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jueves, 12 de noviembre de 2015

LA ESTRATEGIA DE LEGALIZACIÓN DE LA MARIGUANA


Magistrado Arturo Zaldívar Lelo de Larrea


Los hechos de la primera semana de noviembre


<<México rompió con su pasado. La Suprema Corte de Justicia de la Nación, por cuatro votos a favor y uno en contra, ha abierto las puertas a la legalización de la marihuana con fines lúdicos y sin ánimo de lucro. La histórica decisión supone un paso de gigante para un país que durante años ha combatido a sangre y fuego el narcotráfico. Nuevamente, como ya ocurriera con el matrimonio gay, han sido los jueces los que han tomado la iniciativa frente a una opinión pública mayoritariamente en contra y unos partidos titubeantes. En este caso, los magistrados han primado la libertad personal sobre los daños a la salud. Y aunque el fallo circunscribe la autorización para el consumo, cultivo y posesión a los pleiteantes, en la práctica pone en marcha el mecanismo para una legalización más amplia. “No estamos ante una cuestión penal, sino de modelo de vida y libertad de la persona”, afirmó la magistrada Olga Sánchez Cordero.>>[1]


La estrategia jurídica diseñada para la legalización de la marihuana


<<El fallo de la Sala Primera de la Suprema Corte es fruto de un recurso presentado por la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante[2], una entidad fundada en 2013 por cuatro abogados y empresarios con el objetivo de forzar el debate por la vía jurídica. El primer paso fue pedir autorización a la Secretaría de Salud. Dado que el consumo está técnicamente despenalizado en México, este colectivo centró su solicitud en las actividades correlacionadas: desde el sembrado hasta la preparación, el transporte y la posesión. Todo ello con fines lúdicos y sin ningún ánimo de lucro. La propuesta fue rechazada por la Administración, alegando que vulneraba la legislación sanitaria. Fue entonces cuando la pelota pasó al campo judicial y los litigantes encadenaron recursos de amparo hasta llegar a la Suprema Corte.

En su escalada blandieron como principal argumento el derecho al desarrollo libre de la personalidad, protegido por la Constitución mexicana. Las negativas se sucedieron hasta que el caso cayó en manos del magistrado Arturo Zaldívar. Considerado uno de los jueces más progresistas de la Suprema Corte, este antiguo abogado y catedrático hizo suya la petición y decidió defender la legalización de la marihuana ante sus otros cuatro compañeros de la Sala Primera, conocida por haber avalado el matrimonio homosexual. Su propuesta, a grandes rasgos, se sustenta en que el riesgo para la salud de la marihuana es menor o similar al tabaco, y su prohibición, por tanto, resulta desproporcionada respecto al derecho constitucional a la autonomía individual. “La prohibición absoluta es inconstitucional, ahora hay que avanzar. Esta sentencia es exclusivamente para el autoconsumo y no permite el comercio. Tampoco se sostiene que la marihuana sea una sustancia inocua, sino que el veto que hay ahora es excesivo”, recalcó Zaldívar. El proyecto fue respaldado por los ministros Olga Sánchez Cordero, José Ramón Cossío, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y el juez ponente. Jorge Mario Pardo Rebolledo fue el único que votó en contra.>>[3]


La gradualidad de la estrategia


<<La autorización no supone un cheque en blanco. Los beneficios de la decisión se circunscriben a los peticionarios. Pero allana el camino para que otros ciudadanos puedan hacer lo mismo. Y esta apertura introduce, en la práctica, un elemento liberador en la restrictiva legislación mexicana. “A todo aquel que lo pida, se le tendrá que conceder el derecho al consumo con fines lúdicos y sin ánimo de lucro”, señala uno de los promotores. Desde esa válvula de escape, según los expertos, es difícil que en pocos años no se derriben las restricciones y, al igual que ha ocurrido en cuatro estados de EEUU, se amplíe el perímetro legal del consumo. México, el segundo productor mundial de marihuana, entrará entonces en un nuevo ciclo y tendrá que revisar un régimen punitivo extremadamente duro con todo lo relacionado con la marihuana […]

En un terreno inmediato, la reacción de los partidos aún está por ver. Ninguno se ha opuesto con claridad a la legalización. Pero el rechazo que muestran las encuestas, con negativas del 70%, les han llevado a ser muy cautelosos en sus planteamientos. Solo el PRD, la fuerza hegemónica de la izquierda, ha defendido que se ponga fin al “paradigma punitivo” y ha apostado por una liberalización inmediata. El PRI (gubernamental) y Morena han abogado por una consulta pública, y el PAN, la derecha, se ha limitado a proponer un debate. En esta zona gris, incluso la Iglesia ha mostrado una inusual tibieza y, sin declararse a favor o en contra, ha pedido un análisis desapasionado del caso. >>[4]


Quién es Arturo Zaldívar Lelo de Larrea


Estudió en la Escuela Libre de Derecho, donde fue compañero de varios integrantes del gabinete del expresidente Felipe Calderón –entre ellos de Fernando Gómez Mont-.

