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lunes, 8 de enero de 2018

¿UN RESPIRO PARA LAS MUJERES EN ARABIA SAUDITA E IRÁN?



Beirut Líbano – Se dicen los unos a los otros entrometidos, belicosos, hipócritas religiosos, fanáticos y patrocinadores del terrorismo. Ahora Irán y Arabia Saudita, los archirrivales del Medio Oriente, están compitiendo en una sorprendente nueva categoría: la equidad de género.

Ambos países parecen estar en una disputa sobre cuál modificará más rápidamente sus reglas represivas para las mujeres.

El jefe de la policía de Teherán anunció la semana pasada que la llamada policía de la moralidad, que patrulla la capital, ya no arrestará ni castigará automáticamente a las mujeres que salgan en público sin la cabeza cubierta por un hiyab, un delito menor comúnmente llamado “hiyab mala”. En lugar de eso, se les dará asesoría.

En Arabia Saudita, uno de los países más restrictivos para las mujeres, esta semana las autoridades permitieron que las competidoras de un torneo internacional de ajedrez jugaran sin la prenda de cuerpo entero conocida como abaya. Esa decisión es la última de una serie de medidas liberalizadoras que ha tomado el príncipe heredero Mohamed bin Salmán, el joven gobernante saudí, las cuales incluyen permitir que las mujeres conduzcan.

Arabia Saudita e Irán están en lados opuestos de muchas maneras: en sus ramas divergentes del islam, las guerras en Siria y Yemen, su política hacia Líbano y su relación con Estados Unidos, por ejemplo. Se han enfrentado respecto de la producción de petróleo, los peregrinajes religiosos o quién se considera terrorista. Sin embargo, ambos países están reaccionando a la presión tanto interna como internacional sobre los derechos de las mujeres.

Jugadores de ajedrez compitiendo en un torneo internacional recientemente en Riad, Arabia Saudita Credit Salah Malkawi/Getty Images 

Incluso con las estrictas reglas de separación por género impuestas tras la Revolución islámica de Irán en 1979, históricamente las iraníes han disfrutado de más libertades que sus contrapartes sauditas. No obstante, esa distinción se ha vuelto menos pronunciada con el ascenso de Mohamed bin Salmán en Arabia Saudita, cuya agenda incluye suavizar la severidad de la religión en la vida diaria.

Bajo las reformas del príncipe heredero, las mujeres sauditas pronto podrán asistir a partidos de fútbol en estadios públicos. En junio, señala el gobierno, no solo se les permitirá conducir autos, sino también camiones y motocicletas.

No está claro si los cambios en Arabia Saudita han conducido directamente al efecto involuntario de provocar cambios en Irán. Sin embargo, algunas defensoras de los derechos de las mujeres han visto una conexión.


La plaza Valiasr en Teherán, Irán, el mes pasado. El jefe de la policía de la ciudad anunció recientemente que las mujeres que no se cubran la cabeza con un hiyab ya no serán automáticamente detenidas. Credit Arash Khamooshi para The New York Times 

Roya Hakakian, una poeta y periodista iraní-estadounidense que cofundó el Centro de Documentación de Derechos Humanos de Irán en New Haven, Connecticut, escribió en una columna de opinión publicada el miércoles en The New York Times que las mujeres de Irán y Arabia Saudita se han beneficiado de la “competencia entre los regímenes por ganar el manto de la alternativa del islam moderno moderado”.

Citó a Mariam Memarsadeghi, confundadora de Tavaana, un sitio web de educación civil sobre Irán, quien ahora vive en Estados Unidos y dijo que estaba feliz no solo por las sauditas, sino “emocionada de que se desinfle la falsa superioridad moral del régimen iraní, de que las leyes y las acciones del régimen iraní en contra de los derechos de las mujeres se muestren retrógradas en comparación con los de un país que por mucho tiempo se ha visto como el más retrógrada de la región”.

Otros no necesariamente ven un vínculo y atribuyen los cambios en Irán a otras causas. Dicen que la población joven de Irán ha demostrado ser más resistente a las restricciones sociales del gobierno que sus padres. La aplicación laxa del código de vestimenta para las mujeres en Irán en parte puede deberse a lo poco práctico que es procesar, multar y encarcelar a las infractoras.

“Los arrestos a las mujeres y los juicios en los tribunales demostraron consumir demasiado tiempo”, dijo Nader Karimi Joni, un periodista iraní en Teherán. La ley no ha cambiado, señaló, pero ahora “las multas en efectivo y los latigazos a veces se sustituyen por ‘clases educativas’”.

Mujeres en el café Draft en Riad este mes. El gobierno afirma que en junio las mujeres podrán manejar autos, camiones y motocicletas. Credit Tasneem Alsultan para The New York Time

Muna AbuSulayman, una de las primeras presentadoras de televisión de Arabia Saudita, dijo que veía la relajación en cuanto a las reglas para las mujeres en su país como parte de un deseo más amplio de los sauditas de adoptar una vida más moderna. Las sauditas, afirmó, no se comparan con las iraníes.

Por el contrario, señaló AbuSulayman, en algunas partes del país, las sauditas no se cubren la cabeza o lo hacen holgadamente, sin miedo a que las castiguen o regañen.

Saber si la decisión saudita de permitir que haya espectadoras en los partidos de fútbol llevará a Irán a hacer lo mismo es, como mínimo, incierto. Sin embargo, poco después de que la medida se anunciara a finales de octubre, Irán señaló que permitirá que participen levantadoras de pesas en competencias internacionales en el extranjero por primera vez.

Anne Barnard reportó desde Beirut, Líbano, y Thomas Erdbrink, desde Países Bajos. Rick Gladstone colaboró con este reportaje desde Nueva York. 1 de enero de 2018 

Fuente: https://www.nytimes.com/es/2018/01/01/un-respiro-para-las-mujeres-en-los-paises-mas-conservadores-de-medio-oriente/?rref=collection%2Fsectioncollection%2Fnyt-es

viernes, 24 de noviembre de 2017

WOJTYLA, SOBRE LA INVASIÓN “ISLÁMICA” Y LO QUE DIJO A BUSH JR.


George Bush Jr. con Juan Pablo II


Provoca discusiones una revelación de monseñor Longhi, publicada en YouTube. El prelado contó a Vatican Insider cuáles fueron las palabras de Juan Pablo II al presidente de los Estados Unidos: «Al pie de este ídolo que llaman seguridad, ustedes quieren sacrificar cualquier dignidad humana»
San Juan Pablo II era un místico, “dialogaba” con la Virgen y tenía visiones proféticas. Una de ellas tenía que ver con el futuro de Europa y una posible «invasión islamista». Pero también se habla de una guerra que «no será entre religiones». Y de una fuerte frase que el Papa le dijo al presidente estadounidense George Bush Jr. 

Algunos detalles sobre los fenómenos sobrenaturales que acompañaban la oración del Pontífice polaco que falleció en 2005 fueron divulgados después de su muerte, otros fueron surgiendo tras el rápido proceso con el que llegó Karol Wojtyla a los altares, primero como beato y después como santo. Nuevos testimonios, con detalles inquietantes, surgen ahora gracias al testimonio de monseñor Mauro Longhi, sacerdote del clero del Opus Dei, que durante una década ofreció sus servicios en la Congregación para el Clero. El prelado italiano, que de 1985 a 1995, cuando todavía era estudiante, acompañó a Juan Pablo II en sus excursiones por las montañas en la provincia italiana de L’Aquila, contó las cosas que le confiaba durante una conferencia (sin saber que lo estaban grabando y que el video habría sido publicado en línea) en la ermita de los Santos Pedro y Pablo en Bienno, el 22 de octubre de 2017, día en el que la Iglesia celebra la memoria litúrgica del santo polaco. 

