinidades (cf. Jr 10,9) y a los reyes (cf. Jc 8,26). La tela era de un lino especial que contribuía a dar al aspecto un carácter casi sagrado. Por tanto, la riqueza de este hombre es excesiva, también porque la exhibía de manera habitual todos los días: «Banqueteaba espléndidamente cada día» (v. 19). En él se vislumbra de forma patente la corrupción del pecado, que se realiza en tres momentos sucesivos: el amor al dinero, la vanidad y la soberbia (cf. Homilía, 20 septiembre 2013).

El apóstol Pablo dice que «la codicia es la raíz de todos los males» (1 Tm 6,10). Esta es la causa principal de la corrupción y fuente de envidias, pleitos y recelos. El dinero puede llegar a dominarnos hasta convertirse en un ídolo tiránico (cf. Exh. ap. Evangelii gaudium, 55). En lugar de ser un instrumento a nuestro servicio para hacer el bien y ejercer la solidaridad con los demás, el dinero puede someternos, a nosotros y a todo el mundo, a una lógica egoísta que no deja lugar al amor e impide la paz.

La parábola nos muestra cómo la codicia del rico lo hace vanidoso. Su personalidad se desarrolla en la apariencia, en hacer ver a los demás lo que él se puede permitir. Pero la apariencia esconde un vacío interior. Su vida está prisionera de la exterioridad, de la dimensión más superficial y efímera de la existencia (cf. ibíd., 62).

El peldaño más bajo de esta decadencia moral es la soberbia. El hombre rico se viste como si fuera un rey, simula las maneras de un dios, olvidando que es simplemente un mortal. Para el hombre corrompido por el amor a las riquezas, no existe otra cosa que el propio yo, y por eso las personas que están a su alrededor no merecen su atención. El fruto del apego al dinero es una especie de ceguera: el rico no ve al pobre hambriento, llagado y postrado en su humillación.

Cuando miramos a este personaje, se entiende por qué el Evangelio condena con tanta claridad el amor al dinero: «Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero» (Mt 6,24).

3. La Palabra es un don


El Evangelio del rico y el pobre Lázaro nos ayuda a prepararnos bien para la Pascua que se acerca. La liturgia del Miércoles de Ceniza nos invita a vivir una experiencia semejante a la que el rico ha vivido de manera muy dramática. El sacerdote, mientras impone la ceniza en la cabeza, dice las siguientes palabras: «Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás». El rico y el pobre, en efecto, mueren, y la parte principal de la parábola se desarrolla en el más allá. Los dos personajes descubren de repente que «sin nada vinimos al mundo, y sin nada nos iremos de él» (1 Tm 6,7).

También nuestra mirada se dirige al más allá, donde el rico mantiene un diálogo con Abraham, al que llama «padre» (Lc 16,24.27), demostrando que pertenece al pueblo de Dios. Este aspecto hace que su vida sea todavía más contradictoria, ya que hasta ahora no se había dicho nada de su relación con Dios. En efecto, en su vida no había lugar para Dios, siendo él mismo su único dios.



El rico sólo reconoce a Lázaro en medio de los tormentos de la otra vida, y quiere que sea el pobre quien le alivie su sufrimiento con un poco de agua. Los gestos que se piden a Lázaro son semejantes a los que el rico hubiera tenido que hacer y nunca realizó. Abraham, sin embargo, le explica: «Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces» (v. 25). En el más allá se restablece una cierta equidad y los males de la vida se equilibran con los bienes.

La parábola se prolonga, y de esta manera su mensaje se dirige a todos los cristianos. En efecto, el rico, cuyos hermanos todavía viven, pide a Abraham que les envíe a Lázaro para advertirles; pero Abraham le responde: «Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen» (v. 29). Y, frente a la objeción del rico, añade: «Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto» (v. 31).

De esta manera se descubre el verdadero problema del rico: la raíz de sus males está en no prestar oído a la Palabra de Dios; esto es lo que le llevó a no amar ya a Dios y por tanto a despreciar al prójimo. La Palabra de Dios es una fuerza viva, capaz de suscitar la conversión del corazón de los hombres y orientar nuevamente a Dios. Cerrar el corazón al don de Dios que habla tiene como efecto cerrar el corazón al don del hermano.

Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma es el tiempo propicio para renovarse en el encuentro con Cristo vivo en su Palabra, en los sacramentos y en el prójimo. El Señor ―que en los cuarenta días que pasó en el desierto venció los engaños del Tentador― nos muestra el camino a seguir. Que el Espíritu Santo nos guíe a realizar un verdadero camino de conversión, para redescubrir el don de la Palabra de Dios, ser purificados del pecado que nos ciega y servir a Cristo presente en los hermanos necesitados. Animo a todos los fieles a que manifiesten también esta renovación espiritual participando en las campañas de Cuaresma que muchas organizaciones de la Iglesia promueven en distintas partes del mundo para que aumente la cultura del encuentro en la única familia humana. Oremos unos por otros para que, participando de la victoria de Cristo, sepamos abrir nuestras puertas a los débiles y a los pobres. Entonces viviremos y daremos un testimonio pleno de la alegría de la Pascua.

Vaticano, 18 de octubre de 2016
Fiesta de san Lucas Evangelista.


Francisco

sábado, 31 de diciembre de 2016

LO MÁS IMPORTANTE DE 2016, SE RESOLVERÁ EN 2017




Si bien no se pueden separar los procesos que inician en un año y tienen profundas repercusiones en otro, podemos considerar que en 2016 se iniciaron una serie cambios e iniciativas, cuyos efectos sólo veremos hasta 2017 y esto es lo que analizamos en este post.

1. La victoria de Trump, el Brexit y las derrotas del PRI en México, evidencian el fraude de las encuestadoras.


Fallaron garrafalmente las encuestas y los pronósticos de las grandes cadenas informativas, lo que ha evidenciado la manipulación de las mismas por los grupos de poder para influir el voto ciudadano.

<<Lo grave y antidemocrático de los engaños de las encuestadoras, desde Estados Unidos hasta México, es la creación de una falsa realidad que propicia una ambientación de linchamiento contra cualquier contrapunto despreciado como políticamente incorrecto, por lo que existió 20 por ciento de indecisos, que en una atípica elección tan polarizada era aberrante, pero que refleja(ba) la proclividad hierática por el supremacismo populista WASP y ocultaba su verdadera decisión, incluso, al momento de salida de los cada vez más inexactos exit polls, que a las 17 horas daban como triunfadora a la derrotada Hillary: trampa en la que cayó la aplastante mayoría de los desinformadores aquende y allende el río Bravo, como Televisa y Univision.

Will Gore (WG), de The Independent (que se equivocó en forma grotesca con el Brexit y Hillary), acepta que la victoria de Trump colocó el último clavo en el féretro de los principales multimedia anglosajones, el “MSM: Main Stream Media (http://goo.gl/yaVuB5)”. Tales equivocaciones constituyen una evidencia más del grado en el que el MSM está fuera de la realidad que experimenta la gente ordinaria, cuando hoy “la verdad se encuentra en los foros online; en los tuits de los trolls que odian al MSM; en comentarios bajo la línea; en las llamadas de los radioescuchas; en las características de los medios sobre la declinación de las comunidades industriales; en los análisis académicos (nota: como el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM (http://goo.gl/ekHqnj) y Casa Lamm, donde un día antes, con datos duros, exhibí el ascenso irresistible del trumpismo)”.


Nadie de los MSM detectó la angustia y frustración de los furibundos desempleados WASP, sólo se encargó de promocionar los desvaríos eróticos de Trump en lugar de concentrarse en la fractura de la sociedad en todos sus segmentos, lo cual se reflejó en el apabullante triunfo de Trump en el Colegio Electoral: 306 votos (30 estados) frente a 232 de Hillary (20 + Washington DC).