Fue el expresidente Vicente Fox (2006-2009), quién, lo nombró miembro de la Comisión de Reforma del Estado. En su experiencia como litigante defendió a los bancos frente aquellos que querían levantar el secreto bancario para investigar el infame rescate de la banca de 1998, mediante el llamado Fobaproa.

Fernando Gómez Mont, entonces, secretario de Gobernación, propuso en 2009 al presidente Felipe Calderón (2006-2012) que Zaldívar ocupara la vacante de Genaro Góngora en la Suprema Corte de Justicia. Zaldívar, entonces un experto constitucionalista con doctorado, arribó a la Corte en diciembre de 2009 para cumplir un periodo de 15 años.

Adquirió notoriedad en 2012, cuando propuso a sus cuatro compañeros de la primera sala otorgar un amparo y liberar a Florence Cassez, una francesa sentenciada a 60 años de prisión por secuestro, al considerar que varias irregularidades viciaron el proceso legal.

<<Este miércoles, Zaldívar volvió a presentar un proyecto que no contaba con el respaldo de la sociedad, el Gobierno ni la mayoría de la Suprema Corte. Su propuesta, aprobada por la Primera Sala, declaró inconstitucionales cinco artículos de la Ley General de Salud y otorgó un amparo a los clubes de cannabis que buscan cultivar la droga para consumo personal. “Pertenece a la autonomía individual… la posibilidad de decidir responsablemente si desea experimentar los efectos de la sustancia”, dice el documento del ministro.>>[5]


Lo que no entiendo


Los beneficiarios del fallo son únicamente las 4 personas que interpusieron el amparo. Lo inverosímil es su trayectoria:


  • Josefina Ricaño Bandala, fundadora y actual Presidente de México Unido contra la Delincuencia (MUCD). Su hijo Raúl fue secuestrado y asesinado por sus secuestradores.
  • Armando Santa Cruz González, empresario, Vocal de MUCD, Director de Grupo Pochteca, firma dedicada a la industria química y qie cotiza en la Bolsa de Valores
  • José Pablo Girault Ruiz, Contador Público, Vocal propietario de la Fundación Rafael Dondé y actual Tesorero de MUCD, socio de Disruptive Venture Partners, banco de inversión para capital de riesgo.
  • Juan Francisco Torres Landa Ruffo, Abogado, Secretario General de MUCD. Dice que busca un país más justo, aunque defendió a Wallmart en un caso de soborno a funcionarios mexicanos.


Y digo que lo inverosímil es su trayectoria, ya que “México Unido contra la Delincuencia” fue creado por familiares de secuestrados –muchos de ellos ejecutados por sus secuestradores-, cuando se incrementó el secuestro como consecuencia de la guerra contra el narcotráfico declara por el presidente Felipe Calderón, a principios de 2007. El establecimiento de retenes carreteros, los decomisos de droga y la persecución de los traficantes por policías, militares y marinos, afectó la transportación de la droga de los centros productores a los de distribución y/o consumo, razón por la cual los cárteles recurrieron como una medida alternativa para paliar su caída de ingresos al secuestro de personas de la clase alta. Al respecto, el analista Raymundo Riva Palacio nos recuerda: <<Cada año, de acuerdo con la DEA, se decomisan más de 500 toneladas de mariguana (2013) en la frontera con México. La mariguana, según expertos, le genera los recursos a los cárteles para pagar sus nóminas, y en la medida en que esos ingresos disminuyan, las nóminas de sicarios y halcones se irán reduciendo y entrarán al desempleo. Cuando en el gobierno de Felipe Calderón se golpearon las rutas de distribución y comercialización de la cocaína, los sicarios se mudaron de delito. En Tijuana se elevó el secuestro exprés en 200 por ciento, mientras que en Tamaulipas Los Zetas incursionaron en el tráfico humano, la extorsión y la piratería. Un mercado de mariguana regulado legalmente produciría seguramente el mismo fenómeno.>>[6]

Inentendible la posición de estos “cuatro fantásticos”, ya que por su preparación y alto nivel socioeconómico, indudablemente han viajado a países dónde se ha legalizado la marihuana como es Holanda, e indudablemente sabrán que el problema de Holanda, -a raíz de su legalización-, es el cambio del consumo de marihuana, por el de las llamadas drogas “duras”, pero cuyos consumidores tienen como iniciación precisamente a la marihuana, por lo que las autoridades de Holanda, contemplan volver a prohibir el consumo “recreativo” de la marihuana.