Entre todos los episodios y anécdotas que contó Longhi (de los que se deducen la fuerte fe del Papa Wojtyla y la fuerza que él atribuía a la oración) citó una de sus visiones sobre Europa: «Wojtyla –explicó el religioso– haciéndome partícipe de una de sus visiones nocturnas, me dijo: “Recuérdaselo a quienes te encontrarás en la Iglesia del tercer milenio. Veo a la Iglesia afligida por una plaga mortal. Más profunda, más dolorosa con respecto a las de este milenio”, refiriéndose a las del comunismo y del totalitarismo nazi. “Se llama islamismo. Invadirán Europa. He visto las hordas ir del Occidente al Oriente”, y me fue describiendo uno por uno los países: de Marruecos a Egipto, pasando por Libia y así hasta la parte oriental. El Santo Padre añadió: “Invadirán Europa, Europa será un sótano, viejos cimerios, penumbra, telarañas. Recuerdos de familia. Ustedes, la Iglesia del tercer milenio, tendrán que contener la invasión. Pero no con las armas, las armas no serán suficientes, con su fe vivida íntegramente”». Longhi dijo que esta anécdota sucedió cuando fue publicado el Catecismo de la Iglesia católica, es decir en 1992. Se trata, seguramente, de una imagen fuerte, que fue inmediatamente retomada por los que desde hace tiempo pronostican el peligro de una invasión islamista en Europa y esperan actitudes más “musculares” por parte de los cristianos. 

Pero también hay que recordar que es difícil enrolar al Papa Wojtyla entre las filas de los que esperan un nuevo espíritu de cruzada. Además de que en la anécdota que contó monseñor Longhi el mismo Papa habló sobre la necesidad de la oración, no se puede olvidar que san Juan Pablo II fue un gran artífice del diálogo con el Islam. Cómo no recordar el gran discurso de Wojtyla frente a un estadio lleno de jóvenes musulmanes en Casablanca, en 1985, cuando dijo: «Los cristianos y musulmanes tenemos muchas cosas en común, como creyentes y como hombres. Vivimos en el mismo mundo, surcado por muchos signos de esperanza, pero también por múltiples signos de angustia. Abraham es para nosotros un mismo modelo de fe en Dios, de sumisión a su voluntad y de confianza en su bondad. Nosotros creemos en el mismo Dios, el único Dios, el Dios vivo, el Dios que crea mundos y lleva a sus criaturas a su perfección». 

Se podría objetar: tal vez la visión sobre la invasión de Europa fue posterior a ese valiente discurso, que estaba en sintonía con la declaración conciliar “Nostra aetate”. Tal vez el gran Papa que vino del este europeo cambió su actitud después de haber proféticamente “visto” estos presagios sobre el futuro del Viejo Continente. Pero no es así. En 1986, Juan Pablo II convocó la reunión interreligiosa de Asís, en la que participaron los musulmanes. En 2001 fue el primer Pontífice que entró a una mezquita, la de los Oméyades de Damasco, durante su viaje a Siria: entro con paso incierto y con los pies descalzos al lugar de oración de los musulmanes. Y después de los atentados del 11 de septiembre no promovió de ninguna manera cruzadas ni llamados a la guerra o a la defensa identitaria. Convocó, en enero de 2002, a un nuevo encuentro de oración con los musulmanes en Asís, tratando de cancelar cualquier justificación religiosa al terrorismo y al abuso del nombre de Dios para justificar la violencia. 

Pero no es todo. Vatican Insider se puso en contacto con monseñor Mauro Longhi, quien, además de decirse disgustado por el uso que se ha hecho de sus palabras, añadió un par de episodios más para nuestros lectores. Otros detalles de conversaciones que sostuvo con Juan Pablo II y que demuestran cuán difícil era tratar de “enrolar” al Papa polaco: «Recuerdo –nos dijo Longhi– que en otra ocasión me habló de uno de sus diálogos con la Virgen, quien le dijo: “La guerra nunca será entre religiones, sino entre ateos y creyentes, entre los que están sin Dios y los creyentes”». El prelado añadió otro detalle, esclarecedor y muy interesante, porque no se refiere a episodios místicos o diálogos sobrenaturales (fenómenos que siempre hay que tomar con toda la cautela necesaria). Se trata, de hecho, de un diálogo que se verificó en los últimos años (probablemente en 2004), entre el presidente George Bush Jr. y el Papa Wojtyla. Recordemos el contexto: Bin Laden ya había perpetrado sus atentados contra Estados Unidos y el presidente ya había respondido atacando Afganistán; el tema de la seguridad de los países occidentales estaba en boca de todos. «El Papa Wojtyla me contó –reveló monseñor Longhi– que Bush le dijo: “Santidad, ¡nosotros solo queremos seguridad!”. Y el Papa respondió: “Al pie de este ídolo que llaman seguridad, ustedes quieren sacrificar cualquier dignidad humana”».

Andrea Tornielli

Pubblicato il 22/11/2017 Ciudad del Vaticano




Fuente:http://www.lastampa.it/2017/11/21/vaticaninsider/es/vaticano/wojtyla-la-invasin-islmica-y-las-palabras-pronunciadas-por-bush-jr-ycpR7EZpkc235v3FLoap3I/pagina.html?utm_source=dlvr.it&utm_medium=facebook

jueves, 12 de octubre de 2017

LA SILENCIOSA CONQUISTA ISLÁMICA DE ESPAÑA



El jeque catarí Tamin ben Hamad al Zani se ofreció a comprar la plaza de toros Monumental de Barcelona, con sus aproximadamente 20.000 localidades, para convertirla en la mayor mezquita de Europa. (Imagen: Sergi Larripa/Wikimedia Commons)


La ceremonia de 2003 fue anunciada con grandilocuentes titulares: "Tras una espera de más de 500 años, los musulmanes españoles han logrado construir una mezquita propia a la sombra de la Alhambra, la que antes fuera el símbolo del poder islámico en Europa". Un equipo de Al Yazira fue enviado a cubrir el evento: un muecín subió al minarete de la Gran Mezquita de Granada para llamar a los fieles a la oración por primera vez en cinco siglos.

Desde Osama Bin Laden al autoproclamado califa Abu Bakr Al Bagdadí, todos los líderes de la yihad global —incluida la célula terrorista que mató a 17 personas en Barcelona— han mencionado a España entre las tierras a ser conquistadas por el islam. Sin embargo, no sólo está la yihad. También está "la conquista silenciosa", acuñada así por la revista francesa Valeurs Actuelles. La conquista silenciosa es un sinuoso intento de volver a islamizar España a través de los centros culturales, las megamezquitas, el proselitismo, las conversiones y las inversiones financieras. Este intento pacífico de provocar la sumisión lleva produciéndose algún tiempo y ha sido ayudado por el flujo de dinero de países como Qatar y Arabia Saudí. Según un excomandante de las fuerzas británicas en Irak, el general Jonathan Shaw, estos dos países en particular han puesto en marcha una "bomba de relojería" mediante la financiación de la propagación global del islam radical.

The New York Times explicó por primera vez en 1981 que "expulsados hace cinco años por los cruzados cristianos, los árabes han vuelto a España, utilizando sus petrodólares para comprar tierras que les fueron capturadas a sus antepasados a punta de espada". En aquel momento España ni siquiera reconocía al Estado de Israel, y la monarquía española visitaba con frecuencia al príncipe saudí Fahd cuando éste se relajaba en el sur de España. Después, fue el turno de Kuwait: "A lo largo de la década de 1980, cuando España florecía, llegó Kuwait para comprar empresas e invertir".

Desde entonces, los monarcas árabes han elegido España para hacer enormes inversiones. Algunos edificios emblemáticos de Madrid y Barcelona, por no hablar de la Costa del Sol, son ahora propiedad de grupos de inversión árabes, desde el estadio Santiago Bernabéu en Madridal Hotel W en Barcelona. En Marbella, a tan sólo unos pocos metros de la mezquita Rey Fahd, está el Hotel Alanda, que ofrece comida halal y servicios que satisfacen las demandas de los clientes musulmanes. En 2011, la International Petroleum Investment Company, controlada por el Emirato de Abu Dabi, compró Cepsa, la segunda compañía española más grande en el sector petrolero.