Daily Mail, portal del MI6, siempre tuvo en el radar el triunfo tectónico de Trump y se dio el lujo de ser el primero en el mundo en dar la primicia.

Quartz dictamina la defunción de las encuestas políticas (http://goo.gl/lj8bpL ) y reconoce que existe un giro cultural y tecnológico que no miden las encuestas, las cuales, a mi juicio, deben ser abolidas, ya que sólo sirven para engañar y ajustar sus imaginarios hallazgos a los intereses del cliente.>>[1]


2. Con la salida de Barack Hussein Obama II de la presidencia de Estados Unidos y la derrota de Hillary Clinton, podrá volver la paz al Magreb, al Levante e Irak



El ambiente revolucionario que se vivió en estas regiones desde 2011 fue gracias al apoyo del presidente Obama y la Secretaria de Estado Hillary Clinton al grupo de los Hermanos Musulmanes, que iniciaron rebeliones contra reyes, presidentes y dictadores que gobernaban los países de estas regiones. El único presidente que se sostuvo por el respaldo popular fue Bashar al-Ásad de Siria. Sin embargo el país ha tenido que pagar un alto precio: la destrucción de muchas aldeas, de Alepo, la segunda ciudad del país y de parte de la capital Damasco y cinco años de asedio de grupos yihadistas y del Ejército Islámico.

Otro factor en la desestabilización de la zona era Turquía que obedecía cabalmente las instrucciones de Washington, fungiendo como santuario para los enemigos de Siria e incluso servía de campo de entrenamiento para grupos “opositores” (más bien yihadistas). A raíz del intento de golpe de estado contra el Presidente turco Erdogan, inspirado por Washington, Erdogan buscó zanjar diferencias con Rusia y prácticamente cambió de bando, aunque aún tiene compromisos con la OTAN. No obstante Washington ha retirado ya sus misiles atómicos y personal militar de Turquía.

El día 29 de diciembre, el presidente ruso Vladimir Putin, afirmó que el Gobierno de Siria y la oposición de armas alcanzaron acuerdos sobre el cese de fuego en el territorio sirio, lo cual permitirá además futuras negociaciones de paz.

“Se han firmado tres documentos, el primero entre el gobierno de Siria y la oposición armada, para un alto el fuego en el territorio de la República Árabe de Siria: el segundo sobre un conjunto de medidas para verificar el cese del fuego; el tercero, que anuncia una disposición para empezar negociaciones de paz”, mencionó el mandatario ruso al reunirse con los ministros de Exteriores y Defensa de su nación.

Los acuerdos contarán con la participación de Rusia, Turquía e Irán quiénes son sus aliados en la región. De igual forma, Putin anunció la reducción de la presencia militar rusa en Siria desde septiembre de 2015. “Estoy de acuerdo con la propuesta de Defensa sobre la reducción de nuestra presencia militar en Siria, teniendo en cuenta que, por supuesto, continuaremos la lucha contra el terrorismo internacional”, indicó. El cese al fuego será a partir de la 00.00 horas del día 30 de diciembre.

3. Derrota del "Estado Islámico de Irak y el Levante" y sus consecuencias



Este “Estado” proclamado en junio de 2014, tras la caída de Mosul en manos del Ejército Islámico, ISIS o DAESH, se conformó con las conquistas territoriales obtenidas en Siria e Irak, con la persecución de islámicos infieles (todos los que no obedecieran rigurosamente la ley islámica, Sharia), chiítas, yazidíes y cristianos. Esto motivo éxodos de millones de habitantes hacia campos de refugiados y hacia Europa.

En Siria el ejército sirio con apoyo de la aviación rusa ha logrado recuperar barrios de Damasco que estaban en poder del ISIS, así como la importante ciudad de Alepo y otras poblaciones. Pero es en Irak en donde sus desmoralizadas tropas y un incierto apoyo de Estados Unidos no acaban de derrotar al ISIS y así mientras las tropas sirias se concentraban en recupera Alepo, tropas del ISIS y otros grupos rebeldes de Irak, volvieron a ocupar Palmira en Siria. El portal galo Red Voltaire denunció que “Washington volvió a lanzar a Daesh contra Palmira.

Si se logra acabar con el ISIS y recuperar los territorios en su poder (lo que podría suceder una vez que Obama deje el poder), millones de sirios e iraquíes podrían volver a sus destruidos hogares.


4. El "Deep State" de EU arremete contra Trump. Él no era su candidato, sino Hillary



El día de hoy aparece la siguiente noticia: <<El investigador de la OTAN que reveló la conexión de Obama con ISIS ha sido encontrado muerto. Yves Chandelon quien fue el auditor jefe de la OTAN, este fin de semana, fue encontrado muerto en Andenne, Bélgica. Chandelon estaba investigando la financiación terrorista, especialmente al ISIS.>>[2]

El analista Alfredo Jalife asevera: <<Está en juego el nuevo orden mundial y no hay que soslayar la probabilidad de un atentado al estilo Colosio (en México) para que las dos dinastías perdedoras de los Bush y los Clinton –apuntalados por los Rothschild/Soros/Lockheed Martin– obstruyan la transcendental alianza de Trump y Putin.>>[3]

Obama, totalmente descompuesto, declara dos guerras perdidas contra Trump y Putin.

Primero fue una contraofensiva de Obama/Hillary contra Putin que se escenificó a cinco días de la votación del Colegio Electoral, que requiere de un mínimo de 270 votos para declarar un presidente electo y a cuyos miembros se pretendió cambiar su preferencia por Trump. Así se pidió un recuento de votos en Pensilvania/Michigan/Wisconsin mismo que resultó un fracaso: al contrario, el Partido Demócrata manipuló las boletas en Detroit en forma obscena. El día 20 de diciembre Donald Trump fue declarado Presidente Electo

Posteriormente, ante el acercamiento de Trump y Putin –mediante el nombramiento del texano Rex Tillerson, director de Exxon Mobil, como secretario de Estado, Obama, conjuntamente con la derrotada Hillary, arremetieron contra la presunta intervención de Putin en la elección presidencial de EU.

<<A Obama le quedan 33 días para desestabilizar aún más EU y el mundo: busca impedir que Trump tenga arreglo con Putin y se agarra de los etéreos hackers rusos para encubrir su debacle en Siria, como señala el portal israelí Debka, uno de los portavoces del Mossad, que juzga que la caída de Alepo, gracias a Rusia, “ha sido la más desastrosa derrota militar y estratégica de Obama, con la ayuda de Irán y Hezbolá (http://goo.gl/6siiD2)”.



Debka asevera que la calamidad de Alepo sirve de instrumento político en Washington, a 10 mil kilómetros de distancia, ya que el mismo Putin, quien “apadrinó las atrocidades en Alepo, también interfirió en la elección presidencial en EU al enviar a hackers para influir en el resultado en favor de Trump”, lo cual será la carne de cañón del Partido Demócrata para enjuiciar a Trump antes del 20 de enero,..>> [4]

El presidente de EE.UU., Barack Obama, firmó el viernes 24 de noviembre, la Ley de Autorización de la Defensa Nacional (NDAA, por sus siglas en inglés) apoyado por el Congreso estadounidense, que autoriza los gastos del Departamento de Defensa del país para el próximo año, como confirmó el Comité de Servicios Armados del Senado de EE.UU. a través de su cuenta oficial en Twitter […] Además, el documento firmado "proporciona recursos para disuadir la agresión rusa en Europa y mejorar el acceso de los Estados Unidos al Pacífico", según el texto. 