Me resisto a creer que los miembros de MUCD, padezcan de amnesia colectiva o hayan perdido la razón, aunque siempre existe la posibilidad de que un grupo determinado, tentado por la ambición, piense en constituirse en un nuevo “cártel legal” que controle la producción y distribución de la “juanita”.


Lo que si entiendo



Soy consciente de que vivimos en “la época post-moderna” que <<es una etapa marcada por la desustancialización, impregnada, precisamente de la lógica de vacío. Así se afirma que “el hombre posmoderno es cada vez más esclavo de sus pasiones, de sus gustos subjetivos. Prefiere una bulimia de sensaciones: probarlo todo, verlo todo, bajar al fondo de todo… Pero no para conocer mejor los resortes personales y buscar una mejoría, sino para divertirse sin más. Ya no hay inquietudes culturales, ni denuncias, ni grandes aspiraciones sociales. En occidente lo interesante es jugar, vivir sin objetivos nobles y humanistas. Este es el drama de la permisividad: una existencia indiferente, sin aspiraciones, edificada de espaldas a cualquier compromiso trascendente”>>[7]

Si en la segunda mitad del siglo XX, se habló de una pérdida de valores, no se tomó en cuenta que estos serían sustituidos por otros de carácter nihilista como son: el hedonismo, el consumismo, el permisivismo, y el relativismo, todo ello enhebrado por el materialismo… <<Nihilismo es la negación de todo principio, autoridad, dogma filosófico o religioso. El nihilismo hace una negación a todo lo que predique una finalidad superior, objetiva o determinista de las cosas; hace ese énfasis negando la idea de progreso en la historia. En cambio es favorable a la perspectiva del devenir constante de la historia objetiva, sin ninguna finalidad superior.>>[8]

Estoy de acuerdo en que <<esta tetralogía de valores nos conduce a una revolución sin finalidad y sin proyecto, (que no sea la progresiva degradación humana). Así la permisividad propugna la llegada a una etapa clave de la historia, sin prohibiciones ni territorios vedados, sin limitaciones, que deje a un lado las “hipocresías>”. Hay que atreverse a todo, probarlo todo, llegar cada día más lejos; si para ello es necesario modificar las leyes de la antigua moral, se hace.>>[9]

Así pues, no me sorprende que la tendencia en el mundo sea la despenalización de la mariguana y que el próximo año, durante una cumbre en la Organización de las Naciones Unidas, probablemente se dé un pronunciamiento de apoyo en ese sentido y una demanda de cambiar el modelo punitivo de lucha contra las drogas, por uno de prevención.

Sé que <<Estamos ante la ética del consenso: si hay consenso la cuestión es válida. El mundo y sus realidades más profundas se someten a plebiscito, porque lo importante es lo que opine la mayoría.

Las grandes transformaciones sufridas por la sociedad en los últimos años, son al principio, contempladas con sorpresa, luego con una progresiva indiferencia o, en otros casos, como la necesidad de aceptar lo inevitable. La nueva epidemia de crisis y rupturas conyugales, la proliferación de las drogas, de la pornografía, las uniones gay, la marginación y el desempleo, la corrupción y la injusticia se admiten sin más, es algo que está ahí y contra lo que no se puede hacer nada.>>[10].

Por tanto podríamos afirmar que tanto el magistrado Arturo Zaldívar como los demás que integran la Primera Sala de la SCJN, -y que apoyan esta estrategia-, no son “los próceres de un nuevo modelo de libertad”, sino un perfecto producto de esta "revolución sin finalidad y sin proyecto
(que no sea la progresiva degradación humana)"que ahora asola a nuestro México.