El pasado enero, el rey de España, Felipe VI, visitó Arabia Saudí y anunció que España impulsaría las relaciones económicas, comerciales y de inversiones con el reino islámico. Antes de eso, en 2012, Saudi Aramco adjudicó proyectos a empresas españolas por valor de 700 millones de dólares. España y Qatar están ahora hablando sobre la posible creación de un fondo de inversión conjunto de mil millones de dólares que ayudaría al país del Golfo a invertir en América Latina. Los medios de los Emiratos Árabes han dicho que España era "un foco candente para las inversiones del mundo árabe". Tras Qatar, llegó el turno de Omán de invertir en el mercado español: Omán accedió a invertir solamente hasta 120 millones de dólares en una mina de uranio de España, que Omán utilizaría para construir centrales de energía nuclear.

Demográficamente, los musulmanes están experimentando un impresionante aumento de población en España. En 1990, había 100.000 musulmanes en el país. Para 2010, esa cifra había ascendido hasta el millón y medio. En 2017, la cifra ronda los dos millones. Es un crecimiento del 1.900% en 27 años.

Hoy hay 1.400 mezquitas en España. Según el Observatorio del Pluralismo Religioso en España (una iniciativa del Ministerio de Justicia), "esta cifra representa el 21% de todos los lugares de culto para todas las religiones presentes en España".

Quien de manera más prolífica financia mezquitas en España es Arabia Saudí. En 1985, sólo con su propio dinero, el reino saudí abrió el Centro Cultural Islámico de Madrid, la mezquita más grande de Europa, seguida del Centro Islámico de Málaga, que los saudíes financiaron con 22 millones de euros (hoy la región de Madrid tiene 112 mezquitas y centros culturales islámicos). Como explicó Soeren Kern, del Gatestone Institute, los saudíes han construido mezquitas en todas partes, desde Marbella a Fuengirola.

Estados canallas islámicos, como Irán, también han logrado infiltrar los partidos políticos españoles. Según una investigación, Teherán dio dinero a Podemos, el partido izquierdista que surgió como nuevo contendiente en la arena política española.

El diario madrileño ABC publicó que 800 mezquitas de España están fuera de control. El diario español La Razón acusó a los donantes del Golfo, como Qatar, de ser una fuente de islamización de España. Los saudíes también lanzaron un nuevo canal de televisión español, Córdoba TV, como hizo Irán.

Los detalles de esta proliferación religiosa se explican en el libro La España de Alá, de Ignacio Cembrero. Mientras que el número de iglesias católicas de España no ha variado demasiado en muchos años, las mezquitas musulmanas han crecido a un ritmo del 20% anual. El jeque de Qatar Tamim Hamad Al Zani también se ha ofrecido a comprar la plaza de toros de La Monumental de Barcelona para convertirla en la mezquita más grande de Europa. Emiratos Árabes Unidos financió la construcción de la Gran Mezquita de Granada.

Ellos sueñan con y trabajan para recuperar el "califato perdido" de España. Algunos islamistas lo hacen con bombas y atropellos. Otros, de forma más subrepticia, con dinero y dawa, propaganda islámica. La segunda manera podría ser aún más eficaz que la primera.


por Giulio Meotti 11 de Octubre de 2017



Traducción del texto original: The Quiet Islamic Conquest of Spain por el Medio
Fuente: https://es.gatestoneinstitute.org/11147/espana-conquista-islamica

viernes, 25 de agosto de 2017

UN BLOGÜERO CATALÁN NOS HABLA SOBRE ISLAMISMO, SEPARATISMO, PROGRESISMO, CATOLICISMO


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Carlos López Díaz | 25 de agosto de 2017



El entrevistado de hoy se llama Carlos López Díaz, aunque en Twitter le conoceréis por su apodo Exprogre (su cuenta en esa red social es @Carlodi67). Catalán de Tarragona (la foto sobre estas líneas la hizo él, y muestra el Acueducto de les Ferreres), el atentado de Cambrils de la semana pasada le tocó cerca, a 20 kilómetros de su lugar de residencia: “Una sobrina mía se hallaba en un bar, en la misma zona del tiroteo, cuando sucedió todo, y entró la policía ordenando a los presentes que abandonaran el local a toda prisa”, comentaba hace unos días en su blog. Carlos es una de las cabezas mejor amuebladas del mundillo liberal-conservador, una posición ideológica que defiende desde un catolicismo militante y sin complejos. Columnista de Actuall, es un escritor brillante y un excelente argumentador. Autor del libro “Contra la izquierda. Escritos liberal-conservadores”, entre 2007 y 2015 publicó el blog Archipiélago Duda de la Red Liberal. A su término inició uno nuevo, Cero en Progresismo, que es hoy uno de los mejores depósitos de munición argumental que hay en la red frente a las falacias del progresismo y de sus diversas franquicias (corrección política, ideología de género, multiculturalismo, ecocatatrofismo, etc.) Veamos qué nos dice.



Cataluña es hoy el mayor foco de radicalismo islámico de España y uno de los mayores de Europa. ¿Cómo se plasma eso en el día a día de esta comunidad?

El radicalismo islámico lógicamente tiende a camuflarse. Lo que se percibe, sobre todo por la indumentaria femenina, es que hay muchos musulmanes en las calles de pueblos y ciudades, especialmente en determinados barrios, como en tantos lugares de Europa. En Reus (la segunda ciudad más grande cercana a Cambrils, y un conocido foco de yihadismo) he llegado a ver mujeres con el hiyab integral, conocido popularmente como burka, aunque también en la propia Tarragona y otras poblaciones. Frecuentan determinados bares, tienen sus tiendas halal, no se mezclan más allá de lo indispensable, salvo en zonas muy concurridas, como centros comerciales, donde predomina el anonimato. Así es muy difícil captar cómo son y cómo piensan realmente.

En los medios de comunicación, tanto autonómicos como nacionales, intervienen no pocas veces musulmanes, como columnistas, tertulianos o representantes de su comunidad, que se esfuerzan en transmitir una imagen de moderación, de no violencia y democracia. Pero junto a esa retórica siempre van acoplados el victimismo y la condena “preventiva” de la islamofobia, incluso a las pocas horas de los atentados yihadistas, lo que revela un preocupante déficit de empatía hacia la sociedad en la que viven. No es normal que cada vez que le pongan un micrófono a un musulmán aproveche para reñirnos por la islamofobia a todos los que no profesamos su credo, como si algunas pintadas fueran moralmente equiparables a los asesinatos. Se echa de menos una mayor sensibilidad. La Iglesia católica ha pedido perdón por los casos de pederastia, a pesar de que esas conductas repugnantes son radicalmente opuestas a la fe cristiana. Pero cuesta imaginar a un musulmán pidiendo perdón por una violencia que, por mucho que se quiera negar, se comete en nombre del islam, desde los tiempos del profeta Mahoma. Repetir mecánicamente que “el islam es paz” sólo corrobora una nula capacidad de autocrítica.

“No es normal que cada vez que le pongan un micrófono a un musulmán aproveche para reñirnos por la islamofobia a todos los que no profesamos su credo”

¿La agenda política del separatismo catalán ha influido de alguna forma en este proceso de islamización?

Es evidente que sí. Tanto de forma activa como pasiva. En primer lugar, si tú procedes de un país hispanoamericano, lo que se supone que es una ventaja por la lengua común, y te dicen que en el colegio tus hijos van a recibir todas las clases en catalán, te lo piensas dos veces antes de elegir, por ejemplo, Barcelona y no Madrid o Sevilla o Zaragoza para residir. Esto lógicamente reduce la inmigración hispanoamericana, y por tanto aumentará relativamente la de otras procedencias, como la magrebí o pakistaní.

Pero sobre todo son conocidos los vínculos entre las asociaciones musulmanas y el entramado nacionalista. Los dirigentes de esas asociaciones creen, con razón, que llevándose bien con quienes mandan en Cataluña pueden obtener determinadas concesiones, como facilidades para construir mezquitas, introducir el islam en la enseñanza, incluir sus fiestas religiosas en el calendario, etc. Y por supuesto, más subvenciones con dinero público. Por su parte, los nacionalistas consiguen adeptos para su causa, en forma de votos nada despreciables, entre los musulmanes con nacionalidad española, así como el reclutamiento de más militantes separatistas. Para un musulmán puede ser más fácil acercarse al catalanismo por un cierto sentimiento antihispánico, al asociarse la unidad de España con la expulsión de los moros por los Reyes Católicos. Destruir esta unidad contribuiría innegablemente a recuperar Al-Ándalus, aplicando el viejo principio divide et impera. Quien no lo vea es que está ciego o no quiere verlo.