El proyecto de presupuesto militar de Estados Unidos firmado por el presidente prohíbe toda clase de cooperación militar con Rusia para el año fiscal 2017. La Ley obliga a la Administración estadounidense a no correr con ningún gasto destinado a tal fin hasta que el Pentágono y el Departamento de Estado informen al Congreso que Rusia "ha dejado de ocupar territorios de Ucrania" y que no actúa de una manera que "amenace a la integridad territorial de Ucrania y de países miembros de la OTAN".>>

El jueves 29 de diciembre, se revivió el fantasma de la Guerra Fría, cuando Barack Obama ordenó la expulsión inmediata de 35 agentes y diplomáticos rusos, entre ellos cuatro altos funcionarios que operaban en Estados Unidos, acusándolos de haber ordenado y coordinado los ciberataques que, supuestamente, sufrió el Comité Nacional del Partido Demócrata, además de sanciones comerciales.

<<La expulsión se sustenta en sendos documentos liberados ayer mismo por el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional en los que detallan, uno a uno, los pasos que siguieron los atacantes rusos, las herramientas tecnológicas que utilizaron, cómo las utilizaron y, en suma, de qué forma la inteligencia rusa violó las normas internacionales de no injerencia en procesos electorales, atacando a organismos de Estados Unidos durante el proceso que concluyó apenas hace una semana con la calificación del Colegio Electoral validando el triunfo de Donald J. Trump.

Los dos grupos descubiertos por el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional son de “hackers asociados al gobierno ruso” que atacaron a partidos políticos, centros de producción de pensamiento y universidades estadounidenses, mediante el robo de contraseñas y suplantación de identidad de perfiles en línea.

“Estas acciones –dijo—no son la suma total de nuestra respuesta a las actividades agresivas de Rusia (…) Continuaremos adoptando una serie de acciones en el momento y en el lugar que elijamos, algunas de las cuales no se harán públicas”.>>

Por su parte, el gobierno ruso que encabeza Vladimir Putin, calificó de “cínicas” las sanciones impuestas por Obama y dijo que con este tipo de acciones el gobierno de Estados Unidos intenta dar “el último golpe a las relaciones con Rusia, que ya ha destruido”.

El portavoz del Kremlin Dmitri Peskov advirtió ayer que Rusia reaccionará a las sanciones con una “respuesta adecuada” que “tendrá en cuenta” que a “la Administración de Obama le quedan solo tres semanas”.

Moscú, agregó el portavoz, no está de acuerdo con las acusaciones estadounidenses. Según el Kremlin, las sanciones persiguen dos objetivos: “Empeorar aún más las ya malas” relaciones bilaterales y “golpear al nuevo Gobierno” de EE UU. Se trata de acciones que “minan sustancialmente las posiciones de política exterior de la Administración siguiente”, la de Donald Trump. “Difícilmente han tenido parangón en la historia de Estados Unidos (…). Eso, al fin y al cabo, es un asunto interno”, añadió Peskov.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, anunció este viernes 30 que su país no tiene intención de descender "a una irresponsable diplomacia de 'cocina'" a pesar de la decisión de Washington de sancionar a 35 diplomáticos rusos al declararlos 'persona non grata'. Según ha adelantado el líder ruso, Moscú se reserva "el derecho de responder" y las relaciones bilaterales con EE.UU. se basarán en el curso que emprenda la Administración del presidente electo Donald Trump.

"Esta es francamente la respuesta más perjudicial y embarazosa que EE.UU. podían recibir", afirma el experto en asuntos rusos y eurasiáticos Michael Kofman en referencia a la respuesta del presidente en una entrevista concedida a Business Insider.

En un mensaje publicado este viernes 30 en su cuenta oficial en Twitter, el presidente electo de EE.UU., Donald Trump, ha alabado la respuesta del presidente ruso, Vladímir Putin, a la sanción impuesta este jueves contra su país por la Casa Blanca: "Un gran movimiento postergado por V. Putin. ¡Siempre supe que era muy inteligente!", expresa Trump en su mensaje.


5. En el Vaticano se fragua un “golpe de estado” contra el Papa Francisco



El licenciado Luis Eduardo López Padilla, mariófano, en su libro “Tú eres Pedro, Profecías sobre la Iglesia, el Papa y el Mundo” [5], pronostica que para la elección del siguiente Papa sería elegido en forma fraudulenta un cardenal perteneciente a la corriente lefevrista o sedevacantista, que dividiría al catolicismo; y no anda lejos en su apreciación. Simplemente que los lefevristas no quieren esperar a la próxima elección papal y liderados por un soberbio cardenal norteamericano: Raymond Leo Burke, han decidido dar un golpe de estado contra el Papa Francisco, -procedimiento aplicable a instituciones laicas, ya que la iglesia tiene un método sui generis, de selección papal y gobierno.

El lefevrismo es una corriente formada por el obispo Marcel Lefevre que se opuso a los cambios generados a raíz del Concilio Vaticano II por considerarlos de “inspiración protestante” y desconoció a Juan XXIII como soberano Pontífice. Aunque no lo reconocen, a partir de ahí se han comportado como una secta que no reconoce a los Papas, ni los documentos emitidos por ellos. Guiados por un “pastor iluminado” como sucedió con los luteranos o calvinistas, permanecen en la Iglesia Católica, aduciendo que ellos si tienen los auténticos ritos y la verdad de la “Tradición”, es decir, son una quinta columna, al acecho de dirigir a la iglesia Católica.

A partir del 1° de junio, los lefevristas iniciaron un movimiento para pedir la renuncia del papa Francisco. << No estamos acusando al papa de herejía, pero consideramos que numerosas proposiciones en Amoris laetitia pueden interpretarse como heréticas>>

Un grupo de 45 "prelados, académicos, profesores, autores y sacerdotes católicos" (anónimos) escribieron al cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio, pidiendo que los cardenales y patriarcas de la Iglesia católica soliciten al Papa Francisco que "repudie una lista de proposiciones erróneas" que, supuestamente, contiene la Exhortación Apostólica Amoris laetitia.>>. Como este movimiento no prosperó entonces cuatro cardenales purpurados le pidieron al Papa que aclarara algunas dudas (dubia) sobre la interpretación de la exhortación post-sinodal «Amoris laetitia» sobre el matrimonio y la familia. La iniciativa de los purpurados alemanes Walter Brandmüller y Joachim Meisner; el italiano Carlo Cafarra y, especialmente, el estadounidense Raymond Burke va mucho más allá, hasta el punto de anunciar que, si el Papa no rectifica o “aclara” sus “dudas”, los cardenales ultraconservadores le harán “un acto formal de corrección de un error grave”. En otras palabras, declarar que el Papa está cometiendo una herejía al defender esta y otras aperturas. Este sería el principio para argumentar que el Papa no tiene la asistencia del Espíritu Santo prometida por Jesucristo, sino que “es hereje” y por tanto debe renunciar.

Estos cuatro cardenales ya firmaron en su día una discutida carta contra el Papa, suscrita por un total de 13 purpurados (aunque al menos cuatro acabaron por echarse atrás). Ahora, firman un escrito exigiendo explicaciones, pues están “profundamente preocupados por el verdadero bien de las almas, suprema ley de la Iglesia, y no por hacer progresar en la Iglesia cualquier forma de política”.

Pese a lo que pudieran pretender los cuatro cardenales opuestos al Papa, por el momento no ha habido reacción oficial del Vaticano, ni se la espera. Francisco se reunió el lunes 5 de diciembre con los jefes de los dicasterios de la Curia romana, pero del encuentro no salió una respuesta a la petición de Burke, Brandmuller, Caffarra y Meisner.