Jorge Pérez Uribe



[1] http://internacional.elpais.com/internacional/2015/11/04/mexico/1446653691_530264.html
[2] Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante, más conocida como grupo SMART
[3] 
 http://internacional.elpais.com/internacional/2015/11/04/mexico/1446653691_530264.html 
[4] Ibíd.
[5] http://internacional.elpais.com/internacional/2015/11/03/mexico/1446588058_363366.html
[6] http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/mariguana-semilla-toxica.html
[7] Enrique Rojas Montes, El hombre light, Editorial Planeta Mexicana, S. A., 2007, págs. 47, 48
[8] http://novusdiesest.blogspot.mx/2012/09/la-cultura-light.html
[9]
 Ibíd. 
[10] 
Ibíd. 

sábado, 7 de febrero de 2015

ANTONIO GRAMSCI Y LA REVOLUCIÓN CULTURAL





Preámbulo


Si Carlos Marx, Federico Engels, Vladimir Ilicht Lenin y Leon Trotsky, han sido reconocidos como los teóricos de la revolución marxista violenta, existe un intelectual poco reconocido, teórico de la revolución cultural no violenta, que en forma imperceptible vive el mundo occidental desde los años 50´s. El es, no otro, que Antonio Gramsci, político, periodista, filósofo, y teórico marxista italiano. 

¿Quién fue Antonio Gramsci?


Antonio Gramsci, nació el 22 de enero de 1891 en Ales, provincia de Cagliari, en Cerdeña, en el seno de una familia humilde. Sufría una deformación de la columna vertebral que empezó a ser visible desde los siete años. Gracias a su hermano pudo superar éste defecto y acceder a la Universidad de Turín en 1914. Fue un estudiante brillante de la carrera de Letras, lo que le llevó a obtener un premio que le ayudó a proseguir sus estudios, aunque tuvo que suspenderlos en 1914 por problemas de salud. Desarrolló un gran interés por la educación y la cultura. Trabajó como periodista en Avanti!, periódico del Partido Socialista en 1916. Posteriormente fundó otro diario junto a Palmiro Togliatti, al que llamaron Ordine Nuovo en 1919. Formó parte del movimiento de Consejos de Fábricas durante 1920. 

Fue activista del Partido Socialista y posteriormente fundador del Partido Comunista en Italia en 1921. Trabajó para la Komintern (III Internacional comunista) en Moscú y Viena, y volvió a Italia en el año 1924 para unirse a la oposición parlamentaria que enfrentó a la dictadura de Mussolini. Detenido en 1926 por el régimen fascista de Mussolini, fue condenado en 1928 a más de 20 años de prisión, por lo que pasó el resto de su vida preso, produciendo una gran obra escrita (los voluminosos Cuadernos de la cárcel y las Cartas desde la cárcel), que contiene una revisión original del pensamiento de Marx, en un sentido historicista y tendiente a modernizar el legado comunista para adaptarlo a las condiciones de Italia y de la Europa del siglo XX. Su obra quedó plasmada en 32 cuadernos que ocuparon casi 3.000 páginas.

Antonio Gramsci, -enfermo de tuberculosis desde años antes- murió el 27 de abril de 1937 en Roma víctima de un derrame cerebral, a la edad de 46 años.

Fue considerado un hereje y un proscripto en todos los feudos de los partidos de orientación leninista, debido a sus teorías acerca del predominio que los intelectuales deberían tener sobre aquello que los marxistas llaman el proletariado.



Una semblanza del pensamiento de Gramsci



Antes de fallecer en junio de 2014 el Dr. Arnaldo Córdoba intelectual y convencido marxista mexicano, publicó un interesante ensayo sobre Gramsci del cual transcribo dos párrafos: <<es el más grande pensador marxista que se haya dedicado al estudio del papel de la cultura y de sus creadores, los intelectuales, en la vida social, económica y política. Sus estudios, él mismo lo anticipaba, no pretendían ser de carácter sociológico, sino, precisamente, culturales e históricos (Quaderni del carcere, Einaudi, Torino, 1975, p. 1515). Ningún otro estudioso, de hecho, de ninguna tendencia ideológica o filosófica, ha aportado lo que Gramsci a la comprensión del rol que la cultura y la creación espiritual y, sobre todo, los intelectuales, desempeñan en la vida social en todos sus aspectos en el mundo moderno. Él es único entre los marxistas, porque ninguno se había ocupado de esta crucial temática. Y resulta único entre todos los que han estudiado los fenómenos culturales y espirituales de la sociedad, porque ninguno llegó a los hallazgos que él logró.