“Para un musulmán puede ser más fácil acercarse al catalanismo por un cierto sentimiento antihispánico”

Volviendo al separatismo, ¿hay riesgo de fractura social en Cataluña ante el proceso rupturista encabezado por Puigdemont?

El riesgo existe, sin duda alguna. Por mucho que los nacionalistas finjan ser adeptos de la no violencia (aunque de vez en cuando se les escapan pensamientos menos bucólicos), es evidente que no puedes romper la legalidad constitucional sin que se produzca un conflicto. Los de la CUP, en su línea revolucionaria comunista, en esto son totalmente francos. En algún momento, los Mossos d’Esquadra deberán decidir si obedecen a los jueces y a las autoridades legítimas o a los sediciosos. Y si eligen lo segundo, deberán enfrentarse a la Guardia Civil, salvo que el gobierno central se convierta en cómplice de los separatistas. O dicho de otro modo, deben elegir si secundarán o no el golpe de Estado que Puigdemont, Junqueras y Forcadell no dejan de anunciar todos los días, ante la pasividad incalificable del gobierno del PP. Puestos en esta tesitura, si el golpe se produce, la sociedad catalana se encontrará dividida. Las consecuencias son difíciles de imaginar, pero lo que está claro es la irresponsabilidad criminal con la cual se están conduciendo los dirigentes separatistas.

“Si el golpe se produce, la sociedad catalana se encontrará dividida”

Cataluña lleva varias décadas con la educación controlada por los nacionalistas. ¿Cómo se refleja esto en los jóvenes?

Hay dos tipos de efectos de la educación nacionalista, bastante previsibles, por lo demás. En muchos jóvenes ha tenido éxito, es decir, son separatistas y probablemente lo serán ya toda la vida. Simplemente no les cabe en la cabeza cómo es que Cataluña sigue formando parte de España, cuando en la escuela y en TV3 presentan a “su país” como una nación milenaria que fue ocupada militarmente por el “Estado español” hace trescientos años. Esta patraña se refuerza con una imagen de España como un país chusquero, con una democracia decorativa implantada por los herederos del franquismo. Partiendo de estos embustes, que además son compartidos por gran parte del progresismo, incluso el menos nacionalista, es bastante comprensible que muchos renieguen de ser españoles. Sin embargo, influyen también mucho los padres. Muchos jóvenes están inmunizados desde casa contra todo ese bombardeo masivo de propaganda, que incluso les provoca mayor rechazo hacia el nacionalismo. En la mía, por ejemplo, muy raramente sintonizamos los canales autonómicos, salvo para ver alguna película. Ni siquiera cuando retransmiten un partido del Barça, si lo ofrecen también por una cadena nacional. ¡Y eso que somos culés! (Salvo mi mujer, a la que no le gusta el fútbol.)

“Muchos jóvenes están inmunizados desde casa contra todo ese bombardeo masivo de propaganda, que incluso les provoca mayor rechazo hacia el nacionalismo”

He conocido ya a unos cuantos catalanes que se sienten abandonados por el gobierno central y por los partidos de ámbito nacional. ¿Los grandes partidos tienen alguna responsabilidad en la situación política que se vive en tu comunidad?

Alguna no, mucha. Prácticamente la misma que los partidos nacionalistas. Tanto PSOE como PP son cómplices del deterioro al que hemos llegado. El mal viene de lejos, de la propia Constitución del 78, y si me apuras de la Segunda República, en la cual se aprobaron los estatutos catalán y vasco. La experiencia demuestra que las concesiones no contentan al nacionalismo nunca, sólo lo alimentan. Personalmente no defiendo un estado centralista, pero sí que la descentralización se realice a nivel municipal y provincial, no en administraciones de ámbito regional que se acaban convirtiendo en miniestaditos. Dicho de paso, me parece un error lamentable que pretenda eliminar las diputaciones, pues se trata de una vieja reivindicación de los nacionalistas catalanes. El nacionalismo ha desterrado la palabra “provincia” del vocabulario, se habla de comarcas o demarcaciones. Con ello se acentúa la diferenciación del resto de España y se resta poder a las cuatro capitales catalanas. Ya se sabe que el nacionalismo tiene su mayor fuerza en el mundo rural.

No hay ningún partido con representación parlamentaria que tenga la valentía de decir que el Estado de las autonomías ha sido un fracaso. La única formación que defiende esta idea en solitario, y otras que comparto, es Vox.

“No hay ningún partido con representación parlamentaria que tenga la valentía de decir que el Estado de las autonomías ha sido un fracaso”

A día de hoy, el País Vasco y Cataluña son las comunidades más descristianizadas de España. ¿Es casual que sean dos comunidades con una gran influencia del separatismo, o hay otras causas?

Creo que no es casual en absoluto, lo que no obsta para que seguramente las causas sean varias. Y gran culpa de ello, siento decirlo como católico, recae en el propio clero catalán. En general, desde el Concilio Vaticano II, la Iglesia ha tendido en todas partes a querer hacer demasiadas concesiones para recuperar el terreno perdido. No digo que esto sea culpa del Concilio, pero sí es lo que entendieron muchos clérigos y cristianos en general que debía hacerse. Porque la descristianización es un proceso que viene de mucho antes, de siglos. Julián Marías lo analizó en su Introducción a la filosofía, con mucha perspicacia. Decía que el mundo puede ser cristiano aunque haya pocos cristianos, y al revés. Y que por tanto, no necesariamente nos debe preocupar que el mundo sea o no sea cristiano, lo que importa es que haya individuos cristianos. Por eso digo que es un error que la Iglesia pretenda “adaptarse” al mundo, porque con ello sólo se consigue que la gente vea menos diferencia entre ser cristiano y no serlo. ¿Para qué ser cristiano? ¿Para qué ir a misa los domingos, rezar, confesarse, si basta con ser “buena persona” y decir con los brazos abiertos “bienvenidos refugiados”, como muchos curas dan a entender en sus sermones dominicales? La llegada al papado de Bergoglio no ha hecho más que acentuar esta deriva.

Este fenómeno, que es universal, en Cataluña se acentúa, por los intentos de una parte del clero de agradar a los nacionalistas, especialmente en los pueblos, o simplemente porque se trata de clérigos que son antes nacionalistas que católicos. Luego no debe sorprendernos que las iglesias se vacíen, que sólo permanezcan las personas de más edad, que sólo van a comulgar y que probablemente ni presten atención a la homilía. Cosa que a veces es lo más aconsejable.

“Es un error que la Iglesia pretenda ‘adaptarse’ al mundo, porque con ello sólo se consigue que la gente vea menos diferencia entre ser cristiano y no serlo”

Tú has estado en las filas progresistas. ¿Qué es lo que te llevó a cambiar de ideas?

Fue un proceso gradual, pero desde luego me impactó decisivamente la caída del Muro de Berlín, y en especial la reacción de mis profesores en la Universidad (yo estudiaba Geografía e Historia), muchos de los cuales eran marxistas. En general, estaban tristes o enfadados. Nos decían que el mundo iba a ser ahora mucho peor, debido a la hegemonía de los Estados Unidos sin el contrapeso de la URSS, y cosas así. Esto contrastaba evidentemente con la alegría de la gente de la Alemania del Este por recuperar su libertad. Y me di cuenta de que, a diferencia de mis admirados profesores (digo sin ironía lo de admirados), yo sí compartía esa alegría, aunque fuera al principio de un modo poco reflexivo. Ahí empecé a replantearme mis propias ideas. Yo estaba muy influido por Herbert Mercuse, del que había leído creo que todos sus libros. Este autor marcaba distancias tanto de la URSS como de los Estados Unidos, pero cada vez más esa equiparación entre la primera democracia del mundo y un régimen totalitario empezó a parecerme disparatada. Volví a leer a Solzhenitsyn… Digo “volví” porque lo curioso es que ya lo había hecho mucho antes, pero su relato de los crímenes comunistas no me hizo en su momento replantearme mis ideas, porque el elegante marxismo teórico de Marcuse y los demás autores de la Escuela de Frankfurt parecía que no tenía nada que ver con el estalinismo, era algo así como si estuviera por encima de la vulgaridad del mundo real. En esta segunda lectura, sin embargo, caí en la cuenta del algo chocante, y es que el comunismo, pese a haber sido tan genocida o más que el nazismo, gozaba de una especie de dispensa general incomprensible. Esto lo entendí luego mucho mejor leyendo Camino de servidumbre, de Hayek, y los libros de Jean-François Revel, sobre todo El conocimiento inútil.