El día 19 de diciembre: en entrevistas con portales conservadores estadounidenses, Burke presentó dos "ultimátum" al Papa. A LifeSite dijo que si el Papa no contesta a las "dubia" su grupo dará a conocer el anunciado "corrección formal" a Francisco, poco después de la solemnidad de la Epifanía, que se celebra el 8 de enero de 2017. En Catholic World Report, Burke fue más allá. Insinuó que el Papa es un hereje y amenazó con destituirlo: "Si el Papa profesa herejía deja formalmente por este hecho de ser el Papa. Es automático". Hábilmente, para evitar una sanción directa, dijo entonces que "no estoy diciendo que Francisco es hereje". 

El día 26 de diciembre 
el cardenal Walter Brandmüller 
declaraba que: "En plena autonomía, el cardenal Raymond Burke no habla como portavoz de los cuatro cardenales críticos con la Amoris laetitia". 
Brandmüller 
además ha expresado ciertas discrepancias con el purpurado americano en lo que al plazo y la forma de la "corrección formal" al pontífice se refieren; es decir, la cuarteta de conspiradores se resquebraja.

Los conspiradores dieron una tregua por Navidad y reanudarán su asalto después del 8 de enero.


Jorge Pérez Uribe


[1]http://www.elhorizonte.mx/opinion/editorial/era-trump-suicidio-de-encuestadoras-multimedia-y-gurus-de-pacotilla/1711447/ 

[2] http://freedomdaily.com/nato-investigator-obamas-isis/ 

[3] http://www.jornada.unam.mx/2016/12/18/opinion/010o1pol 

[4] http://www.jornada.unam.mx/2016/12/18/opinion/010o1pol

[5] Ver el post: El libro `Tú eres Pedro´, una obra polémica, de abril de 2016


miércoles, 27 de julio de 2016

“AMORIS LAETITIA” Y LAS CRÍTICAS INFUNDADAS CONTRA FRANCISCO




Un filósofo mexicano especialista en Juan Pablo II exhibe los límites de quienes critican la exhortación apostólica de Francisco y demuestra la plena sintonía entre las enseñanzas de ambos Papas, incluso en los aspectos más delicados. 


Andrés Beltramo Álvarez | 22/07/2016
Ciudad del Vaticano



Francisco no cambia la doctrina esencial de la Iglesia. No está en contradicción con sus antecesores, Juan Pablo II y Benedicto XVI. Su enseñanza, incluida en la exhortación apostólica “Amoris Laetitia”, implica un nuevo paso adelante en el pensamiento cristiano. Por eso resulta extraño encontrar resistencias a su magisterio. Críticas injustas e infundadas. Son palabras del filósofo mexicano Rodrigo Guerra, especialista en Karol Wojtyla y director del Centro de Investigación Social Avanzada (CISAV). Desde las columnas del diario vaticano, él sumó su voz a la de Rocco Buttiglione, el famoso pensador italiano y uno de los hombres de consulta permanente para el Papa polaco.

Con un largo artículo publicado en “L’Osservatore Romano”, Guerra evidenció los límites de quienes, en las últimas semanas, han pretendido contraponer las enseñanzas de Francisco con las de Juan Pablo II, especialmente en materia de matrimonio y divorcio. Y fue claro en demostrar que el documento “Amoris laetitia” no comporta “ruptura o discontinuidad con el evangelio”.

“Es extraño encontrar resistencias en el momento en que el pensamiento cristiano da un nuevo paso hacia delante. Estas resistencias, por lo general, argumentan falta de fidelidad a la herencia recibida, el usar un lenguaje renovado que se considera ambiguo y los muchos riesgos que pueden venir si se adopta tal o cual iniciativa a partir del nuevo enfoque adoptado”, escribió.

“Francisco no cambia la doctrina esencial de la Iglesia. No lo hace porque sabe bien que el depósito de la fe no es una invención arbitraria que pueda transformarse con ocurrencias más o menos afortunadas. El depósito de la fe es un don que es preciso custodiar. Pero esta custodia no consiste en colocarlo en un refrigerador para que hiberne y se suspenda su metabolismo”, agregó.

Más adelante Guerra defendió el “dinamismo” de un “Dios vivo que se entromete y compromete” con la historia de los seres humanos para redimirla y cuya manifestación está en la Iglesia, en especial en el ministerio del sucesor de Pedro. Aseguró que “Amoris laetitia” es un verdadero acto de magisterio pontificio y calificó como “teológicamente inexacto” insinuar que la exhortación apostólica es “una suerte de opinión personal, un tanto privada”.

Se refirió al capítulo 8, dedicado en buena parte a los divorciados vueltos a casar. Integró a ese apartado dentro de la llamada “hermenéutica de la continuidad”, consagrada por Benedicto XVI en diciembre de 2005. Aseguró que nada ha cambiado en la doctrina sobre la naturaleza del sacramento del matrimonio y de la eucaristía. Pero precisó que esta doctrina, “verdadera e inmutable a la que se debe prestar obediencia”, requiere ser profundizada y expuesta de acuerdo a las exigencias del cambio de época.

De ahí, el filósofo mexicano tomó el título de su nota: “Un desarrollo orgánico con fidelidad creativa”. Afirmó que la exhortación de Francisco es profundamente fiel al pensamiento de santo Tomás de Aquino y la tradición de la Iglesia, que permite encontrar una ruta para atender, más allá de las teorías, el drama de las personas reales en sus circunstancias concretas.

Al mismo tiempo advirtió que algunos intelectuales pretenden introducir a Francisco en una “hermenéutica de la ruptura”. Quienes lo hacen –agregó- manifiestan una deficiente interpretación de santo Tomás, de Juan Pablo II y del propio Benedicto XVI.

“Simplemente señalo que no es conforme a la verdad interpretar a Benedicto como una suerte de justificación pontificia para afirmar el rigorismo. Algunos quisieran hacer aparecer al obispo emérito de Roma como un apasionado defensor de valores inamovibles en contraste con Francisco. Esto no es así. Francisco se encuentra en continuidad con Benedicto XVI”, insistió.

Estableció que sólo desde esta “fidelidad creativa” es posible vivir la paciencia con los lastimados y heridos, acompañarlos sin escandalizarse de sus miserias y de las propias, descubriendo al mismo tiempo que en la Iglesia, verdadera presencia de Jesucristo en la historia, existe un camino lleno de ternura para la reconstrucción de la vida, para la sanación de todas las heridas, aun de las más profundas.

Resulta significativa esta intervención de Guerra, entre otras cosas miembro de la Pontificia Academia Pro Vita y del Pontificio Consejo Justicia y Paz, ambos organismos de la Santa Sede. Un mensaje que llegó después del esclarecedor artículo del pensador italiano Rocco Buttiglione, integrante de la Pontificia Academia para las Ciencias Sociales y hombre de histórica cercanía a Juan Pablo II, también publicado esta semana en L’Osservatore Romano.

En su nota constató que Francisco no ha cambiado la doctrina de la Iglesia, que el pueblo cristiano lo reconoció inmediatamente como pastor pero que a algunos eruditos les cuesta trabajo entenderlo, lo critican y lo sitúan en el lado opuesto de la tradición de la Iglesia y del predecesor Wojtyla. “Parecen desconcertados por el hecho de no leer en su texto (“Amoris laetitia”) la confirmación de sus teorías y no tienen ganas de salir de sus esquemas mentales para escuchar la novedad sorprendente de su mensaje”, señaló.

Afirmó que esa exhortación apostólica no dice que los divorciados vueltos a casar pueden recibir tranquilamente la comunión sino que los invita a interrogarse en su conciencia, a dejarse ayudar por un director espiritual, a ir al confesionario para exponer su situación, a iniciar un camino de discernimiento espiritual.