Gramsci jamás creyó en fatalismos materialistas o determinismos económicos. Para él, el mundo es el escenario de la vida social, en el que los hombres, con todas sus capacidades espirituales y todas sus energías naturales, actúan y crean su vida en sociedad. Los hombres, al actuar en el mundo, crean la cultura, que es la obra humana en la realidad natural. Pueden destruirlo todo, es posible; pero incluso eso es obra suya y no hay fuerzas ocultas en la naturaleza que lo obliguen a hacer lo que no quiere o él mismo no decide. Las llamadas fuerzas productivas de la sociedad, que los marxistas convirtieron en un fetiche con poderes demiúrgicos, no son sólo “cosas”, fuerzas ciegas de la naturaleza, sino y sobre todo, inteligencia aplicada, pensamiento organizado y voluntad de crear y de cambiar en la realidad.>>[1]

Carlos Marx y la estrategia de Gramsci





Marx afirmaba que el motor de la historia de todas las sociedades ha sido la historia de la lucha de clases entre opresores y oprimidos Esta lucha ha terminado siempre con la transformación revolucionaria de toda la sociedad o con la ruina común de las clases contendientes.

Las clases sociales para el marxismo están definidas por las relaciones de producción, es decir, por la forma en que los hombres producen mercancías. En el seno de las relaciones de producción, el papel que ocupa cada individuo está determinado por la división del trabajo, es decir, aquellos que desarrollan una misma actividad -y por tanto están sometidos a unas idénticas condiciones- conforman una clase social. Las clases sociales vienen determinadas por el lugar que ocupan en el proceso de producción de la riqueza. Unos la producen y otros se apropian de una porción de la misma. De esa relación no cabe esperar sino el antagonismo y la hostilidad entre explotados y explotadores. 

El fin último de la historia es la eliminación de las clases sociales cuando la clase más desvalida y universal (el proletariado creado por el modo de producción capitalista) consiga "emancipar" a toda la humanidad y establezca la dictadura del proletariado. 


Gramsci, por su parte, elaboró una sutilísima estrategia, ya qué captó el problema que suponía reducir el marxismo a la mera economía y a la lucha de clases. La originalidad de su planteamiento consiste en que trabajó sobre las "superestructuras" -lo que normalmente llamamos cultura- sin desligarlas de la "estructura" -los medios de producción y las relaciones de trabajo-. […] "para Gramsci las ideas y creencias no son simple emanación pasajera de la economía, sino que poseen una realidad que constituye la cultura en que cada hombre y cada pueblo vive inmerso".

Así, Gramsci elaboró una filosofía de la praxis mucho más integral que la de la mayoría de los marxistas. Como consecuencia, -mientras muchos marxistas no lo comprendieron, tanto social demócratas como reformistas y progresistas, se apropiaron de su estrategia y la utilizaron -y la utilizan- para disolver los valores de la sociedad del siglo XX.

<<Gramsci entendió que para llevar a buen puerto la revolución, era necesario conquistar la conciencia individual, y para ello, era imprescindible demoler:

- La religión
- La Iglesia Católica
- La filosofía realista
- El sentido común
- La familia.

Pero esto no debía hacerse para Gramsci mediante la fuerza bruta o la imposición militar, sino propugnando la "dirección" antes que el "dominio", hasta lograr una hegemonía en el pensamiento. Para ello, propuso elaborar una pedagogía de masas, con la finalidad de establecer una reforma "intelectual y moral", tanto de los intelectuales como del pueblo. Los instrumentos para ello serían:

- La escuela de monopolio estatal
- El periodismo
- Los medios masivos de comunicación social. […]

"El medio en que esta metamorfosis puede realizarse es el pluralismo ideológico de la democracia, que deja indefenso el medio cultural atacado, porque en ella sólo existen "opiniones" y todas son igualmente válidas. La labor se realizará actuando sobre los "centros de irradiación cultural" (universidades, foros públicos, medios de difusión, etc.) en los que, aparentando respetar su estructura y aún sus fines, se inoculará un criticismo que les lleve a su propia destrucción." […]



La democracia moderna será como una anestesia que imposibilitará toda reacción en el paciente, aun cuando esté informado del sistema por el que está siendo penetrada su mente." […] el objetivo de esa profunda reforma "intelectual y moral" planteada por Gramsci, es obtener un nuevo arquetipo humano, en virtud de que el intelecto y la ética han sido las bases de la cultura occidental. Por tanto, para conquistar la conciencia individual, Gramsci intentará insertar en su inmanentismo ateo y materialista, la subjetividad humana. Con lo cual estaríamos ante un modelo de hombre que "se construye a sí mismo" […]

Gramsci no cree que las ideas por sí solas, logren convencer a nadie, si antes no se trabaja sobre la conciencia individual criticando y -demoliendo- los fundamentos del realismo y del sentido común. En este sentido, destaca la importancia fundamental de la cultura de la imagen, que ataca más a lo emocional que a lo racional.