Pero hoy doy infinitamente más importancia a mi regreso a la fe católica que a mi evolución ideológica. Creo que esta última sólo fue una preparación que me permitió abrirme a la gracia divina, porque la fe no se puede explicar solamente como resultado de una reflexión intelectual, como algo que dependa exclusivamente de nosotros. Lo que sí es cierto es que podemos cerrarnos a ella, y las ideas de izquierdas se interponían entre Dios y yo. Ser de izquierdas significa querer cambiar el mundo, como si estuviera mal hecho. En cambio, el sentimiento primordial del cristiano es de agradecimiento, no de protesta. Poco a poco me volví más receptivo a valorar no sólo las cosas buenas que tiene Occidente, tan denostado por los progresistas, sino la existencia en general. “El mundo está bien hecho”, reza un verso de Jorge Guillén con un punto de provocación, pero que yo comparto esencialmente. Por supuesto que la injusticia y el sufrimiento son enormes, pero despotricar contra la existencia no ofrece el menor consuelo, sino al contrario. Uno de los pensadores de la Escuela de Frankfurt, Theodor W. Adorno, dijo aquello de que “después de Auschwitz no se puede escribir poesía”. Aunque parece un pensamiento que denota una gran sensibilidad, para mí se trata de una completa impiedad. Significa convertir el sufrimiento en algo insuperable, definitivo, olvidando el bien positivo, que sigue existiendo por mucho mal que haya. El mal es una negación del bien, como decía San Agustín. Y esto significa que debemos partir del bien, del sentimiento de gratitud, no del mal ni del resentimiento.



“Ser de izquierdas significa querer cambiar el mundo, como si estuviera mal hecho. En cambio, el sentimiento primordial del cristiano es de agradecimiento, no de protesta”

En tus escritos das mucha importancia a las palabras. ¿Crees que en los sectores ideológicos que dan la batalla de las ideas al progresismo nos hemos dejado imponer la “neolengua” progre?

Desde luego. El progresismo actual es una evolución del marxismo, lo que se llama marxismo cultural. En resumen, se trata de ganar primero la batalla cultural, para poder realizar la revolución social, en contra paradójicamente de lo que sostenía Marx, para quien el motor de la historia eran las relaciones de producción económicas, no las ideas. De hecho los comunistas ya venían aplicando las técnicas de manipulación del lenguaje y de propaganda con gran maestría, como se vio en nuestra guerra civil. Orwell estuvo en España, y aquí obtuvo parte de su inspiración para escribir, entre otras obras, su novela más famosa, 1984, donde imagina un futuro en el que el socialismo domina el mundo, y la manipulación del lenguaje (y por tanto del pensamiento) está a punto de alcanzar la perfección más siniestra. Y muchas veces resulta inquietantemente profético.

Si queremos librar la batalla cultural en condiciones, no podemos seguir aceptando el lenguaje del adversario. Pero para ello debemos tener ideas propias, evidentemente. No se trata de una cuestión de marketing, de elegir unas palabras u otras porque “funcionan” mejor, sino de tener claros los principios, y entonces las palabras adecuadas surgirán con naturalidad. Esto es lo que defiende el progresista George Lakoff pero al revés, claro, él pretende que la izquierda contrarreste la influencia de la derecha en Estados Unidos utilizando un lenguaje que cambie los marcos mentales de la gente. Sin embargo, sus consejos sirven tanto para una ideología como para otra. En España, de momento la hegemonía cultural progresista es abrumadora. La verdadera oposición al progresismo está reducida a las redes sociales, algunos digitales como Actuall y algunos blogs, como el tuyo, y sabes que no es coba. También algunos columnistas solitarios, como Hermann Tertsch. Incluiría el canal Intereconomía TV, si no estuviera lastrado por contradicciones muy extrañas, debidas, supongo, a su precariedad económica. Me refiero a lo del acuerdo con RT, la televisión de Putin que defiende descaradamente la dictadura venezolana, entre otras intoxicaciones. No hay una sola cadena de televisión en España con informativos potables.

“Si queremos librar la batalla cultural en condiciones, no podemos seguir aceptando el lenguaje del adversario”

En el ámbito internacional, el hombre del momento es sin duda Donald Trump. ¿Qué opinas de él?

A mí no me gustaba Trump cuando era candidato a las primarias del Partido Republicano. Prefería otros candidatos, porque veía a Trump como un oportunista, no como un liberal-conservador sincero, sino como un populista cuyas ideas aislacionistas no me gustaban ni un pelo. Pero al quedarse él solo frente a Hillary Clinton, tenía claro que era mi preferido, aunque fuese por eliminación. Y desde que gobierna, mi opinión sobre él ha mejorado muy considerablemente. Sus medidas a favor del derecho a la vida del no nacido, su valentía al salirse del acuerdo de París sobre el cambio climático, su política energética a favor del fracking, su veto a los transexuales en el Ejército, me parecen signos de que este hombre no era un mero oportunista, como parecía, ni un simple bocazas, sino que tiene algunas opiniones propias, y está dispuesto a defenderlas contra la dictadura global de la corrección política, de la que forman parte los principales medios de comunicación. Y encima, resulta que no es el amiguete de Putin que muchos esperaban desde la derecha. Así que la Europa del Este y las repúblicas bálticas pueden respirar más tranquilas.

Pero si hay algo que está consiguiendo que Trump me resulte cada vez más simpático es el odio visceral que destilan todos los medios de comunicación contra él, por la razón que he indicado. Y cuando digo todos quiero decir todos, incluidos los supuestamente de derechas. Es algo tan descarado y tan sucio, a veces tan ridículo, que me parece que en muchas personas provocará el efecto opuesto al que pretenden. Se nota que les ha sentado como un tiro que Trump ganara a “su” Hillary, pero aquí hay algo más profundo. Parece como si vieran en Trump por primera vez alguien que puede realmente empezar a erosionar la hegemonía progre. Veremos.

“Parece como si vieran en Trump por primera vez alguien que puede realmente empezar a erosionar la hegemonía progre”

En su famoso ensayo sobre los cuentos de hadas, J.R.R. Tolkien decía que los críticos de la literatura de evasión “confunden la fuga del prísionero con la huida del desertor”. Ante el ruido político y mediático de la realidad diaria, ¿cuál es la forma de evasión que más te gusta?

Disfruto por encima de todo con un buen libro. Este mes he leído la Divina Comedia por vez primera. Una obra difícil, desde luego. La he leído en la traducción en prosa de la colección Austral, con un aparato de notas muy útil, sin las cuales confieso que no me hubiera enterado ni de la mitad. Pero a pesar de la dificultad de la lectura, he quedado maravillado, hasta el punto de que me planteo hacerme con una traducción en verso o una bilingüe, para releerla dentro de un tiempo. Me gusta mucho aprovechar las vacaciones para leer clásicos pendientes. El verano pasado fue Ana Karenina, que me cautivó. Es sin duda una de las dos o tres mejores novelas que he leído en mi vida.

También me gusta mucho la música, desde la clásica hasta el rock, pasando por el jazz y el flamenco. Uno de mis últimos “descubrimientos” es el Fausto de Liszt, un poema sinfónico poco interpretado, quizás por su complejidad orquestal, con un coro final como en la Novena de Beethoven. Es una música subyugante, misteriosa e inquietante, con tres temas que se repiten una y otra vez y que representan a Fausto, Margarita y el diablo. En YouTube hay una versión memorable de Leonard Bernstein al frente de la Filarmónica de Nueva York.