“El camino que el Papa propone a los divorciados vueltos a casar es exactamente el mismo que la Iglesia propone a todos los pecadores: ve a confesarte y tu confesor, cuando haya examinado las circunstancias, decidirá si darte la absolución y admitirte en la eucaristía o si no debe hacerlo”, siguió.

Al mismo tiempo estableció que Juan Pablo II siempre tuvo en claro la diferencia entre un hecho intrínsecamente malo y la responsabilidad moral de quien lo realiza, que puede aumentar o disminuir por diversas condiciones. Es más, recordó que fue justamente Karol Wojtyla quien le quitó la excomunión a los divorciados y vueltos a casar, pena que se aplicaba antes de la exhortación “Familiares Consortio” de 1981. Una “decisión muy valiente” que “rompió con una tradición secular”.

Y sobre las enseñanzas de ambos pontífices, fue contundente: “San Juan Pablo II y el Papa Francisco no dicen por supuesto lo mismo, pero no se contradicen respecto a la teología del matrimonio. Usan de manera diferente y en situaciones diferentes el poder de deshacer y de unir lo que Dios ha confiado al sucesor de Pedro”. 


Fuente:http://www.lastampa.it/2016/07/22/vaticaninsider/es/en-el-mundo/amoris-laetitia-y-las-crticas-infundadas-contra-francisco-FEY2G4WzK48bWbtNQYayBL/pagina.html?utm_source=dlvr.it&utm_medium=facebook

viernes, 24 de junio de 2016

EL PAPA EN ARMENIA, EL PRIMER PAÍS CRISTIANO




Francisco inicia este viernes 24 de junio el décimo cuarto viaje apostólico que lo llevará a las fronteras de Asia y Europa, la República de Armenia, que presume de ser el primer país que asumió la fe de Cristo en los albores del siglo IV, antes del Edicto de Milán de 313 del emperador Constantino, por el que se toleró al cristianismo en el Imperio romano.


Ese país se dice heredero de la evangelización de los apóstoles Judas Tadeo y Bartolomé y afianzada por Gregorio, el Iluminador, el santo que renunció a su vida matrimonial y que sufrió padecimientos indecibles por más de catorce años encerrado en un pozo en la llanura del Monte Ararat, lugar donde, según las tradiciones, estarían los restos del Arca bíblica de Noé. El Papa reafirmará los importantes lazos de comunión entre la Iglesia católica y la Apostólica de Armenia encabezada por el Katholicós de todos los armenios, Karekin II, quien desde 1999 es el Patriarca supremo de la Iglesia monofisita separada desde el Concilio de Calcedonia de 451.

En la época contemporánea, el Papa Juan Pablo II dirigió una Carta apostólica con motivo del 17 centenario del bautismo del pueblo armenio. Ahí el Pontífice santo, resaltó la historia de mártires que dio origen a la Iglesia apostólica manifestando su gratitud por la “fidelidad a Cristo, fidelidad que ha conocido la persecución y el martirio. Los hijos de la Armenia cristiana han derramado su sangre por el Señor, pero toda la Iglesia ha crecido y se ha robustecido en virtud de su sacrificio. Si hoy Occidente puede profesar libremente su fe, se debe en parte a los que se inmolaron, haciendo de su cuerpo una defensa para el mundo cristiano, hasta sus últimos confines”.

Para conmemorar ese 17 centenario, Juan Pablo II viajó a la pequeña República en septiembre de 2001 peregrinando a esa tierra llevándolo también a Kazajstán. El 25 de septiembre, el sucesor de Pedro besó esa región de Cáucaso y expresó la intención de su visita como la de un “viaje espiritual para honrar el extraordinario testimonio de vida cristiana que ha dado la Iglesia apostólica armenia a lo largo de tantos siglos, y sobre todo en el siglo XX, que para vosotros fue un tiempo de indecible terror y sufrimiento”. (Discurso de bienvenida en el aeropuerto de Ereván, 25 de septiembre de 2001).

La conmemoración de la aceptación de la fe también tocó la fibra sensible que siente aún dolor en el recuerdo del primer genocidio del siglo XX en donde murieron más de un millón de armenios, víctimas de la opresión del Imperio otomano en abril de 1915, discusión histórica que aún lleva a discrepancias internacionales al recordar las políticas de exterminio de “Los Jóvenes Turcos” que aspiraron por un país unificado donde no cabían minorías religiosas y étnicas.

La peregrinación de Juan Pablo II tuvo dos momentos culminantes. El primero, la oración en el memorial del martirio del pueblo armenio, el Tzitzernakaberd, mismo que visitará el Papa Francisco el sábado 26 donde podría repetir una oración similar a la del Pontífice polaco en un llamado a la reconciliación y a cerrar las heridas entre dos naciones que necesitadas de esperanza y paz.

El segundo momento fue el encuentro con el Katholicós Karekin II al firmar una Declaración conjunta con motivo del aniversario de la proclamación del cristianismo como religión de los armenios. El 27 de septiembre, el sucesor de Pedro y de Gregorio el Iluminador, sentaron el compromiso por la progresiva unión y reconciliación entre las Iglesias sin olvidar las persecuciones y específicamente, la tragedia armenia de 1915: “Damos gracias a Dios porque el cristianismo en Armenia ha sobrevivido a las adversidades de los diecisiete siglos pasados, y porque la Iglesia armenia ahora goza de libertad para cumplir su misión de proclamar la buena nueva en la moderna República de Armenia y en muchas regiones cercanas y lejanas, donde hay comunidades armenias”.

En ocasión del centenario del genocidio, el Papa Francisco dirigió un mensaje al pueblo armenio compartiendo el dolor del Metz Yeghem, el Gran Mal, y en actitud de cercanía ante la canonización del más del millón de armenios, el 23 de abril de 2015, por los patriarcas de la Iglesia apostólica. La súplica de Francisco derivó hacia la búsqueda de caminos de reconciliación “entre el pueblo armenio y el pueblo turco, y que la paz brote también en el Nagorno Karabaj. Se trata de pueblos que, en el pasado, a pesar de los contrastes y tensiones, vivieron largos períodos de pacífica convivencia, e incluso en la turbulencia de las violencias vieron casos de solidaridad y ayuda mutua. Sólo con este espíritu las nuevas generaciones pueden abrirse a un futuro mejor y el sacrificio de muchos convertirse en semilla de justicia y de paz”. (Mensaje del Santo Padre Francisco a los armenios, 12 de abril de 2015) Otro tema más, convulso entre las fronteras de Europa y Asia, el conflicto del Nagorno Karabaj, activado de nuevo en 2016, un territorio de mayoría armenia enclavado en la vecina República de Azerbaiyán y que clama por su separación.

Como afirmó el Santo Padre en su video mensaje previo a su viaje a la antigua República Soviética, esta peregrinación será oportunidad “para reforzar los lazos de comunión, avanzar en la reconciliación y animar en la esperanza” frente a todos los conflictos y males que brotan del corazón humano.


Guillermo Gazanini Espinoza / 23 de junio



Fuente: http://blogs.periodistadigital.com/sursumcorda.php/2016/06/24/el-papa-en-armenia-el-primer-pais-cristi


jueves, 12 de mayo de 2016

LA MUJER ADÚLTERA, FRANCISCO Y LOS LAPIDADORES


















Lo que está sucediendo en la Iglesia Católica entre el Papa Francisco, algunos cardenales, obispos y sacerdotes (en especial los sedevacantistas), a raíz de la publicación de la Exhortación Apostólica `Amoris laetitia´, se parece mucho al pasaje de la mujer adúltera, en el que los escribas y fariseos llevan ante Jesús a una mujer sorprendida en adulterio y le dicen <<Moisés nos mando en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices?>> Esto lo decían para tentarle, para tener de que acusarle. Pero Jesús, inclinándose, se puso a escribir con el dedo en la tierra. Pero como ellos insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: “Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra”… Ellos al oír estas palabras, se iban retirando uno tras otro… y se quedó solo Jesús con la mujer, que seguía en medio. Incorporándose Jesús le dijo: “Mujer ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?” Ella respondió: “Nadie, Señor” Jesús le dijo: “Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más.” (Jn. 8, 3-11).