Otro punto central del pensamiento de Gramsci, es la negación de la naturaleza humana individual ya que la traslada a un ente colectivo. Para Gramsci, la naturaleza humana no puede ser hallada en ningún hombre en particular, sino en toda la historia del género humano. Dicho de otra forma, el hombre es el género humano que se manifiesta en el devenir de la historia. Por eso, una de las pretensiones de Gramsci es planificar un "género humano mundialmente unificado".

La estrategia educativa de Gramsci consiste en crear una escuela "niveladora", que tiende a "disciplinar y obtener un conformismo" con los principios y el sistema de la filosofía de la praxis. O lo que es lo mismo, la escuela se utiliza para "lavar el cerebro del alumnado expurgándole la concepción del mundo familiar y ambiental".




En cuanto a la "revolución cultural" en general, Gramsci propone un movimiento de pinzas bien sincronizado, mediante el cual, al tiempo que se utiliza la cultura, se van destruyendo una a una todas sus dimensiones, y se las va sustituyendo por otras. Así la trascendencia religiosa se sustituye por el inmanentismo ateo, la filosofía especulativa por la filosofía de la praxis y la ética personal por la sumisión a la reforma moral. Su objetivo final era lograr una sociedad sin clases regulada por el nuevo príncipe, el Partido Comunista. En resumidas cuentas, todo se reduce de alguna manera, a meter un Caballo de Troya cultural para, cambiando las costumbres, lograr un objetivo político.>>[2]


La Reingeniería Social y la Cultura Light



En el ensayo sobre la “Cultura Light” (septiembre de 2012) señalaba lo siguiente:<< En el trasfondo de esta mentalidad se encuentra la filosofía del nihilismo (del latín, nihil significando 'nada') es una posición filosófica desarrollada sobre todo por Friedrich Nietzsche y Martin Heidegger, que argumenta que el mundo, y en especial la existencia humana, no posee de manera realmente objetiva ningún significado, propósito, verdad comprensible o valor esencial superior [...]

Nihilismo es la negación de todo principio, autoridad, dogma filosófico o religioso. El nihilismo hace una negación a todo lo que predique una finalidad superior, objetiva o determinista de las cosas; hace ese énfasis negando la idea de progreso en la historia. En cambio es favorable a la perspectiva del devenir constante de la historia objetiva, sin ninguna finalidad superior.

La cultura light es el producto de nuestra sociedad post-moderna, caracterizada por una tetralogía de valores nihilista: hedonismo, consumismo, permisivismo, y relativismo, todo ello enhebrado por el materialismo.
  • El hedonismo significa que la ley máxima del comportamiento es el placer por encima de todo, cueste lo que cueste, alcanzando progresivamente cuotas más altas de bienestar. Ello conlleva a la muerte de los ideales, a un vacío de sentido y a la búsqueda de sensaciones cada vez más nuevas y excitantes. El hedonismo sustituye la verdadera libertad por un vector que se vive como una nueva experiencia de libertad: el consumismo (todo puede escogerse a placer; comprarse, gastarse y poseerse).
  • El consumismo que se podría considerar como un ideal de la sociedad capitalista -que no tiene otro horizonte que la multiplicación o la continua sustitución de objetos por otros cada vez mejores-; tiene una fuerte raíz en la publicidad masiva y en la oferta bombardeante que nos va creando nuevas y hasta absurdas necesidades, que obviamente nunca acabamos de satisfacer, pero que nos dan la sensación de tener una libertad que por otro lado hemos perdido.
  • Permisividad significa que no hay prohibiciones, ni territorios vedados, ni impedimentos, salvo las leyes civiles. La permisividad se sustenta sobre una tolerancia total, que considera todo válido y lícito, con tal de que a la instancia subjetiva le parezca bien. La ética permisiva sustituye a la moral, lo cual engendra un desconcierto generalizado.
  • Relativismo. Hijo natural de la permisividad, se define como aquella postura según la cuál no existe verdad absoluta, universal, válida y necesaria para todos los seres humanos. Por él se sustituye el absoluto por lo relativo, con lo que se cae en la absolutización de lo relativo. No hay nada absoluto, todo es relativo, nada es totalmente bueno ni malo. El relativismo se convierte en otro código ético, que nos lleva a una tolerancia interminable y de ahí a la indiferencia pura.