“Me gusta que ganen los buenos”

Eso sí, cuando estoy cansado, después de un día de trabajo, me distraigo con alguna película de acción o de intriga que echen por la tele. Quizás te referías más bien a eso, al hablar de evasión. Hace unos días, me parece que en 13 TV, emitieron French connection, con un joven Gene Hackman. El episodio de la persecución del suburbano con un coche por debajo es magistral, no ha envejecido en absoluto. Confieso que me entretienen las películas de policías y mafiosos, o de policías buenos y policías corruptos. También las de espías. Y me gusta que ganen los buenos. Hay películas cínicas en las que es al revés, en que los delincuentes son muy simpáticos y se salen con la suya. O en que las diferencias entre buenos y malos quedan difuminadas. No creo que el arte deba ser moralista, pero personalmente, pienso que una buena película del género policial, de gánsters o de atracadores es más perfecta si al final vence el bien y pierde el mal. Decididamente, soy una persona de orden.

sábado, 24 de junio de 2017

EL CRISTIANISMO DESAPARECERÁ DE EUROPA COMO DESAPARECIÓ DEL NORTE DE ÁFRICA.





por Giulio Meotti, 16 mayo 2017



“Temo que nos estemos acercando a algo parecido al trágico destino del cristianismo en el norte de África en los primeros tiempos del islam”, advirtió el obispo luterano Jobst Schoene hace unos años. En la antigüedad, Argelia y Túnez, totalmente cristianas, nos dieron grandes pensadores, como Tertuliano y San Agustín. Dos siglos después, el cristianismo había desaparecido, sustituido por la civilización árabe-islámica.

¿Va a correr Europa la misma suerte?

“El cristianismo se ha terminado en Irak” a causa del extremismo islámico; en Europa, el cristianismo se está suicidando.

En veinte años nacerán más niños de mujeres musulmanas que de cristianas en todo el mundo. Esta es sólo la última señal del rápido crecimiento del islam, que lleva camino de convertirse la mayor religión del mundo al acabar el siglo, según un nuevo estudio publicado por el Pew Research Center.

“El cristianismo está literalmente agonizando en Europa”, dijo Conrad Hackett, jefe del equipo de investigadores del informe del Pew, según el cual entre 2010 y 2015 la población mundial musulmana se incrementó en más de 150 millones de personas, hasta llegar a los 1.800 millones.

En Europa, ¿cuántos cristianos se han perdido? Entre 2010 y 2015, “la cifra de muertes superó a la de nacimientos en casi 6 millones”.

A este ritmo, el cristianismo desaparecerá de Europa.

En el mismo marco temporal, en la mayoría de los países europeos –Gran Bretaña, Alemania, Italia y Rusia incluidos– las muertes superaron a los nacimientos entre los cristianos. “Sólo en Alemania, por ejemplo, se calcula que hubo 1,4 millones más de muertes que de nacimientos de cristianos entre 2010 y 2015, una pauta que se prevé se mantenga en gran parte de Europa en las próximas décadas”, descubrió el Pew. Hay patrones claros en las tendencias demográficas, los niveles de asistencia a las iglesias, el número de parroquias cerradas y la menguante cifra de sacerdotes.

Estos patrones son la razón de que los líderes islámicos como el presidente turco, Recep Tayip Erdogan, estén librando una guerra demográfica contra Europa. “No tengáis tres, sino cinco hijos”, pidió Erdogan a los musulmanes del Viejo Continente. “Sois el futuro de Europa”. Este plan se llama, en el islam, hégira: expandir el islam mediante la migración, inspirándose en la huida de Mahoma de La Meca a Medina en 622.

En Europa septentrional el cristianismo ya ha sido debilitado por el ateísmo, tendencia posiblemente acelerada por los avances médicos y científicos. Después de pasar más de un año en Escandinavia, el sociólogo estadounidense Phil Zuckerman publicó el libro Society Without God(La sociedad sin dios). Recientemente, tras una campaña publicitaria a escala nacional de la Sociedad Atea, miles de personas abandonaron la Iglesia de Dinamarca. La iglesia estatal de Noruega perdió más de 25.000 miembros en un solo mes. En 2016, más de 90.000 personas decidieron dejar de pertenecer a la Iglesia de Suecia, casi el doble que el año anterior; entre tanto, en un año, 163.000 migrantes, la mayoría de ellos musulmanes, entraron en el país.

El cristianismo también está colapsando en el Reino Unido. Veinte iglesias cerrarán pronto en el Gran Manchester. Según algunas informaciones, el anglicanismo habrá desaparecido de Gran Bretaña para 2033. La Archidiócesis de la Iglesia Católica de San Andrés y Edimburgo prevé reducir el número de parroquias de más de cien a treinta. La Archidiócesis de Glasgow, la mayor del país con creces, tendrá pronto –en las próximas dos décadas– sólo 45 sacerdotes, y probablemente cerrará la mitad de sus parroquias. Imagínense: una inmensa comunidad católica va a cerrar la mitad de sus iglesias.

En Holanda los católicos también están asumiendo un “futuro sin iglesias”. El cardenal Willem Eijk, arzobispo de Utrecht, anunció que para 2025 un millar de parroquias católicas habrán sido clausuradas. “Predecimos que un tercio de las iglesias católicas habrán cerrado para 2020, y dos tercios para 2025”, declaró.

La mayoría de las iglesias de Bruselas también cerrarán; 108 de ellas. La Archidiócesis de Viena, en Austria, también liquidará la mayoría de sus iglesias –concretamente 660– en los próximos diez años. Las fusionará en 150 parroquias más grandes.

Se encuentran cifras similares en toda parte de Europa, desde la católica España al protestante Reino Unido.

El padre Benedict Kiely, cura católico y fundador de nasarean.org, que ayuda a los cristianos perseguidos en Oriente Medio, se reunió hace poco con algunos cristianos perseguidos por el ISIS en Irak. Cuando se marchaba del país, otro cura anciano, él mismo un refugiado, le cogió la mano y le dijo en árabe: “Ten cuidado, ten mucho cuidado. Lo que ha pasado aquí llegará hasta ti”.

Como nos recuerdan los ataques contra dos iglesias cristianas coptas en Egipto el pasado Domingo de Ramos, se está librando una auténtica guerra de exterminio contra los cristianos en Oriente Medio.

El filósofo canadiense Mathieu Bock-Côte ha escrito en Le Figaro:

· Occidente se acostumbró hace mucho tiempo a la persecución de los cristianos en Oriente Medio, como si sus desgracias fuesen inevitables y tuviesen que aceptarse sin más. ¿No debería el problema de los cristianos en Oriente Medio abrir los ojos a la civilización europea sobre su identidad esencial? ¿No deberíamos, en Europa y Occidente, tomar conciencia de que estos ataques también van dirigidos a nosotros?

Europa lleva algún tiempo experimentando esta guerra contra el cristianismo en su propio suelo: el atentado en una iglesia de Normandía, en la que extremistas islámicos asesinaron a un sacerdote ante el altar; el complot terrorista contra la catedral de Notre Dame, la amenaza del ISIS de convertir la catedral de San Pedro en una mezquita o el letal ataque terrorista contra un mercado navideño de Berlín son sólo unos ejemplos.

“La lengua materna de Europa es el cristianismo”, dijo el gran escritor alemán Johann Wolfgang von Goethe, no un papa. Tal vez esa lengua vuelva a ser fuerte en el futuro. Tal vez los sacerdotes mantengan vivo el cristianismo en Londres, Bruselas y París. Tal vez. Pero no fue eso lo que pasó en África del Norte.

Por ahora, la “lengua materna” de que hablaba Goethe se ha reducido, en Europa, a un susurro apenas perceptible. En su lugar, se puede oír, cada vez más poderosa, la “lengua islámica”

© Versión original (en inglés): Gatestone Institute

viernes, 26 de mayo de 2017

REINO UNIDO, CAMPO MINADO DEL YIHADISMO A PUNTO DE ESTALLAR




Medio millar de iglesias han cerrado en Londres, y se han abierto más de 400 mezquitas. La población musulmana se ha duplicado en el Reino Unido hasta los 3,1 millones, singularmente en la city, Birmingham o Manchester. Lo cual es terreno abonado para la amenaza yihadista.