El cambio pastoral en la Iglesia Católica a partir del Concilio Vaticano II, es el de dejar a un lado la soberbia de saber que se tiene la verdad y salir en búsqueda del errado, del pecador, no esperar a que éste regrese al redil como una oveja perdida. Así es como los Papas a partir de Pablo VI, iniciaron el diálogo ecuménico con las demás Iglesias cristianas y el diálogo interreligioso con las grandes religiones monoteístas. Para ello renunciaron a títulos históricos adquiridos y se armaron de humildad y misericordia para reunirse a dialogar en un plan de igualdad y hermandad.

El Papa Francisco renueva ese espíritu conciliar para acercarse a los “divorciados”, a los “adúlteros” que se han convertido en un “pueblo de millones de personas” en todos los países católicos; rechazados y señalados como “excomulgados” por los observantes de “La Ley”.

Cuando le preguntaron al Papa, en el vuelo de regreso a Roma desde Lesbos, sobre el polémico acceso a la comunión por parte de los divorciados vueltos a casa, ésta fue su contestación <<Recomiendo a todos que lean la presentación oficial de 'Amoris Laetitia' que hizo el cardenal Schönborn, que es un gran teólogo, es miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y está familiarizado con la doctrina de la Iglesia.>>


Ésta es, íntegra, la presentación del cardenal Schönborn sobre la "Amoris Laetitia":



"La tarde del 13 de marzo de 2013, las primeras palabras que el Papa recién elegido, Francisco, dirigió a las personas en la plaza de San Pedro y a todo el mundo fueron: "Buenas tardes". Tan sencillos como este saludo son el lenguaje y el estilo del nuevo texto del papa Francisco. La Exhortación no es tan breve como este simple saludo, pero sí tan realista. En estas 200 páginas el papa Francisco habla de "amor en la familia" y lo hace de una forma tan concreta y tan sencilla, con palabras que calientan el corazón, como las de aquellas buenas tardes del 13 de marzo de 2013. Este es su estilo, y él espera que se hable de las cosas de la vida de la manera más concreta posible, sobre todo si se trata de la familia, de una de las realidades más elementales de la vida.

Para decirlo ya de antemano: los documentos de la Iglesia a menudo no pertenecen a un género literario de los más asequibles. Este texto del Papa es legible. Y el que no se deje asustar por su longitud encontrará alegría en la concreción y el realismo de este documento. El papa Francisco habla de las familias con una claridad que pocas veces se encuentra en los documentos del magisterio de la Iglesia.


Antes de entrar en el texto, me gustaría decir, de una manera muy personal, el porqué lo he leído con alegría, con gratitud y siempre con gran emoción. En la enseñanza eclesial sobre el matrimonio y la familia a menudo hay una tendencia, tal vez inconsciente, a abordar con dos enfoques estas dos realidades de la vida. Por un lado están los matrimonios y las familias ‘normales', que obedecen a la regla, en los que todo está ‘bien', y está ‘en orden', y están las situaciones ‘irregulares' que plantean un problema. Ya el mismo término ‘irregular' sugiere que hay una clara distinción.

Por lo tanto, el que se encuentra en el lado de los ‘irregulares' tiene que dar por sentado que los ‘regulares' están en la otra parte. Sé personalmente, debido a mi propia familia, lo difícil que es esto para los que vienen de una familia "patchwork". En estas situaciones las enseñanzas de la Iglesia pueden hacer daño, pueden dar la sensación de estar excluidos.

El papa Francisco ha puesto su exhortación bajo el lema: "Se trata de integrar a todos" (AL 297), porque se trata de una comprensión fundamental del Evangelio: ¡Todos necesitamos misericordia! "El que esté libre de pecado que tire la primera piedra" (Juan 8:7). Todos nosotros, independientemente del matrimonio y la situación familiar en la que nos encontramos, estamos en camino. Incluso un matrimonio en el que todo ‘va bien' está en camino. Debe crecer, aprender, superar nuevas etapas. Conoce el pecado y el fracaso, necesita reconciliación y nuevos comienzos, y esto hasta edad avanzada. (AL 297).

El papa Francisco ha conseguido hablar de todas las situaciones sin catalogar, sin categorizar, con esa mirada fundamental de benevolencia que tiene algo que ver con el corazón de Dios, con los ojos de Jesús, que no excluyen a nadie (AL 297), que acogen a todos y a todos conceden la ‘alegría del Evangelio'. Por eso la lectura de Amoris laetitia es tan reconfortante. Nadie debe sentirse condenado, nadie despreciado. En este clima de acogida, la enseñanza de la visión cristiana del matrimonio y de la familia, se convierte en invitación, estímulo, alegría del amor en la que podemos creer y que no excluye, verdadera y sinceramente, a nadie. Por eso, para mí Amoris laetitia es sobre todo, y en primer lugar, un ‘acontecimiento lingüístico', como lo fue Evangelii gaudium. Algo ha cambiado en la enseñanza eclesial. Este cambio de lenguaje se percibía ya durante el camino sinodal. Entre las dos sesiones sinodales de octubre de 2014 y octubre de 2015 se puede ver claramente cómo el tono se haya enriquecido en estima, cómo se hayan aceptado sencillamente las diversas situaciones de la vida, sin juzgarlas ni condenarlas inmediatamente. En Amoris laetitia ha pasado a ser el tono lingüístico constante. Detrás de esto no hay, por supuesto, solo una opción lingüística, sino un profundo respeto ante cada persona que nunca es, en primer lugar, un ‘caso problemático', una ‘categoría', sino un ser humano inconfundible, con su historia y su camino con y hacia Dios. En Evangelii gaudium el papa Francisco decía que deberíamos quitarnos los zapatos ante la tierra sagrada del otro (EG 36). Esta actitud fundamental atraviesa toda la exhortación. Y es también la razón más profunda para las otras dos palabras clave: discernir y acompañar. Estas palabras no se aplican únicamente a las ‘situaciones llamadas irregulares' (Francisco hace hincapié en este ¡‘las llamadas'!), sino que valen para todas las personas, para cada matrimonio, para cada familia. Todas, de hecho, están en camino y todas necesitan ‘discernimiento' y ‘acompañamiento'.

Mi gran alegría ante este documento reside en el hecho de que, coherentemente, supera la artificiosa, externa y neta división entre ‘regular' e ‘irregular' y pone a todos bajo la instancia común del Evangelio, siguiendo las palabras de San Pablo: ‘Pues Dios encerró a todos los hombres en la rebeldía para usar con todos ellos misericordia'. (Rom 11,32).

Obviamente, este principio continuo de ‘inclusión', preocupa a algunos. ¿No se habla aquí a favor del relativismo? ¿No se convierte en permisivismo la tan evocada misericordia? ¿Se ha acabado la claridad de los límites que no se deben superar, de las situaciones que objetivamente se definen como irregulares, pecaminosas? Esta exhortación ¿no favorece una cierta laxitud, un ‘anythinggoes'? ¿La misericordia propia de Jesús no es, a menudo en cambio, una misericordia severa, exigente?