Esta tetralogía de valores nos conduce a una revolución sin finalidad y sin proyecto, (que no sea la progresiva degradación humana). Así la permisividad propugna la llegada a una etapa clave de la historia, sin prohibiciones ni territorios vedados, sin limitaciones, que deje a un lado las <<hipocresías>>. Hay que atreverse a todo, probarlo todo, llegar cada día más lejos; si para ello es necesario modificar las leyes de la antigua moral, se hace.

A esta tetralogía de valores se agregan el subjetivismo y el escepticismo. El subjetivismo que proviene de Descartes, lleva a erigir al individuo en el supremo juez de todo y a su punto de vista personal como la única norma de conducta; así cada individuo tiene su verdad, su religión, su moral, etc.; obviamente todo ello persiguiendo su beneficio inmediato y alejándolo de lo que es la verdad del hombre y de su naturaleza.

La filosofía del relativismo desemboca gradualmente en el escepticismo, con la diferencia de que para el relativismo, la verdad es algo que está en constante cambio, moviéndose de allá para acá, según el juicio de cada uno; en tanto que para el escepticismo, la verdad absoluta si existe, pero la razón humana es incapaz de alcanzarla; por lo que se produce una desvalorización del entendimiento, que no pude acceder a las cimas del conocimiento de la verdad con los medios naturales que tiene a la mano.>>

En una sociedad relativista y permisiva es sumamente fácil, efectuar una sustitución de valores, ya que no hay verdades absolutas, universales, válidas y necesarias para todos los seres humanos y todo es tolerado ya que todo es válido y lícito, con tal de que a la instancia subjetiva le parezca bien.

Y viene un cuestionamiento a su consideración: ¿Acaso esta estrategia de Gramsci, es lo que hemos vivido con el “choque de generaciones” (década de los 50´s), que no ha parado, baste ver el actual sometimiento y el temor de los maestros ante el cada vez más poderoso poderoso alumnado, la “liberación femenina” (década de los 60´s en adelante) y la actual “ideología de género”?



Jorge Pérez Uribe



[1] Arnaldo Córdoba, Antonio Gramsci: la cultura y los intelectuales, La Jornada Semanal, 19 enero 2014, México 
[2] Álvaro Fernández Texeira Nunes, Ideología de Género: Caballo de Troya Cultural, http://es.slideshare.net/ramoncopa/ideologa-de-gnero-caballo-de-troya-cultural-40209296




viernes, 2 de mayo de 2014

DE LO RADICAL A LO ACEPTABLE: ¿SE PUEDE LEGALIZAR CUALQUIER COSA, EL ABORTO, LA EUTANASIA, EL CANIBALISMO…?






En la actual sociedad de la tolerancia, que no tiene ideales fijos y, como resultado, tampoco una clara división entre el bien y el mal, existe una técnica que permite cambiar la actitud popular hacia conceptos considerados totalmente inaceptables, ¿conoces la ventana de Overton?



Esta técnica, llamada 'la ventana Overton' y que consiste en una secuencia concreta de acciones con el fin de conseguir el resultado deseado, "puede ser más eficaz que la carga nuclear como arma para destruir comunidades humanas", opina el columnista Evgueni Gorzhaltsán. 



En su artículo en el portal Adme (traducido al español por el portal RT), pone el ejemplo radical de cómo convertir en aceptable la idea de legalizar el canibalismo paso a paso, desde la fase en que se considera una acción repugnante e impensable, completamente ajena a la moral pública, hasta convertirse en una realidad aceptada por la conciencia de masas y la ley. Eso no se consigue mediante un lavado de cerebro directo, sino en técnicas más sofisticadas que son efectivas gracias a su aplicación coherente y sistemática sin que la sociedad se dé cuenta del proceso, cree Gorzhaltsán. Un proceso que se ha podido ver en fenómenos como el aborto, el matrimonio homosexual o la eutanasia.




Primera etapa: de lo impensable a lo radical


Obviamente, actualmente la cuestión de la legalización del canibalismo se encuentra en el nivel más bajo de aceptación en la 'ventana de posibilidades' de Overton, ya que la sociedad lo considera como un fenómeno absurdo e impensable, un tabú. 