Javier Torres

Salman Abedi, autor del atentado que ha costado la vida a 22 personas en Manchester el pasado lunes, era hijo de libios, pero nacido en Reino Unido, como muchos de los terroristas que en los últimos años han cometido atentados en suelo europeo. Sus padres eran refugiados que llegaron a las islas huyendo del régimen de Gadafi.

Tras este nuevo atentado Europa se lamenta de que el enemigo está en casa al tiempo que se pregunta cómo se ha llegado a este punto.

Pero la realidad es que las autoridades han fomentado que en las últimas cuatro décadas el auge de la inmigración haya modificado el paisaje y hasta los modos de vida en muchas de las grandes ciudades del continente.

Pocos países han acogido a más inmigrantes -especialmente de origen islámico- que el Reino Unido, donde actualmente viven 3,1 millones de musulmanes, lo que representa el 4,8% del total de la población.




La policía inglesa prohibió a los ciudadanos salir de los edificios que se encuentran cerca del Parlamento británico tras el atentado islamista / EFE

Londres es la ciudad en la que vive el mayor número de ellos: hasta un millón, lo que representa el 12,4% de los habitantes, según el Muslim Council of Britain. En la cima del multiculturalismo, de los 8,6 millones de habitantes de la capital, el 44% pertenece a una minoría étnica.

Además de la capital, los musulmanes tienen una presencia importante en todas las grandes ciudades: Manchester (15,8%), Birmingham (21,8%) y Bradford (24,7%).


El número de musulmanes en las islas ha crecido más del doble en los últimos 13 años: pasó de 1,5 millones en 2001 a 3,1 millones en 2014

En el Reino Unido la población de origen musulmán ha crecido más del doble en los últimos 13 años: pasó de 1,5 millones en 2001 a 3,1 en 2014. Actualmente el porcentaje de musulmanes en Inglaterra y Gales es del 5%.

Y todo ello se ha convertido en caldo de cultivo para la amenaza yihadista. Sobre todo desde que Bin Laden enseñó los dientes a Occidente y demostró, con el ataque del 11-S que EEUU y Europa eran vulnerables.

De Nueva York a Londres


La llegada del siglo XXI estuvo marcada por el ataque terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001 que costó la vida a casi 3.000 personas. Desde ese momento el terrorismo islámico ha crecido con fuerza hasta el punto de atacar otras de las ciudades más importantes del mundo: Londres.

El 7 de julio de 2005 varios yihadistas sembraron el pánico en la capital británica con varios ataques en el metro y en un autobús público. El atentado terrorista acabó con la vida de 56 personas y dejó 700 heridos.

Desde luego no puede decirse que la influencia islámica en las islas sea menor. Reino Unido tiene 1.700 mezquitas, de las cuales 427 están en Londres. Esta situación contrasta con el hecho de que entre 2001 y 2017 hasta 500 iglesias cerraron en la capital británica. Una cultura, la cristiana, desaparece y otra, la musulmana, ocupa su lugar.


Mezquita de Woolwich, Londres / EFE
El empuje cada vez más fuerte del islam en el país explica que ahora haya zonas en las que predomine la ley islámica como si se tratara de un territorio independiente del británico.

Hace años que el Reino Unido y Europa miran hacia otro lado para tapar una de sus mayores vergüenzas: las ‘no go zones’, esos territorios en los que impera la sharia (ley islámica) al margen de la legislación del propio país.

Barrios en los que no llega el Estado de Derecho y el europeo autóctono prefiere no poner un pie por cuestiones evidentes: la seguridad no está garantizada, y menos aún para las mujeres europeas, habitual objeto de los insultos, vejaciones e incluso violaciones por parte de ciudadanos musulmanes. 

Propaganda en cárceles


El auge de esta ‘justicia comunitaria’ provoca que delitos que serían castigados con dureza -ya sean violaciones o incluso homicidios- no se denuncien por miedo a carteles como “Usted está entrando en una zona controlada por la sharia: reglas islámicas obligatorias”.

El Este de Londres alberga barrios como Tower Hamlets y Newham, hoy convertidos en guetos islamistas, ambos tutelados por el Islamic Forum of Europe, grupo radical que difunde el islamismo radical.

A estas alturas a nadie le sorprende que Mohammed fuese el nombre más elegido por los padres para los niños que nacieron en Londres en el año 2014.

Según ‘The Independent’ los imanes encargados de la atención a los presos musulmanes difunden propaganda yihadista y les animan a asesinar a los que rechazan la fe de Mahoma

En estas zonas tampoco se deja ver por allí la policía con la frecuencia debida. “Hay barrios en París en los que la gente te dice: ‘esto es la guerra’. Los franceses los llaman ‘zonas de no derecho’ porque no rige la ley. A partir de las 7 de la tarde no entran ni policías, ni bomberos ni ambulancias”, aseguró Jorge Verstrynge en una entrevista a Actuall.

Una década sangrienta


En una encuesta realizada en Gran Bretaña el verano de 2015, el 51% de los musulmanes británicos estaban a favor de poder elegir someterse a la jurisdicción de la sharia, el 20% respondió que la violencia estaba justificada para hacer la sharia la ley en el país. Otro 25% apoyaba la violencia contra aquellos que ofenden al islam.

El diario inglés The Independent publicó un investigación realizada en las prisiones británicas en la que se desvela que, al menos en diez prisiones, los imanes encargados de la atención a los presos musulmanes difunden propaganda yihadista y les animan a “asesinar a los apóstatas o a los que rechazan la fe musulmana”. A principios de 2016 habían 12.000 musulmanes presos en Inglaterra y Gales.

Y aunque hay una inmensa mayoría de musulmanes pacíficos, que solo quieren trabajar y sacar a sus familias adelante, la infiltración de las corrientes más radicales a través de mezquitas, escuelas coránicas y los guetos aislados donde los ‘bobbies’ no se atreven a poner el pie se ha convertido en “cajas de reclutamiento” de jóvenes yihadistas.

No hay más que ver el rosario de atentados de la última década, que han golpeado a la sociedad británica.

Desde 2005 el Reino Unido ha sufrido numerosos ataques terroristas de signo islamista. En Glasgow un coche cargado con bombonas de gas impactó contra la terminal del aeropuerto en junio de 2007. Afortunadamente no estalló.


Policías patrullan los alrededores del Manchester Arena horas después de que un terrorista islámico matara a 22 personas al hacer explotar un artefacto durante el concierto de la cantante Ariana Grande. / EFE
No puede decirse lo mismo de lo que ocurrió en Londres en mayo de 2013, cuando dos hombres de origen nigeriano atropellaron y degollaron a un soldado.

O cuando un somalí acuchilló a dos personas en el metro de Londres en diciembre de 2015. 

Más reciente fue el atentado que costó la vida a seis personas en el atropello múltiple y apuñalamiento de un policía en Westminster el pasado mes de marzo. En total, entre 2005 y 2017 han muerto 85 personas a causa del terrorismo yihadista en el Reino Unido. 

Pero todo indica que esto es solo el principio. Porque el enemigo está en casa y porque las autoridades no saben como combatirlo.

El Estado Islámico lo ha dejado bien claro, al reivindicar el atentado de Manchester: esto no ha hecho más que empezar.

“Lo que se avecina será aún más duro para los fieles de la cruz y sus aliados, con el permiso de Dios”, amenaza el texto que considera el ataque una “venganza”, un acto más de los “los esfuerzos para aterrorizar a los incrédulos” y “una respuesta a las agresiones contra las tierras de los musulmanes”.

Por ello la primera ministra Theresa May ha elevado la amenaza terrorista al Reino Unido a un nivel crítico -el más alto-, lo que significa que los servicios de inteligencia tienen información de un atentado inminente.

Precisamente en la mañana del miércoles la policía ha realizado tres detenciones más relacionadas con los atentados de Manchester.