Para aclarar esto el papa Francisco no deja duda alguna sobre sus intenciones y nuestra tarea:

"Los cristianos no podemos renunciar a proponer el matrimonio con el fin de no contradecir la sensibilidad actual, para estar a la moda, o por sentimientos de inferioridad frente al descalabro moral y humano. Estaríamos privando al mundo de los valores que podemos y debemos aportar. Es verdad que no tiene sentido quedarnos en una denuncia retórica de los males actuales, como si con eso pudiéramos cambiar algo. Tampoco sirve pretender imponer normas por la fuerza de la autoridad. Nos cabe un esfuerzo más responsable y generoso, que consiste en presentar las razones y las motivaciones para optar por el matrimonio y la familia, de manera que las personas estén mejor dispuestas a responder a la gracia que Dios les ofrece" (AL 35).

El papa Francisco está convencido de que la visión cristiana del matrimonio y de la familia tiene, también hoy, una fuerza de atracción inmutable. Pero exige ‘una saludable reacción autocrítica': ‘Tenemos que ser humildes y realistas, para reconocer que a veces nuestro modo de presentar las convicciones cristianas, y la forma de tratar a las personas, han ayudado a provocar lo que hoy lamentamos' (AL 36). “Hemos presentado un ideal teológico del matrimonio demasiado abstracto, casi artificiosamente construido, lejano de la situación concreta y de las posibilidades efectivas de las familias reales. Esta idealización excesiva, sobre todo cuando no hemos despertado la confianza en la gracia, no ha hecho que el matrimonio sea más deseable y atractivo, sino todo lo contrario" (AL 36).

Permítanme relatarles una experiencia del Sínodo de octubre pasado: Que yo sepa, dos de los trece circuli minores comenzaron su trabajo haciendo que cada participante contase su propia situación familiar. Pronto se descubrió que casi todos los obispos o los otros participantes del circulus minor enfrentaban, en sus familias, los temas, las preocupaciones, las ‘irregularidades' de las cuales, nosotros en el Sínodo habíamos hablado de forma algo abstracta. El papa Francisco nos invita a hablar de nuestras familias ‘tal cual son'. Y ahora, lo magnífico del camino sinodal y de su proseguimiento con el papa Francisco: Este sobrio realismo sobre las familias ‘tal cual son' ¡no nos aleja para nada del ideal! Por el contrario: el Papa Francisco consigue con el trabajo de ambos Sínodos situar a las familias en una perspectiva positiva, profundamente rica de esperanzas. Pero esta perspectiva alentadora sobre las familias exige esa ‘conversión pastoral' de la que hablaba Evangelii gaudium de una manera tan emocionante. El siguiente párrafo de Amoris laetitia recalca las líneas directrices de esa ‘conversión pastoral':

"Durante mucho tiempo creímos que con sólo insistir en cuestiones doctrinales, bioéticas y morales, sin motivar la apertura a la gracia, ya sosteníamos suficientemente a las familias, consolidábamos el vínculo de los esposos y llenábamos de sentido sus vidas compartidas. Tenemos dificultad para presentar al matrimonio más como un camino dinámico de desarrollo y realización que como un peso a soportar toda la vida. También nos cuesta dejar espacio a la conciencia de los fieles, que muchas veces responden lo mejor posible al Evangelio en medio de sus límites y pueden desarrollar su propio discernimiento ante situaciones donde se rompen todos los esquemas. Estamos llamados a formar las conciencias, pero no a pretender sustituirlas" (AL 37).

El papa Francisco habla de una profunda confianza en los corazones y en la nostalgia de los seres humanos. Se percibe aquí la gran tradición educacional de la Compañía de Jesús a la responsabilidad personal. Habla de dos peligros contrarios: El "laissez-faire" y la obsesión de querer controlar y dominar todo Por un lado es cierto que "la familia no puede renunciar a ser lugar de sostén, de acompañamiento, de guía... Siempre hace falta una vigilancia. El abandono nunca es sano". (AL 260).

Pero la vigilancia puede volverse también exagerada: "Pero la obsesión no es educativa, y no se puede tener un control de todas las situaciones por las que podría llegar a pasar un hijo (...). Si un padre está obsesionado por saber dónde está su hijo y por controlar todos sus movimientos, sólo buscará dominar su espacio. De ese modo no lo educará, no lo fortalecerá, no lo preparará para enfrentar los desafíos. Lo que interesa sobre todo es generar en el hijo, con mucho amor, procesos de maduración de su libertad, de capacitación, de crecimiento integral, de cultivo de la auténtica autonomía" (AL 261). Encuentro muy iluminante poner en conexión este pensamiento sobre la educación con aquellos relacionados con la praxis pastoral de la Iglesia. De hecho, en este sentido el papa Francisco habla muy seguido de la confianza en la conciencia de los fieles: "Estamos llamados a formar las conciencias, pero no a pretender sustituirlas" (AL 37). La gran cuestión obviamente es ésta: ¿cómo se forma la conciencia?, ¿cómo llegar a aquello que es el concepto clave de todo este gran documento, la clave para comprender correctamente la intención del papa Francisco: "el discernimiento personal", sobre todo en situaciones difíciles, complejas? El discernimiento es un concepto central de los ejercicios ignacianos. Estos de hecho deben ayudar a discernir la voluntad de Dios en las situaciones concretas de la vida. Es el discernimiento el que hace de la persona una personalidad madura, y el camino cristiano quiere ser de ayuda al logro de esta madurez personal: "no para formar autómatas condicionados del externo, telecomandados, sino personas maduras en la amistad con Cristo. Solo allí donde ha madurado este "discernimiento" personal es también posible alcanzar un "discernimiento pastoral", el cual es importante sobre todo ante "situaciones que no responden plenamente a lo que el Señor nos propone" (AL 6). De este "discernimiento pastoral" habla el octavo capítulo, un capítulo probablemente de gran interés para la opinión pública eclesial, pero también para los medios.


Debo todavía recordar que el papa Francisco ha definido como central los capítulos 4 y 5 ("los dos capítulos centrales"), no solamente en sentido geográfico, sino por su contenido: "no podremos alentar un camino de fidelidad y de entrega recíproca si no estimulamos el crecimiento, la consolidación y la profundización del amor conyugal y familiar" (AL 89). Estos dos capítulos centrales de Amoris laetitia serán probablemente saltados por muchos para arribar inmediatamente a las "papas calientes", a los puntos críticos. De experto pedagogo el papa Francisco sabe bien que nada atrae y motiva tan fuertemente como la experiencia positiva del amor. "Hablar del amor" (AL 89), esto procura claramente una gran alegría al papa Francisco, y él habla del amor con gran vivacidad, comprensibilidad, empatía. El cuarto capítulo es un amplio comentario al Himno de la caridad del 13 capítulo de la 1 carta a los Corintios. Recomiendo a todos la meditación de estas páginas. Ellas nos animan a creer en el amor (cfr. 1 Juan 4,16) y a tener confianza en su fuerza. Es aquí que "crecer", otra palabra clave del Amoris laetitia, tiene su sede principal: en ningún otro lugar se manifiesta tan claramente como en el amor, que se trata de un proceso dinámico en el cual el amor puede crecer, pero también puede enfriarse. Puedo solamente invitar a leer y gustar este delicioso capítulo. Es importante notar un aspecto: el papa Francisco habla aquí con una claridad rara, del rol que también las pasiones, las emociones, el eros, la sexualidad tienen en la vida matrimonial y familiar. No es casual que el papa Francisco cite aquí de modo particular a Santo Tomás de Aquino que atribuye a las pasiones un rol muy importante, mientras que la moral moderna a menudo puritana, las ha desacreditado o descuidado.