Para cambiar esa percepción, se puede, amparándose en la libertad de expresión, trasladar la cuestión a la esfera científica, pues para los científicos normalmente no hay temas tabú. Por lo tanto, es posible celebrar, por ejemplo, un simposio etnológico sobre rituales exóticos de las tribus de la Polinesia y discutir la historia del tema de estudio y obtener declaraciones autorizadas sobre el canibalismo, garantizando así la transición de la actitud negativa e intransigente de la sociedad a una actitud más positiva. 

Simultáneamente, hay que crear algún grupo radical de caníbales, aunque exista solo en Internet, que seguramente será advertido y citado por numerosos medios de comunicación. Como resultado de la primera etapa de Overton, el tabú desaparece y el tema inaceptable empieza a discutirse. [1]


Segunda etapa: de lo radical a lo aceptable 


En esta etapa, hay que seguir citando a los científicos, argumentando que uno no puede blindarse a tener conocimientos sobre el canibalismo, ya que si alguna persona se niega a hablar de ello será considerado un hipócrita intolerante. 

Al condenar la intolerancia, también es necesario crear un eufemismo para el propio fenómeno para disociar la esencia de la cuestión de su denominación, separar la palabra de su significado. Así, el canibalismo se convierte en 'antropofagia', y posteriormente en 'antropofilia'. 

Paralelamente, se puede crear un precedente de referencia, histórico, mitológico, contemporáneo o simplemente inventado, pero lo más importante es que sea legitimado, para que pueda ser utilizado como prueba de que la antropofilia en principio puede ser legalizada. 


Tercera etapa: de lo aceptable a lo sensato 


Para esa etapa, es importante promover ideas como las siguientes: "el deseo de comer personas está genéticamente justificado", "a veces una persona tiene que recurrir a eso, si se dan circunstancias apremiantes" o "un hombre libre tiene el derecho de decidir qué come". 

Los adversarios reales a esos conceptos, es decir, la gente de a pie que no quiere ser indiferente al problema, intencionadamente se convierten para la opinión pública en enemigos radicales cuyo papel es representar la imagen de psicópatas enloquecidos, oponentes agresivos de la antropofilia que llaman a quemar vivos a los caníbales, junto con otros representantes de las minorías. 

Expertos y periodistas en esta etapa demuestran que durante la historia de la humanidad siempre hubo ocasiones en que las personas se comían unas a otras, y que eso era normal. 


Cuarta etapa: de lo sensato a lo popular


Los medios de comunicación, con la ayuda de personas conocidas y políticos, ya hablan abiertamente de la antropofilia. Este fenómeno empieza a aparecer en películas, letras de canciones populares y videos. En esta etapa, comienza a funcionar también la técnica que supone la promoción de las referencias a las personajes históricos destacados que practicaban la antropofilia. 

Para justificar a los partidarios de la legalización del fenómeno se puede recurrir a la humanización de los criminales mediante la creación de una imagen positiva de ellos diciendo, por ejemplo, que ellos son las víctimas, ya que la vida las obligó a practicar la antropofilia. 


Quinta etapa: de lo popular a lo político


Esta categoría supone ya empezar a preparar la legislación para legalizar el fenómeno. Los grupos de presión se consolidan en el poder y publican encuestas que supuestamente confirman un alto porcentaje de partidarios de la legalización del canibalismo en la sociedad. En la conciencia pública se establece un nuevo dogma: "La prohibición de comer personas está prohibida." 

Esta es una técnica típica del liberalismo que funciona debido a la tolerancia como pretexto para la proscripción de los tabúes. Durante la última etapa del 'movimiento de las ventanas' de Overton de lo popular a lo político, la sociedad ya ha sufrido una ruptura, pues las normas de la existencia humana se han alterado o han sido destruidas con la adopción de las nuevas leyes. 

Gorzhaltsán concluye que el concepto de las 'ventanas de posibilidades', inicialmente descrito por Joseph Overton, puede extrapolarse a cualquier fenómeno y es especialmente fácil de aplicar en una sociedad tolerante en la que la llamada libertad de expresión se ha convertido en la deshumanización y donde ante nuestros ojos se eliminan uno tras otro todos los límites que protegen a la sociedad del abismo de la autodestrucción.



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23/04/2014 – Sociedad


[1] Estos grupos de presión actualmente se conocen como colectivos o lobbys (nota del blogger)


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