Fuente:http://www.actuall.com/criterio/democracia/reino-unido-el-campo-minado-del-yihadismo-que-esta-a-punto-de-estallar/

jueves, 7 de enero de 2016

EL SECULAR CONFLICTO ENTRE CHIÍTAS Y SUNNITAS EMERGE NUEVAMENTE




La situación actual en Arabia Saudita


Un cable procedente de Arabia Saudita el 2 de mayo de 2013, señalaba que el clérigo chiíta jeque Nimr al-Nimr, detenido desde julio de 2012, enfrentaba la petición de muerte por crucifixión por parte de un tribunal de Arabia Saudita por el delito de incitación al sectarismo y traición a la patria.

El país más poderoso dentro del mundo islámico es sin duda Arabia Saudita. En él se percibe que los árabes son refractarios a la democracia –aunque el mundo occidental insista en imponérselas-. Así pues, el reino musulmán sunnita wahaabita de Arabia Saudita es una monarquía teocrática islámica, en la que el Islam sunnita es la religión oficial. Por ley todo ciudadano saudita debe ser musulmán, pero además se prohibe la práctica pública de las religiones no-musulmanas. Incitar al “sectarismo” (chiíta) se considera traición a la patria. Tanto la apostasía, así como, la conversión al cristianismo se castigan con la pena de muerte por decapitación. 

La práctica pública de las religiones no-musulmanas está totalmente prohibida y el chiísmo que constituye entre el 10 y el 15 por ciento de la población, es considerado herético. Pero a partir de 1991, Abdulah bin Yibrin, delegado real para presidir el Consejo de los Ulemas, declaró que los chiítas son no solo herejes, sino “idólatras que deberían ser exterminados”.


Los chiítas


Los chiítas son una rama del Islam, pero son considerados por los sunnitas como una secta. 

Los chiítas constituyen del 10 al 15 por ciento de la población musulmana mundial. Sin embargo, en Irán son 89% y en Irak 60%. Son mayoría en Yemen y Azerbaiján. El movimiento guerrillero Hezbolá, del Líbano, es un movimiento chiíta. En Siria, los chiítas pese a que representan una minoría del 10%, gobiernan desde 1970 a través de la familia Al-Assad, “dictadura” claman algunos occidentales, aunque es una vuelta a la tradicional monarquía en realidad.



Origen del Chiísmo


Tiene que ver con la muerte y sucesión del profeta Mahoma fallecido en el año 632 después de Cristo.

La declaración de fe chiíta dice, "No existe Dios sino Alá, Mahoma es el mensajero de Alá, Alí es el amigo de Alá, sucesor de su mensaje y su primer califa. Alí era el primo de Mahoma, esposo de su hija Fátima. La apelación "Chiíta" viene de la contracción de Shiat Ali, que significa "partidarios de Alí".

La diferencia fundamental entre chiítas y sunnitas, es pues, la herencia político religiosa de Mahoma: A la muerte del profeta Mahoma en el año de 632 d. c., se desata una lucha de poder para determinar quién debería ser su heredero. En el año 656, Alí, primo y yerno a su vez de Mahoma, se opuso a la sucesión sostenida por la aristocracia mercantil de La Meca, representada por el clan de los Omeyas. Después de enfrentamientos, se llegó a una negociación, pero en el 661, Alí murió asesinado por sus enemigos. Los opositores a la línea oficial de los omeyas se posicionaron en las filas del chiísmo. Sin embargo, en el 680, Husseín, descendiente y heredero de Alí, murió en la derrota de Kerbala, ante las tropas oficiales del Islam. 

En el 750, los abasidas que habían aglutinado a todos los opositores al régimen omeya consiguieron la victoria y erigir su califato en Bagdad. El último omeya se refugió en España y fundó el emirato de Córdoba, posteriormente, también califato. Entretanto, los chiítas creían en un mesianismo, en la vuelta de El Madhi, último Imán desaparecido, quien a su vuelta instauraría el reinado de la justicia y de la paz. 

En espera de ese momento, se rigen bajo la autoridad del imán, un guía infalible, que ejerce de juez en las cuestiones teológicas y jurídicas del Corán. Estos jueces que ejercen de guías son los que producen la impresión de tener clero, cuando el Islam no tiene sacerdotes. Son expertos, pero no hombres consagrados por Dios para ejercer su ministerio.




La rebelión del clérigo chií, Nimr Baqir al Nimr


Al Nimr alcanzó gran popularidad al reivindicar los derechos de la tradicionalmente marginada comunidad chií de la Provincia Oriental del país. En marzo de 2009, las autoridades emitieron una orden de arresto contra él por recomendar la secesión de la provincia si el Gobierno no respetaba los derechos y la diginidad de los chiíes residentes en esta localidad

Prominente crítico de los Al Saud, la familia real saudí, el jeque Al Nimr había sido detenido en varias ocasiones durante la pasada década. Pero fue su papel en las protestas de 2011-2012, durante la llamada “primavera árabe” lo que motivó su condena a muerte, ratificada el pasado marzo y muy criticada por las organizaciones de derechos humanos. Al hilo de la primavera árabe, la minoría chií (en torno a un 10% de la población saudí) se manifestó reiteradamente en la Provincia Oriental, donde se concentra esa comunidad, para denunciar su discriminación legal y pedir la liberación de sus detenidos sin juicio. Al Nimr, que tenía 56 años, era muy popular entre los jóvenes.

Finalmente Al Nimr fue ejecutado junto con "47 terroristas", según ha informado la cadena 'Al Arabiya'. La mayoría de los ejecutados, 45, son de nacionalidad saudí, entre ellos el propio Al Nimr. Junto a ellos han sido ajusticiados un hombre de nacionalidad egipcia y otro de nacionalidad chadiana. El Ministerio no ha aclarado el método empleado, pero el más habitual es la decapitación.

Las ejecuciones del pasado sábado 2 de enero, son las primeras efectuadas por el reino árabe en 2016. Las autoridades saudíes cerraron 2015 con una cifra de 157 ejecutados, muy superior a las 90 efectuadas en 2014.


Reacciones ante la ejecución de los chiítas




Irán, Irak y el Hezbolá libanés han condenado la medida, mientras que en Bahréin ya se han desatado protestas.

"El mensaje que envía la ejecución del jeque Al Nimr, es que las autoridades saudíes no toleran ningún tipo de oposición ni de peticiones de reforma sin distinguir si se hacen de forma violenta o pacífica", ha declarado a EL PAÍS el disidente Ali Adubisi, que dirige la Organización Europeo-Saudí para los Derechos Humanos (ESOHR).

El alto clérigo iraní Ahmad Jatami, miembro de la Asamblea de Expertos -uno de los más altos organismos de Irán, responsable de la elección del líder supremo del país- no ha escatimado palabras para condenar la ejecución de Al Nimr, defensor de los derechos de la marginada comunidad chií en el este de Arabia Saudí.

“No me cabe duda de que la sangre pura de Al Nimr mancillará el collar de la Casa de Saud, que será borrada de las páginas de la historia. Este crimen no es más que parte del patrón que sigue esta familia traicionera”, ha declarado en referencia a los regentes suníes.

“El mundo islámico”, ha aseverado, “denunciará a este infame régimen todo lo que pueda”, ha añadido, a la espera de que se pronuncien las más altas autoridades de la república islámica.

Ese mismo sábado la Embajada saudí en Teherán sufrió un asalto tumultuario, fue incendiada y la bandera saudí retirada. El domingo 3 de enero, Riad anunció la retirada de su embajador en Teherán y dio 48 horas a la delegación diplomática de Irán para abandonas Arabia saudita, con lo que quedan rotas las relaciones entre ambas naciones. Irán prohibió los viajes de peregrinos de su país a Arabia Saudita y la importación de mercancías hasta nueva orden.

El Consejo de Ministros de Irán aprobó el cese de las importaciones de todos los bienes manufacturados desde Arabia Saudita, tras el rompimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, reseñan medios locales.
Siguiendo los pasos de Arabia Saudita, Baréin, Sudán y Yibuti también cortaron los lazos con el país persa.
Además, Emiratos Árabes Unidos comunicó que limitaba las relaciones diplomáticas con esa nación y Kuwait informó que retiraba a su embajador de Irán.

El Gobierno de Irán denunció este jueves 7 de enero, que Arabia Saudita ha bombardeado su embajada en la capital de Yemen, Saná.


Jorge Pérez Uribe