Es aquí que el título de la Exhortación del Papa encuentra su plena expresión: ¡Amoris laetitia! Aquí se entiende cómo es posible llegar "a descubrir el valor y la riqueza del matrimonio" (AL 205). Pero aquí se hace también dolorosamente visible cuánto mal hacen las heridas de amor. Cómo son de lacerantes las experiencias de fracaso de las relaciones. Por esto no me maravilla que sea sobre todo el octavo capítulo el que llama la atención y el interés. De hecho la cuestión de cómo la Iglesia trate estas heridas, de cómo trate los fracasos del amor se ha vuelto para muchos una cuestión-test para entender si la Iglesia es verdaderamente el lugar en el cual se puede experimentar la misericordia de Dios.

Este capítulo debe mucho al intenso trabajo de los dos Sínodos, a las amplias discusiones en la opinión pública y eclesial. Aquí se manifiesta la fecundidad del modo de proceder del papa Francisco. Él deseaba expresamente una discusión abierta sobre el acompañamiento pastoral de situaciones complejas y ha podido ampliamente fundarse sobre los textos que los dos Sínodos le han presentado para mostrar cómo se puede "acompañar, discernir e integrar la fragilidad" (AL 291).

El papa Francisco hace explícitamente suyas las declaraciones que ambos Sínodos le han presentado: "los Padres sinodales alcanzaron un consenso general, que sostengo" (AL 297). En lo que respecta a los divorciados vueltos a casar con rito civil él sostiene: "Acojo las consideraciones de muchos Padres sinodales, quienes quisieron expresar que (...) la lógica de la integración es la clave de su acompañamiento pastoral (...). Ellos no sólo no tienen que sentirse excomulgados, sino que pueden vivir y madurar como miembros vivos de la Iglesia, sintiéndola como una madre que les acoge siempre" (AL 299).

Pero ¿qué significa esto concretamente? Muchos se ponen con razón esta pregunta. Las respuestas decisivas se encuentran en Amoris laetitia 300. Estas ofrecen ciertamente todavía materia para ulteriores discusiones. Pero estas son también una importante aclaración y una indicación para el camino a seguir: "Si se tiene en cuenta la innumerable variedad de situaciones concretas (...) puede comprenderse que no debía esperarse del Sínodo o de esta Exhortación una nueva normativa general de tipo canónica, aplicable a todos los casos". Muchos esperaban tal norma. Quedarán desilusionados. ¿Qué es posible? El Papa lo dice con toda claridad: "Sólo cabe un nuevo aliento a un responsable discernimiento personal y pastoral de los casos particulares". Y de cómo puede y debe ser este discernimiento personal y pastoral, es el tema de toda la sección de Amoris laetitia 300-312. Ya en el Sínodo de 2015, en el apéndice a los enunciados del circulus germanicus fue propuesto un "Itinerarium" del discernimiento, del examen de conciencia que el papa Francisco hizo suyo.

"Se trata de un itinerario de acompañamiento y de discernimiento que orienta a estos fieles a la toma de conciencia de su situación ante Dios". Pero el papa Francisco recuerda también que "este discernimiento no podrá jamás prescindir de las exigencias de verdad y de caridad del Evangelio propuesto por la Iglesia" (AL 300).

El papa Francisco menciona dos posiciones erróneas. Una es la del rigorismo: "un pastor no puede sentirse satisfecho sólo aplicando leyes morales a quienes viven en situaciones "irregulares", como si fueran piedras que se lanzan sobre la vida de las personas. Es el caso de los corazones cerrados, que a menudo se esconden aún detrás de las enseñanzas de la Iglesia" (AL 305). Por otra parte la Iglesia no debe absolutamente "renunciar a proponer el ideal pleno del matrimonio, el proyecto de Dios en toda su grandeza" (AL 307).

Se pone naturalmente la pregunta: ¿qué dice el Papa respecto del acceso a las personas que viven en situaciones "irregulares"? Ya el papa Benedicto había dicho que no existen "simples recetas" (AL 298, NOTA 333). Y el papa Francisco vuelve a recordar la necesidad de discernir bien las situaciones (AL 298). "El discernimiento debe ayudar a encontrar los posibles caminos de respuesta a Dios y de crecimiento en medio de los límites. Por creer que todo es blanco o negro a veces cerramos el camino de la gracia y del crecimiento, y desalentamos caminos de santificación que dan gloria a Dios" (AL 305). El papa Francisco nos recuerda una frase importante que había escrito en Evangelii gaudium 44: "un pequeño paso, en medio de grandes límites humanos, puede ser más agradable a Dios que la vida exteriormente correcta de quien transcurre sus días sin enfrentar importantes dificultades" (AL 305). En el sentido de esta "via caritatis" (AL 306) el Papa afirma, de manera humilde y simple, en una nota (351), que se puede dar también la ayuda de los sacramentos en caso de situaciones "irregulares". Pero a este propósito él no nos ofrece una casuística de recetas, sino que simplemente nos recuerda dos de sus frases famosas: "a los sacerdotes les recuerdo que el confesionario no debe ser una sala de tortura, sino el lugar de la misericordia del Señor" (EG 44) y la Eucaristía "no es un premio para los perfectos, sino un generoso remedio y un alimento para los débiles" (EG 44).

¿No es un desafío excesivo para los pastores, para los guías espirituales, para las comunidades, si el "discernimiento de las situaciones" no está regulado de modo más preciso? El papa Francisco conoce esta preocupación: "Comprendo a quienes prefieren una pastoral más rígida que no dé lugar a confusión alguna" (AL 308). A esta él objeta diciendo: "Ponemos tantas condiciones a la misericordia que la vaciamos de sentido concreto y de significación real, y esa es la peor manera de licuar el Evangelio" (AL 311).

El papa Francisco confía en la "alegría del amor". El amor debe encontrar el camino. Es la brújula que nos indica el camino. Es la meta y el camino mismo. Porque Dios es amor y porque el amor es de Dios. Nada es tan exigente como el amor. El amor no se puede comprar. Por esto nadie debe temer que el papa Francisco nos invite, con Amoris laetitia, a un camino demasiado fácil. "El camino no es fácil pero es pleno de alegría".


Conclusiones:


  • Francisco retoma el espíritu del Concilio Vaticano II, es decir seguir la Ley de Jesucristo, que no es otra que la “Ley del Amor”, dejando atrás la Ley de Moisés. Aquí quiero recordar a otro insigne jesuita, Rafael Cervantes (qepd), que en sus ejercicios espirituales, siempre planteaba esta distinción entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento.
  • La Exhortación Apostólica `Amoris laetitia´ fruto del Sínodo de la Familia, celebrado durante dos años, no es como señalan los modernos fariseos “una exhortación que no cambia nada”. Tanto cambia la situación que pareciera que el sucesor de Pedro en vez de las evangélicas palabras “Vete, y en adelante no peques más”, ahora dijera a la adúltera, “Ven y sígueme”, tal como Jesús decía a sus discípulos.
  • Tampoco es como frívolamente y malintencionadamente señalan algunos “que los divorciados vueltos a casar” o más despectivamente “que los adúlteros”, puedan recibir la comunión así nomás. El documento señala que cada situación irregular deberá discernirse individualmente considerando los atenuantes y los agravantes del caso, situación que será sancionada por el obispo del lugar o probablemente por algún sacerdote designado exprofeso por el obispo.
  • De este largo Sínodo y de esta Exhortación Apostólica, se seguirá una nueva pastoral familiar adecuada a nuestros tiempos, incluyente para todas las situaciones irregulares que vivimos actualmente y sobre toda plena de misericordia.
No obstante observamos que los lapidadores de ahora -escribas y fariseos observantes de la Ley Mosaica y del `castigo divino´-, no se han retirado, ni tirado las piedras y exacerbando a Pueblo de Dios, las empiezan a lanzar en forma dosificada contra el sucesor de Pedro, acusándolo de falso Papa y de sacrílego.



Jorge Pérez Uribe